Helleborus niger: Materia médica de Lathoud
O eléboro negro, planta de la familia de las ranunculáceas, crece en algunos lugares montañosos de Europa; se cultiva en los jardines con el nombre de rosa de navidad, por la forma de la flor y la forma en que florece. Se parece al eléboro oriental de los antiguos, cuyo descubrimiento atribuye la tradición al pastor Melampre y cuya acción ha sido tan elogiada en trastornos mentales. La raíz de la planta, negra por fuera, blanco sucio en el interior, tiene sabor astringente, dulzón, amargo, nauseoso y olor desagradable. Preparamos por maceración en alcohol a 90º de la raíz fresca, la tintura madre, con la que obtenemos, por diluciones hahnemannianas sucesivas, las diferentes dinamizaciones.
Acción general del medicamento
Helleborus niger es un tóxico violento de acción electiva sobre el sistema nervioso. En cerebro actúa como estupefaciente, no solamente embota las facultades intelectuales, produciendo estado de estupidez característico, sino también las facultades sensitivo motrices. Los músculos rehúsan trabajar a menos que se les preste atención sostenida: tambalea al caminar, deja caer los objetos que tiene en la mano.
En médula, excita primero el poder reflejo, ocasionando convulsiones clónicas y tónicas, a las que pronto siguen fenómenos paralíticos, pues es, ante todo, asténico.
Bajo su influencia, las funciones reguladas por el simpático se entorpecen, lo que determina anemia y adelgazamiento. Por su acción inhibidora sobre el simpático, los capilares se dilatan, la sangre se estanca y el suero se expande, lo que engendra derrames serosos, que son uno de los efectos más marcados de Helleborus y el motivo por el cual se le emplea con éxito en el tratamiento de ciertos anasarcas.
Actúa también de manera marcada sobre el corazón, donde su acción es bastante comparable a Digitalis; lleva a sideración de miocardio golpeando directamente sus fibras y también aboliendo el poder excito motor de ganglios cardíacos.
Helleborus niger produce estado de depresión sensorial y debilidad muscular general que puede llegar a parálisis completa; a esto se agregan derrames hidrópicos; es un remedio para estados de baja vitalidad y enfermedades graves.
Características
1. Constitución y tipo: No se ha descrito constitución muy especial en la cual Helleborus parezca actuar con preferencia marcada. Conviene hacer notar que es particularmente útil en niños débiles, delicados, propensos a afecciones cerebrales (Belladonna, Calcarea ostrearum, Tuberculinum). Su tipo más característico es un niño entre 2 y 10 años, enfermo, acostado de espaldas, ojos semicerrados y mirando fijamente el vacío; a veces los labios se mueven sin emitir sonido, como si quisiera decir algo, pero al preguntarle se nota que ha olvidado lo que quería decir (Kent).
2. Depresión sensorial, estupidez, debilidad muscular que llega hasta parálisis: Actúa sobre el sensorio, lo embota, produce sopor; también estado tífico que puede llegar hasta colapso con descenso de temperatura. En todos sus trastornos hay más o menos estupidez; a veces, estupor completo; otras estupor parcial, pero siempre hay estupidez y lentitud (Kent). Deprime la actividad sensorial: lento para responder preguntas, como si no comprendiese; ve perfectamente, pero parece no darse cuenta de lo que ve; el oído es imperfecto, el gusto está ausente o casi; tiene deseo de trabajar pero no tiene fuerza muscular. Afecta lo que se llama el sentido muscular: los músculos no obedecen rápido a la voluntad, a menos que esta esté muy tensa. El músculo cardíaco no escapa a estos efectos paréticos y tiene acción muy lenta. En todo el cuerpo sensación de pesadez.
Es útil en afecciones de cerebro, médula, sistema general de nervios y espíritu, particularmente en afecciones agudas inflamatorias de centros nerviosos y sus envolturas fibrosas, y en trastornos que lindan con locura. Hay entonces estado especial de estupidez o imbecilidad de cuerpo y espíritu, el estado extremo es la pérdida de conocimiento.
