Cocculus indicus: Materia médica de Lathoud
Cocculus indicus es el fruto del Anamirta cocculus, arbusto de la familia de las menispermáceas, que crece en las Indias Orientales, Egipto, costa del Malabar e islas de Ceilán, Java y Célebes, en rocas y piedras de la costa del mar.
Nos llega en estado seco, parecido a una baya de laurel negruzca y arrugada; la cubren dos cortezas: la primera, leñosa, oscura, dura; la segunda blanca y más dura todavía, encierra una almendra blanca de sabor agrio, cáustico y amargo, mientras que las cortezas son casi insípidas.
Contiene un alcaloide, la picrotoxina, veneno violento.
Para preparar las tres primeras dinamizaciones la pulverizamos y trituramos el polvo así obtenido; también podemos hacer con ella una tintura madre, por maceración, al calor suave, de una parte de polvo en veinte partes de alcohol a 90 grados; de esta tintura madre obtenemos, por diluciones hahnemannianas sucesivas, las diversas dinamizaciones.
Acción General del Medicamento
Cocculus indicus actúa sobre el sistema nervioso cerebro espinal en el que determina gran debilidad; es especialmente en la médula donde se encuentran las consecuencias de este estado de verdadera debilidad paralítica, sobre todo en sus fibras motrices; de donde su repercusión en nervios motrices; por eso es frecuentemente empleado con éxito en gran número de casos de parálisis provenientes de afección a la médula lumbar.
Se produce entonces un estado de debilidad paralítica lumbar, y, al caminar, debilitamiento renal; debilidad de extremidades inferiores, total, que se traduce generalmente en los siguientes síntomas: debilidad en rodillas al caminar, planta de pies como adormecida, sensación de magulladura dolorosa en los músculos de los muslos, como si hubieran sido golpeados.
En otros casos, se presentan los siguientes síntomas en las extremidades superiores: primero se entumece una mano, después la otra; a veces, este entumecimiento toma todo el brazo y la mano da la sensación de estar hinchada.
Estos síntomas constituyen el fondo de la sintomatología de todo el medicamento y parecen depender de un estado de parálisis más o menos completa de las fibras motrices del eje cerebro espinal (Farrington).
Dunham resume así la acción de Cocculus indicus: su esfera de acción es sobre todo la del sistema de la vida animal; influye primero y especialmente sobre los músculos voluntarios y enseguida sobre el sensorium; determina frecuentemente náuseas que llegan al vómito y van acompañadas de debilidad al mismo tiempo que de sensación de vértigo violento al levantar la cabeza.
Hughes escribe: ejerce su influencia sobre todo sobre los nervios motores voluntarios y sus músculos, más que sobre los centros intelectuales.
Características
- Constitución y tipo. Aun cuando la constitución del sujeto no parezca tener, en la elección de este remedio, la misma importancia que para la elección de ciertos otros medicamentos, el Dr. Georges H. Martin hace notar lo siguiente: Cocculus indicus parece convenir más a mujeres y niños de temperamento, de cabellos y ojos claros. Boericke, por su parte, escribe: el remedio muestra una atracción especial por las rubias, sobre todo cuando están embarazadas y tienen muchas náuseas y vómitos, y también por mujeres y niñas jóvenes, sensitivas, románticas.
- Debilidad extrema, paralítica, acompañada por estado nauseoso y vértigos, relacionada con lesión orgánica o consecutiva a surmenage e insomnio. Cocculus indicus retarda todas las funciones de cuerpo y espíritu, provocando una especie de debilidad paralítica del organismo. Retarda todas las funciones. Todas las impresiones nerviosas percibidas alcanzan lentamente los centros nerviosos; si se pellizca el pie a tal sujeto, solo reaccionará al cabo de un instante, en lugar de tener la reacción instantánea del sujeto normal; responde lentamente a las preguntas, pareciendo meditar antes de dar la respuesta, y para él, meditar es un esfuerzo. Así son todas las manifestaciones nerviosas del remedio: pensamiento, funciones musculares, etc. No puede soportar ningún esfuerzo muscular porque está débil, fatigado. Primero sobreviene esta lentitud funcional, después un estado que se aproxima a parálisis, finalmente, verdadera parálisis, local o general (Kent). Postración y agotamiento nervioso acompañan a la mayoría de los síntomas de Cocculus indicus (Kent).
