Hepar sulfuris calcareum: Materia médica de Lathoud
Hepar sulfuris calcareum (o hígado de azufre calcáreo), es un sulfuro de calcio impuro, preparado haciendo calcinar una mezcla en partes iguales de flor de azufre muy pura y Calcarea ostrearum. Se presenta en forma de masa amarilla o rojiza, porosa, quebradiza, muy poco soluble en agua. Partiendo de ella preparamos las tres primeras dinamizaciones por trituración.
Hepar sulfuris calcareum, por su composición (cal y azufre), ocupa un término medio entre los dos grandes antipsóricos: Sulphur y Calcarea ostrearum.
Acción general del medicamento
Hepar sulfuris calcareum tiene una acción manifiesta y muy marcada sobre el sistema nervioso. Por una parte, determina una gran hiperestesia sensorial a todas las impresiones exteriores y al dolor. Por otra parte, tiene una acción deprimente muy neta, por lo tanto, debilitamiento nervioso.
También tiene una afinidad profunda con las mucosas en las que determina un estado catarral marcado; y esta afinidad existe particularmente con mucosas del aparato respiratorio, oídos y ojos, donde produce inflamaciones catarrales, crupales y secreción profusa.
El enfermo de Hepar sulfuris calcareum es propenso a corizas; en algunos casos, la nariz, muy tomada al principio, presenta secreción abundante con estornudos cada vez que el individuo sale al aire frío. La secreción, primero acuosa, luego espesa, amarillenta, de olor desagradable a queso rancio, pronto se disipa si toma el remedio. Notemos que las secreciones de cualquier parte del cuerpo tienen, en este medicamento, este olor a queso rancio y también un olor agrio característico. El cuerpo de los niños de la constitución de Hepar, a pesar de la limpieza, tiene este olor agrio (Kent).
El resto del canal respiratorio tiene el mismo estado catarral en su mucosa. La garganta es muy sensible al tacto, con dolores como si le clavasen espinas; dificultad para hablar y tragar. La emisión de voz es dura y ronca en el adulto, especialmente a la mañana y la noche; cada vez que se sale en tiempo frío y seco, enronquece, pierde la voz y tose con tos seca y ronca, como un ladrido. Respirar aire frío también aumenta su tos. La simple acción de sacar las manos del lecho aumenta los síntomas laríngeos; sacar de la cama manos y pies causa agravación general de todos sus males; sacar accidentalmente la mano del lecho, durmiendo, provoca tos o estornudo (Kent).
Hepar sulfuris calcareum tiene tendencia excesiva a la supuración. Su tendencia piogénica constituye su especialidad. Fisiológicamente, acelera la supuración y determina la formación de pus (Hering). Por eso lo debemos considerar como uno de los mejores medicamentos piógenos, siempre que el pus sea de formación reciente, que esté bien ligado, de color blanco o blanco amarillento y desprovisto de toda acción irritante.
Ataca al sistema linfático ganglionar; bajo su influencia, los ganglios linfáticos están hipertrofiados y duros, o bien, a cada enfriamiento algunos ganglios se induran, o los ganglios indurados empiezan a supurar. Tiene acción muy marcada y rectora sobre la piel. Provoca transpiración fácil; bajo su influencia se vuelve malsana, la más pequeña excoriación supura. Presenta erupciones húmedas en todos los pliegues, comezón, sobre todo en pliegues articulares; es excesivamente sensible al aire.
Características
- Constitución y tipo: Hepar sulfuris calcareum es el verdadero remedio de los linfáticos. Especialmente apropiado en constituciones escrofulosas, rubios, con músculos flácidos y blandos, movimientos lentos, piel malsana, y con tendencia marcada a erupciones y obstrucciones ganglionares. Rubios apáticos, de carácter indolente y perezoso, pero excesivamente irritables, se encolerizan por nada. Tez amarillenta; labio superior hinchado, sobresale un poco como hocico de conejo o tapir, mientras que el medio del labio inferior se resquebraja y hay ulceraciones netas en las comisuras. En lo moral, son temperamentos propensos a violentos arrebatos; la causa más fútil los irrita y su hablar es apresurado. O bien su expresión es triste, deprimida; sienten angustia, sobre todo al atardecer o a la noche, y tienen pensamientos de suicidio. El fondo de su naturaleza es la blandura, molicie, musculatura débil, cabello generalmente rubio y tez amarilla (Mouezy-Eon).