Pérdida de conocimiento completa, estupor profundo en relación con estado congestivo inflamatorio de cerebro, comezón; meningitis, meningitis cerebro-espinal. Al principio del caso, Helleborus no presenta nunca el delirio violento de Belladonna o Stramonium; el delirio es pasivo. Si al principio ha habido delirio violento, Helleborus convendrá también cuando este haya pasado y el enfermo acostado de espaldas, ojos semicerrados, mirada apagada, fija, mueve la cabeza a derecha e izquierda; boca abierta y lengua seca; cuando le hablan mira fijo al que le habla, tarda mucho en responder y a veces ni responde.
Cuando una afección cerebral o meníngea aguda no termina bruscamente, sino que se prolonga, es el caso de intervenir con Helleborus. En este remedio el caso se prolongará durante semanas en las que el enfermo permanecerá en el estado de estupor descrito con adelgazamiento progresivo: acostado de espaldas con los miembros replegados; pálido y deshecho, cuando lo interrogan responde lentamente.
El poder de espíritu y voluntad sobre el cuerpo está disminuido; los músculos no quieren obedecer; es una especie de estado paralítico; no puede formular sus ideas, fijar su atención, ni concentrar su espíritu; parece medio idiota. No hay nunca delirio violento; se puede decir que el delirio es raro; cuando existe, se muestra en forma de balbuceo. Hay estado de postración estúpida; es más bien un estado en que el enfermo desea no decir, hacer, pensar en nada, más bien que delirio verdadero. Sin embargo, hay evidentemente estado de confusión de espíritu; no puede pensar.
En muchos casos, cuando la enfermedad está avanzada, si se saca al enfermo de su estupidez hablándole, sacudiéndolo, actuará como si tratara de pensar, responder, moverse, pero en realidad se contentará con mirar fijo al que lo ha interpelado, con ojos semi abiertos; expresión de estupidez en la cara, y retorciendo sus dedos. Si habla, contará que ve espíritus, diablos (Kent).
Modalidades
Lateralidad: Izquierda inferior, derecha superior. Agravación: De 16:00 a 20:00 horas; del atardecer a la mañana; al aire frío. Mejoría: Al aire caliente; cuando el espíritu está distraído.
Síntomas mentales
Tiene acción estupefactiva muy pronunciada. Hahnemann describe así el estado que produce: estupor, embotamiento de sensorio, estado en que, con buena vista, solo ve incompletamente y no presta atención a nada; en que con oído sano, no oye claramente; en que con órganos gustativos bien constituidos, no encuentra gusto a nada; en que está siempre, o casi siempre, sin pensar; recuerda poco a nada el pasado o lo que acaba de pasar; nada lo alegra; no hace nada más que dormitar ligeramente; no puede gozar de un sueño verdadero y reparador; en que se puede trabajar sin prestar atención o tener fuerza para hacerlo, tal es el cuadro de conjunto de su acción sobre el psiquismo humano.
Esto debe ser diferenciado del estado psíquico estúpido de Apis mellifica, Baptisia, Belladonna, Kali bromatum, Phosphoricum acidum, etc. Taciturnidad; melancolía llevada hasta la desesperación, tristeza agravada al ver personas alegres, ansiedad excesiva con agitación y espanto. Ideas fijas que no podrá hacer desaparecer; tiene idea fija de que va a morir tal día y nada se la sacará de la cabeza; esto no se parece a Aconitum, que no tiene miedo a la muerte: tiene la idea fija de que ha cometido tal falta, a veces la nombra y la describe o solo habla de ello vagamente, pero eso le parece muy real. No dice nada, está de mal humor, triste, queda sentado en un rincón, estúpido, sin pensar en nada, todo ensayo de consuelo lo agrava (Natrum muriaticum). Si consigue reflexionar en su estado moral, este mejora (Kent).
Estado de locura en que está persuadido de haber comprometido su salvación por sus pecados; como Aurum metallicum, imagina haber obrado mal, haber cometido faltas imperdonables. Kent cita el caso siguiente en que Helleborus obró maravillas: una mujer vieja había sido acusada de robo por sus vecinos, tomó tan a pecho las cosas que se ahorcó. Este suicidio produjo tal efecto en las mujeres del pueblo que una después de otra se acusaron de haber sido la causa de la muerte de la vieja.