- Irritabilidad extrema del sistema nervioso. A pesar de este retardo funcional y psíquico, el sistema nervioso de Cocculus indicus es irritable, hipersensible: extremadamente sensible al sufrimiento, al ruido; el menor ruido, la menor sacudida le son insoportables. Cocculus indicus es, como Belladonna, agravado por una sacudida: los dos se parecen en los síntomas del sueño, así como por otros generales (Kent). Hahnemann observa expresamente que Cocculus indicus produce hiperestesia general.
- Sensación de debilidad, de vacío. Presente en la cabeza y en diferentes órganos, en armonía con la debilidad general del remedio. Esta sensación de vacío no es otra cosa que la manifestación de la debilidad general del medicamento; se la encuentra en cabeza, estómago, pecho, corazón, etc.: en una palabra en todas las partes interiores del organismo. Kent observa: sensación de vértigo, de mareo, a veces, en todo el cuerpo, una especie de sensación de debilidad, seguida a veces de pérdida de conocimiento o rigidez paralítica de extremidades.
Modalidades
Agravación
Por el insomnio, por trasnochar, por falta de sueño, por surmenage (Causticum, Cuprum metallicum, Ignatia, Nitricum acidum); la debilidad de Cocculus indicus, de origen espinal, tiene particular tendencia a seguir a pérdida de sueño; el sujeto no puede acostarse una o dos horas más tarde que habitualmente sin sentirse languideciente y agotado todo el día siguiente (Farrington).
Por insomnio acompañado de inquietud, por emoción continua y agotadora: una mujer que cuida a su marido, una hija que cuida a su padre, se agotan por inquietud, preocupación y falta de sueño; su agotamiento es tal que no puede ya soportar ningún esfuerzo mental, ni físico; tiene sensación de debilidad en rodillas, espalda, y cuando quiere descansar un poco, no puede dormirse. El estado así determinado es análogo al que produce Cocculus indicus y así, desde Hahnemann, este ha sido el remedio útil para las que cuidan enfermos, no para las enfermeras profesionales, pues Cocculus indicus requiere la complicación de contrariedad, inquietud, y vigilias prolongadas, como la de la madre o la hija que cuidan a su hijo o a su padre, en enfermedad grave y larga, o de la enfermera que participa de la inquietud de la familia. Tal mujer termina en abatimiento corporal y espiritual, no puede ya dormir, tiene dolores de cabeza congestivos, náuseas, vómitos, vértigos. He aquí el desarrollo de un caso de Cocculus (Kent).
Por el tren, el barco, el coche; por el movimiento: no puede soportar el movimiento; se agrava al hablar, moverse, por el movimiento de los ojos; necesita tiempo para moverse, pensar, para todo, pues solo puede hacerlo lentamente, ya que todas sus funciones están retardadas, inactivas. Se agrava al pasear en coche; si sube a un tren, le sobrevienen dolores de cabeza; al cabo de algunos kilómetros, náuseas, vómitos (Kent).
Por el aire frío; durante las reglas; al comer o beber; por el café, el humo del tabaco.
Mejoría
Al sentarse.
Síntomas Mentales
Su característica es debilidad irritable del estado mental.
Triste, taciturno, concentrado en sí mismo, permanece sentado en un rincón, agitando en silencio sus tristes pensamientos; su espíritu está como entumecido, y su debilidad se manifiesta por lentitud de comprensión tal que responde lentamente a las preguntas, y no encuentra la palabra justa, pero sobre todo, no puede recordar, su memoria es débil como en Anacardium, y además tiene dificultad para expresarse, articular las palabras: disantesis, consecuencia de paresia muscular.
Postrado, concentrado en sí mismo, pues tiene dificultad para mantenerse derecho, tal es su debilidad total: riñones, piernas; responde en voz baja, pues está demasiado fatigado para levantar la voz.
La irritabilidad extrema de su espíritu se traduce por el hecho de no poder soportar el menor ruido, la menor contradicción, sacudida, movimiento, que determinan en él tanto accesos de cólera, como trastornos físicos tales como náuseas y vértigos.