- Hipersensibilidad extrema del sistema nervioso: Sensibilidad extrema al dolor, tacto, aire frío, contrariedades, etc. La hipersensibilidad física y moral es una de las marcas de su carácter. El sujeto es tan sensible al dolor que se desvanece por el menor sufrimiento; si tiene una inflamación o induración en cualquier región del cuerpo, la sensibilidad de la piel es tal que no se le puede tocar ni rozar. No soporta ni un soplo de aire o corriente de aire. Es hipersensible al frío, le parece sentir aire si una puerta está abierta en la pieza vecina; debe cubrirse la cara aún en tiempo caluroso (Psorinum); no puede soportar estar destapado (Nux vomica); Camphora y Secale cornutum, al contrario, no pueden tolerar estar tapados. Se enfría por la menor exposición al aire fresco (Tuberculinum) (Allen). Esta hipersensibilidad nerviosa es tanto moral como física; la menor cosa lo irrita y hace montar en cólera, pronunciar palabras vehementes. Es excesivamente sensible a cualquier impresión exterior. Lo que para una persona normal no es más que una contrariedad es para él un intenso sufrimiento. Sus abscesos, forúnculos y erupciones son increíblemente dolorosos y este dolor es tan intenso, que describe a veces su mal diciendo que tiene la sensación de que lo golpean, lo desgarran con puntas aceradas en sus ulceraciones. Los dolores son intensos y agudos como si la piel fuera desgarrada a golpes, que lo trituran, y esta sensación de pinchazo punzante, de desgarradura, se puede encontrar en todas partes: garganta, abscesos, inflamaciones, erupciones (Kent). La hipersensibilidad se compara a Chamomilla, Coffea, Aconitum, Nux vomica, Valeriana, Zincum, etc.
- Procesos supurativos: Tendencia general a la supuración, por eso es muy útil en el período de supuración de inflamaciones locales. Si se da en dilución muy alta, antes que el pus se haya formado y si no se repite demasiado pronto, puede prevenir y detener el proceso supurativo; si el pus ya está formado apresurará la abertura del absceso, lo hará vaciar más rápido y activará la circulación; habrá que darlo entonces en dilución baja. Es precioso por su poder para provocar supuración alrededor de cuerpos extraños; por ejemplo, si un cuerpo extraño se encuentra bajo la piel en un lugar que se ignora (una esquirla de proyectil, un pedazo de astilla, etc.). Estos cuerpos extraños pueden ser tan pequeños que no se los ve y provocan síntomas inflamatorios sin saber dónde está el cuerpo que los causa. Hepar sulfuris dado en este caso, si es indicado por los síntomas generales, apresura la supuración y cura haciendo salir con el pus el cuerpo extraño que no se podía sacar. Silicea es otro medicamento capaz de provocar inflamación supurativa y hacer salir con el pus cuerpos extraños. Esta acción general explica que su administración provoque a veces erupción de forúnculos, porque en la piel de tales sujetos hay acumulaciones de materias sebáceas que forman cuerpo extraño y provocan supuración. Sulphur produce el mismo efecto y por eso hay que actuar con prudencia y no dar Silicea, Sulphur o Hepar sulfuris demasiado a menudo ni en potencias demasiado altas a enfermos con tuberculosis enquistados en los pulmones, ya que bajo su influencia empezarían a supurar (Kent).
Modalidades
Lateralidad Derecha.
Agravación
- Periódica: cada día, todos los meses, cada cuatro meses, cada invierno.
- Por frío: por la menor corriente de aire, por viento frío y seco, al beber y comer cosas frías. No solamente la piel es muy sensible al aire frío sino que el aire frío en general agrava todos sus síntomas. Al igual que Aconitum, parece particularmente eficaz en casos sobrevenidos después de exposición a aire frío; la tos, disnea, y todos los síntomas se agravan después de exposición al aire frío (Nash). El sujeto es friolento, sensible al frío y necesita una cantidad inusitada de ropa abrigada cuando está al aire frío. Necesita dormitorio y cama muy calientes; desea tener en la pieza una temperatura más elevada que cualquier persona normal; soporta mal el frío. Si tiene frío mientras duerme, sus malestares aumentan. El frío en manos y pies durante el sueño le provoca síntomas; se tapa hasta la nariz cuando está acostado (Kent).
- Por tacto: por el menor contacto en las regiones dolorosas; estando acostado sobre el lado doloroso (Baryta carbonica, Iodium, Kali carbonicum, Nux moschata, Phosphorus, etc.).
- Por mercurio: por abuso de mercurio.
Mejoría
- Por calor en general (Arsenicum album); envolviéndose abrigado sobre todo la cabeza (Silicea, Psorinum).