Sueño y Cabeza
Sensación de calor ardiente en la cabeza; dolores punzantes, presivos, por congestión de cerebro. Dolor de cabeza occipital violento; dolor de cabeza sordo, en occipucio; sensación de entumecimiento en occipucio. Sensación de plétora, de congestión en cabeza. Los dolores de cabeza, los movimientos de cabeza y el aspecto de la cara se encuentran ligados a congestión de cerebro (Kent).
Dolor de cabeza estupefactivo con gemidos y grito encefálico; gira la cabeza a la derecha e izquierda, o la toma entre sus manos; trata de hundir la almohada con la cabeza, en parte inconscientemente, en parte para aliviar la contracción de músculos de la nuca (Kent). Vértigos con náuseas y vómitos.
Ojos
La vista no está debilitada y sin embargo, ve imperfectamente. No mira el objeto que tiene delante, lo ve bien, pero esta visión no hace ninguna impresión en su espíritu (Kent). Pupilas habitualmente dilatadas, a veces se nota alternancia de dilatación y contracción. Mirada fija, ojos sensibles a la luz.
Cara
De aspecto extremadamente enfermizo, se descarna poco a poco; pálida, bañada de sudor frío, y cabeza caliente; ojos y fosas nasales bordeados de negro; frente y cejas fruncidas como Lycopodium pero mientras en este se relaciona con afección pulmonar grave, en Helleborus lo está con afección cerebral; músculos de la cara animados por sacudidas, ojos vidriosos, fijos; párpados entreabiertos; labios secos y agrietados (Kent).
Aparato digestivo
Boca: Labios secos y agrietados (Bryonia, Natrum muriaticum, Nux moschata, Sulphur). Lengua seca y roja; salivación abundante (Aceticum acidum, Iodum, Ipecacuanha, Mercurius, Nitricum acidum, etc.); movimientos constantes de mandíbulas como de masticación; aliento fétido (Árnica, Arsenicum album, Baptisia, Chelidonium, Kreosotum, Mercurius, Nitricum acidum, Nux vomica).
Estómago: Sed violenta y a veces hambre voraz, inusitada. Náuseas y vómitos, pero sin signos distintivos. Se nota también sensación de plenitud y de hinchazón en el estómago.
Abdomen y deposiciones: Al principio puede haber diarrea con deposiciones abundantes, gelatinosas, formadas casi únicamente por mucus. Luego la constipación se instala; las deposiciones son pequeñas, duras, secas, finalmente no responde ni a enemas. Cuando la reacción bienhechora provocada por el remedio tiene lugar, es anunciada generalmente por diarrea, o transpiración abundante, o vómitos, o los tres a la vez (Kent).
Aparato urinario
Orina retenida y a veces suprimida; necesidad ineficaz de orinar (Aconitum, Arsenicum album, Eupatorium perfoliatum, Nux vomica, Sarsaparilla); a veces la orina se emite gota a gota, pasa sin que se dé cuenta. A veces puede ser sanguinolenta.
Espalda y extremidades
Gran debilidad, gran relajamiento muscular; el enfermo está acostado de espaldas con las piernas replegadas o se desliza al fondo de su lecho. Disminución del sentido muscular; debe prestar mucha atención al funcionamiento de sus músculos. Relajamiento súbito de músculos, de repente deja caer los objetos (Apis mellifica, Bovista, Natrum muriaticum, Tarentula). Sacudidas en músculos del brazo, rigidez espasmódica de dedos. Dolores tironeantes en huesos o articulaciones de brazos. Retracción pulgar (Cuprum). Debilitamiento considerable de miembros inferiores; miembros pesados y dolorosos; tambalea al caminar. Movimientos espasmódicos de un brazo o pierna. Movimientos convulsivos o más bien automáticos, que no parecen tener ninguna relación con un acto voluntario. Hace movimientos como el que se mueve en estado de ausencia del espíritu (Kent).
Relaciones
Antídotos: Camphora, Cinchona.