Muy susceptible, una pequeñez lo ofende: como en Nux vomica el tiempo pasa demasiado rápidamente, al contrario de Argentum nitricum y Cannabis indica que tienen inversa característica.
Kent describe así su estado mental: uno puede darse fácilmente cuenta de lo que se prepara cuando la actividad mental se retarda a consecuencia de fatiga provocada por inquietudes e insomnio provocados por ejemplo por el cuidado dado sin interrupción a un paciente atacado por enfermedad larga y grave. El espíritu parece caer en idiotez y al examinar un verdadero caso de Cocculus indicus, uno se pregunta si no se trata de locura que data de un año o dos, de tan vacía que parece su inteligencia.
Mira en el vacío, responde con dificultad, vuelve lentamente los ojos hacia quien lo interroga. Esto sucede en la postración nerviosa, en la fiebre tifoidea y entonces se parece tanto a Phosphoricum acidum que hay que tener mucho cuidado para distinguir ambos remedios.
Encuentra que el tiempo pasa demasiado rápido: a la mañana, le cuesta creer que la noche ha terminado ya; al terminar una semana parece que recién empezó, de tan embotado que está.
Tiene gran lentitud de comprensión; no puede encontrar la palabra justa para expresar su pensamiento, a causa de la lentitud con que funciona su espíritu; no puede recordar; no puede soportar el menor ruido, la menor contradicción.
Hay en él confusión espiritual y dificultad de articulación que le impiden responder: la lengua está como paralizada.
Idea que surge en su pensamiento, allí se fija, sin que pueda desalojarla, y si habla, dirá algo que muestre que esa idea lo obsesiona siempre. Parece estar en verdadero estado de idiotez.
Desorden mental acompañado de vértigos; con casi todos los síntomas mentales hay vértigo.
Permanece acostado, aparentemente sin conocimiento, no obstante, sabe todo lo que pasa a su alrededor; a veces, hasta puede recordar y describir lo que sucedió, pero todo parece dejarlo indiferente; se da cuenta de lo que pasa a su alrededor, pero parece indiferente a todo, parece como en éxtasis sonriente en completo relajamiento muscular, mudo, como sin conocimiento. Se diría que su espíritu está trastornado en catatonía.
Teme la muerte, tiene aprensión de que algo grave va a suceder.
Todo esto es el resultado de largos pesares, de una inquietud constante, de contrariedades repetidas, de insomnios prolongados (Kent).
Sueño
Insomnio después de prolongados desvelos para cuidar a un enfermo.
Sueño interrumpido por angustia e inquietud horribles.
Durante el sueño, pesadillas, sobresaltos, gritos.
Sueño no reparador con despertares frecuentes.
A la noche, no consigue dormirse.
El menor insomnio lo abate.
Cabeza
Confusión, sensación de estupefacción en la cabeza aumentada por el descanso.
Sensación de vacío, de debilidad en la cabeza.
La debilidad es tan grande que no puede mantener la cabeza derecha y la apoya en su mano, ya de un lado, ya del otro.
Dolor de cabeza occipital con tendencia a mantener la boca arriba y sensación dolorosa, como si tuviera la cabeza comprimida o como si una válvula se abriera y se cerrase.
Para el dolor de cabeza occipital, comparar Gelsemium, Petroleum, Picricum acidum, Onosmodium, etc.
Jaquecas con náuseas, vómitos, náuseas aumentadas por la vista o hasta por el olor de los alimentos (Colchicum) agravadas al andar en coche, en barco (mareo), en tren, al aire frío (Tabacum mejora al aire frío).
Vértigo como si estuviera ebrio; vértigo al levantar la cabeza, lo que lo obliga a permanecer acostado.
Ojos
Dolores vivos en los ojos con sensación como si se los arrancaran, si se los tiraran hacia adelante, al contrario de Paris quadrifolia en que parece como si se los tiraran hacia atrás.
Sensación de magulladura en los ojos, sobre todo de noche, con imposibilidad para abrir los párpados (Rhus toxicodendron).
Pupilas contraídas.
Vista baja y trastornos de la vista.
Debilidad paralítica de los músculos externos de ojos y de la acomodación (Kent).
Oídos
Ruido en el oído, como de agua que corre, con ligera sordera.
Sensación como si los oídos estuvieran tapados de manera intermitente.