- Por tiempo caluroso, por tiempo húmedo y lluvioso (Causticum, Nux vomica y Natrum sulfuricum tienen lo contrario).
Síntomas Mentales
El espíritu tiene su parte en la sensibilidad exagerada del remedio; se manifiesta por extremada irritabilidad. A la menor contrariedad se irrita y su impulso lo lleva a la grosería y a la injuria; se deja dominar por sus impulsos a tal punto que sería capaz, en el momento de cólera, de matar a su mejor amigo. Es pendenciero. Difícil para convivir, jamás satisfecho, molesta a todo el mundo, susceptible con los que lo rodean y afectado en sumo grado por los acontecimientos. Desearía ver renovado sin cesar todo lo que lo rodea, cosas y gente, y sin embargo cada cara y cada cosa nueva lo disgusta y lo irrita (Kent). Actúa con prisa, su hablar es precipitado (encontramos el mismo síntoma en Belladonna; también en Lachesis, Dulcamara y Sulphur).
Triste, deprimido, sobre todo al atardecer. Al pasear al aire libre está descorazonado, trastornado por el recuerdo de sus preocupaciones pasadas. Su memoria está debilitada, de suerte que olvida ciertas palabras, nombres de localidades, etc. Ansioso, angustiado, descorazonado, con ideas de suicidio, particularmente a la tarde y a la noche. En sujetos de Hepar sulfuris aparecen de vez en cuando impulsos completamente irrazonables: un hombre tendrá de pronto deseos de matar a su amigo; un barbero tendrá de repente el deseo de cortar la garganta de su cliente; madres que tienen el deseo de arrojar a su hijo al fuego o de arrojarse ellas mismas; deseo de violencia o destrucción. Estos síntomas pueden llegar a la locura y realización de esos deseos impulsivos, incluso el de incendiar (Kent).
Sueño
Gran deseo de dormir mañana y noche, con bostezos convulsivos. De noche: insomnio con gran afluencia de ideas, o sobresaltos durante el sueño, como si le faltara el aire, con llantos y grandes angustias. También se ha notado el síntoma siguiente: de noche sufrimientos gástricos, dolor de cabeza, agitación, estremecimiento de miembros y calor seco. A veces también sueño pesado, prolongado, con aturdimiento como en el coma vigil (Jahr).
Cabeza
Cuero cabelludo sensible y doloroso. También puede haber sudores fríos en la cabeza. Tuberosidades en la cabeza con dolor de excoriación al tacto (Jahr). Caída de cabellos con placas de calvicie. Tiña húmeda pruriginosa y ardiente. Cefalalgia con sensación como si le entrase una cuña en el temporal derecho o en la raíz de la nariz, todas las mañanas. Vértigo al mover la cabeza o por movimiento de coche, o andando a caballo, o al atardecer con náuseas.
Ojos
Hepar es un medicamento que juega malas pasadas a los oculistas, pues cuando está bien indicado, cura rápidamente afecciones de ojos y evita el recurrir a especialistas para cuidados particulares. Bajo su influencia, los ojos tienen sensación espesa, purulenta, con mal olor característico. La inflamación va acompañada de pequeñas ulceraciones: úlcera de córnea, granulaciones, secreción sanguinolenta con olor desagradable. Ojos rojos con párpados inflamados y bordes dados vuelta y ulcerados. En todas las afecciones escrofulosas, los síntomas de los ojos pueden ser cubiertos por Hepar sulfuris si la constitución es la del remedio. A menudo este estado del paciente es la única guía para la elección del remedio. Si se estudia el caso a fondo, se encontrarán síntomas generales que serán una guía para descubrir el remedio necesario (Kent).
Ojos y párpados rojos e inflamados. Conjuntivitis purulenta con quemosis marcada; abundante secreción de pus, con gran sensibilidad al tacto y al aire. Párpados sensibles al tacto. Dacriocistitis. Ulceraciones de córnea (Calcarea phosphorica, Radix nigra, Rhus toxicodendron, Silicea, Sulphur). Iritis con pus en cámara anterior; dolores en los ojos como si los tiraran hacia atrás. Fotofobia a la luz del día o artificial.
Oídos
Afecciones catarrales de oído. Inflamación súbita del oído medio: un absceso se forma y el tímpano se perfora dando salida a una secreción sanguinolenta acompañada de dolores agudos, desgarrantes de oído. Primero hay sensación de tener el oído tapado, después como una presión, un estallido en el oído, y en fin ruptura de tímpano. Estado inflamatorio catarral que provoca secreción fétida, sanguinolenta, amarillenta, purulenta, espesa con pequeños trozos duros con olor a queso rancio (Kent). Costras en el oído. Secreción de pus fétido por el oído; absceso de oído, mastoiditis.
Cara
Tez amarillenta con ojeras azules alrededor de los ojos. Cara extremadamente pálida, sobre todo durante ejercicios violentos (Jahr). Placas rojo vivo en mejillas a la mañana y al atardecer. Hinchazón muy pronunciada del labio superior, como hocico de conejo. Grietas en medio de los labios, pero especialmente en medio del labio inferior. Ulceraciones en comisuras (Ammonium carbonicum, Arum triphyllum, Condurango, Graphites, Natrum muriaticum, Nitricum acidum, Silicea). Neuralgia facial localizada, particularmente a la derecha que irradia a oído, temporal y labio. Está indicado en ese caso particularmente después de abuso de mercurio y ensayo infructuoso de Belladonna, que parecería indicado después de exposición a viento frío y seco. En neuralgia y sus otros síntomas nerviosos, Hepar sulfuris se pondrá al lado de Belladonna, Silicea, y Sulphur.
Aparato Digestivo
Boca Acumulación de agua en la boca; salivación abundante. Hinchazón e inflamación de encías que están dolorosas al tacto y sangran fácilmente. Punta de la lengua muy sensible como desollada.
Faringe Hipertrofia crónica de amígdalas con tendencia a la supuración. Amigdalitis aguda, dolores como por espina de pescado clavada en la garganta, o como si tuviese una masa en la garganta, peor al tragar con irradiación hacia el oído. Es de gran utilidad en amigdalitis; no está indicado al principio sino cuando la supuración es inminente y hay muchos dolores latentes. Lo más a menudo se da cuando hay esta sensación de punzadas, latidos, pinchazos (recordar que Nitricum acidum, Argentum nitricum, Alumina, y Natrum muriaticum también tienen este síntoma).
Estómago Sensación de hambre que corroe, de vacío, con deseos de comer algo; sobre todo marcada a la mañana. Repugnancia por grasas (Cyclamen, Pulsatilla), deseo de cosas ácidas o alcoholizadas, fuertes; deseo de vino. Gran sed, pero a menudo hinchazón de vientre después de haber bebido. Gran debilidad de la digestión y perturbación fácil del estómago. Toda clase de comida, aun muy liviana y sana, provoca indigestión; Hepar sulfuris parece ser complementario de Lachesis aquí. No puede soportar ninguna presión, nada de ropa ajustada en epigastrio. Sensación de ardor en el estómago. Dispepsia atónica. Útil en trastornos dispépticos por uso prolongado de mercurio.
Abdomen y deposiciones Abdomen distendido. Afecciones abdominales crónicas, cólicos y pinchazos en el abdomen. Puntos dolorosos, punzadas en la región del hígado, agravadas al caminar, toser, respirar profundamente y por el menor contacto (Bryonia, Mercurius). Hepatitis; abscesos de hígado. Constipación habitual por atonía intestinal: deposiciones evacuadas con gran dificultad, aun cuando sean blandas y arcillosas. Deposiciones fétidas, agrias, que contienen restos sin digerir, color de arcilla. Diarrea de olor agrio en niños. Colocado entre Sulphur y Calcarea, este remedio es útil en niños que tienen gran debilidad de digestión y no pueden digerir el alimento, en estado marasmático. Además tienen diarrea de día, después de comer, y huelen agrio aunque estén bien lavados.
Aparato Urinario
La mucosa vesical no escapa al estado catarral que desarrolla: catarro de vejiga con pus y abundante depósito mucoso en la orina. Ulceraciones en paredes de la vejiga que se endurecen de tal manera que la emisión de orina se hace muy difícil, solo sale lentamente; ardor en vejiga con necesidad constante, sin fuerza, cayendo verticalmente. Vejiga débil, atónica; sensación como si quedara siempre un poco de orina después de haber orinado; vejiga dificultosa de los viejos (Phosphorus, Sulphur, Copaiva). Orina turbia y blancuzca. Película grasosa e irisada en la superficie de la orina; círculos grasos en la orina.
Órganos Genitales
Masculinos Ulceraciones herpéticas prepuciales que sangran fácilmente; ulceraciones en prepucio parecidas a chancro (Nitricum acidum). Lesiones húmedas con prurito en órganos genitales, principalmente entre muslos y escroto. Estado catarral de la mucosa uretral que se parece a la gonorrea (Kent).
Femeninos Abscesos de labios con gran sensibilidad. Excoriaciones, lesiones húmedas en vulva y entre muslos. Prurito vulvar pero durante las reglas. Reglas atrasadas y poco abundantes. Leucorrea irritante y fétida, con olor a queso rancio tan penetrante que se puede reconocer enseguida cuando una mujer que la padece entra en la habitación; Kali phosphoricum hace a menudo desaparecer este olor (Kent). Hemorragias uterinas repetidas. Transpiraciones profusas en la menopausia (Jaborandi, Tilia europea).
Aparato Respiratorio
Nariz Sensible, ulcerada. Obstrucción de fosas nasales cada vez que sale al aire libre. Coriza con nariz hinchada, dolorosa al tacto, especialmente las alas de la nariz. Nariz obstruida en cuanto sale al aire frío y dice que le parece tomar un nuevo resfrío de cabeza. Está mejor en pieza caliente.
Laringe Ronquera con voz débil y ronca, peor por la mañana. Crup acompañado de tos, más bien grasa, con rales y silbidos, como si el mucus desprendido por la tos fuera a salir, pero no sale. Formación de exudados membranosos que se extienden en laringe y bronquios; tos dura, perruna, húmeda, acompañada de rales mucosos, peor a la mañana. Tiene como carácter el ser húmeda y es tan sensible al frío, que la menor exposición al aire (el solo descubrir el antebrazo) provoca un acceso.
Bronquios y pulmones Estado catarral de tráquea que se hace muy dolorosa e irritada por tos frecuente. Tose durante días y semanas, con agravación a la mañana y tarde. Tos ruidosa como un ladrido, hace doler el pecho y el sujeto está extremadamente sensible y friolento; va acompañada de ahogos y puede provocar vómitos. Se agrava por aire frío; basta que saque la mano fuera del lecho. Tose y transpira a veces de noche sin que esta transpiración lo alivie. Transpirar toda la noche sin alivio es la característica que acompaña muchos estados de Hepar sulfuris (Kent). Tos con ligera expectoración mucosa que aparece en cuanto se descubre una pequeña parte del cuerpo. Útil en todas las inflamaciones catarrales del árbol respiratorio, pero especialmente cuando se localiza en laringe y tráquea, en escrofulosas, y en particular en niños después de rubéola (Charge). Afecciones pulmonares por supresión de erupción cutánea. Bronquitis aguda y crónica. Asma agravada por frío seco, mejor al aire húmedo. Pleuresía con derrame purulento o sero purulento.
Espalda y Extremidades
Tirones dolorosos en músculos con espasmo. Hinchazón de articulaciones de dedos, con tendencia a dislocarse fácilmente. Temblores de manos al escribir.
Piel
Piel muerta, extremadamente sensible al tacto y al frío, piel malsana; la menor desgarradura supura. Piel agrietada en manos y pies. Erupciones eczematosas, con mucho prurito y secreción purulenta, fétida y agravada a la mañana; Hepar sulfuris está particularmente indicado si esto se debe al abuso de pomada mercurial. Ulceraciones muy sensibles al tacto, con dolor ardiente, sangran fácilmente, y dejan salir pus fétido, con olor a queso rancio. Forúnculos; Hepar sulfuris está indicado en forúnculos en casos de constitución como la del remedio. A veces no hay otro síntoma que debilidad, extrema friolentidad y tendencia marcada a forunculosis; entonces es bien completado por Silicea (Kent). Bubones, inflamaciones ganglionares, cuando ha llegado al estado supurativo. Hepar es gran remedio para transpiraciones parciales o generales. Puede seguir a Mercurio en reumatismo en que el paciente transpira noche y día sin mejorar.
Relaciones
Complementarios Calendula officinalis en heridas de partes blandas.
Antídotos Belladonna, Chamomilla, Silicea. Preserva contra los efectos debilitantes del éter. Antídota los malos efectos del yodo, potasa, yoduro de potasio, aceite de hígado de bacalao, y sobre todo Mercurio: Hepar es el complementario y el antídoto de mercurio dinamizado cuando éste ha dado todos los resultados que podía dar o si actúa al margen. Está reconocido que Mercurio sería mal completado por Silicea, que está contraindicado cuando Mercurio actúa todavía o ha actuado precedentemente; en ese momento Hepar sulfuris viene a ser el remedio intermedio. Silicea seguirá útilmente a Hepar que, a su vez, es útil después de Mercurio: Hepar es un intermediario en la serie (Kent).