Cara
La cara se pone pálida y enfermiza.
Cara pálida como la de un muerto con dolores, vértigo y náuseas.
Neuralgia facial, dolores desgarrantes.
Calambres en los maseteros, peores al abrir la boca.
Temblor y sacudidas en los músculos de la cara.
Parálisis de los músculos de la cara.
Insensibilidad de la cara (Kent).
Aparato Digestivo
Boca, faringe y esófago
Sequedad de boca y lengua que está recubierta de una capa blanco amarillenta, pero sin sed.
Gusto metálico en la boca, parecido al de Mercurius.
Sensación de sequedad en la garganta; dificultad para tragar como causada por parálisis de faringe; Cocculus indicus es, con Causticum, un buenísimo remedio en parálisis diftéricas (Kent).
Estado paralítico de esófago; no puede tragar (Kent).
Estómago
En general, desea bebidas frías, particularmente cerveza (Kali bichromicum).
Aversión por los alimentos, hasta el olor le repugna (Colchicum).
Tendencia a hipo, eructos, ya de vacío, ya amargos, ya pútridos.
Náuseas: el estado nauseoso es preponderante en la patogenesia de Cocculus indicus; estado nauseoso con debilidad y profunda depresión; náuseas al andar en coche, tren, barco; náuseas provocadas, o en todo caso, siempre agravadas al tomar frío; náuseas que sobrevienen a la mañana cuando se levanta; náuseas que sobrevienen cuando quiere beber; náuseas que provocan asco por los alimentos; náuseas provocadas por el simple olor de los alimentos (Colchicum), accesos de náuseas hasta perder el conocimiento; vómitos.
Sensación de vacío, debilidad, en el estómago.
Sensación como si un gusano trepara en su estómago (Kent).
Violentos dolores crampoides, opresión como por una garra, calambres en el estómago a veces, después de las comidas.
Opresión ansiosa de pellizco en el estómago con dificultad para respirar.
Abdomen y deposiciones
Dolores abdominales, como si los intestinos estuviesen magullados, a cada movimiento.
Sensación en el vientre, como si estuviera hueco y vacío.
Pellizcos contractivos en la parte superior del vientre, con suspensión de la respiración.
Gran distensión de abdomen por gases; cólicos ventosos con sensación dolorosa, como si el vientre estuviera lleno de agujas o guijarros puntiagudos.
Gases numerosos que van de aquí para allá en el abdomen, y cuya expulsión no alivia pues enseguida vuelve a formar nuevos, que durante mucho tiempo van a acumularse sin salir, obligando a acostarse, ya de un lado, ya del otro; agravación de todo esto hacia medianoche.
Sensación de gran presión en región inguinal, como si una hernia quisiera salir.
Constipación con tenesmo.
Deposiciones duras y difíciles, pequeñas, pero frecuentes, acuosas, amarillentas, blancuzcas.
Diarrea después de bebidas frías, o de andar en coche, en tren.
Órganos Genitales
Debilidad extrema durante las reglas; jaqueca con náuseas, vértigos, durante las reglas.
Todos los síntomas se agravan habitualmente durante el período menstrual.
Reglas adelantadas, abundantes y prolongadas; a menudo aparecen cada dos semanas y van acompañadas de distensión abdominal y dolores abdominales punzantes y constrictivos; agravados por todo movimiento, a cada movimiento respiratorio.
Dolores acompañados de sensación de constricción en el recto.
Hemorroides durante las reglas.
Dismenorrea con gran sensación de tensión en el abdomen; cólicos y dolores crampoides acompañados de gran debilidad; el remedio se parece, por esto último, a Carbo animalis, pero mientras en Cocculus indicus esta debilidad se relaciona con la postración general del remedio, en Carbo animalis todo esto está generalmente ligado a lesión local de útero, un cáncer, por ejemplo.
La debilidad de Cocculus indicus no es como en China, consecuencia de pérdida de sangre demasiado grande.
En Cocculus indicus, las reglas pueden variar en cantidad; pueden también ser disminuidas hasta el punto de ser reemplazadas por leucorrea más o menos abundante.
Leucorrea abundante entre las reglas.
Aparato Respiratorio
Sensación de vacío en el pecho; se siente tan débil que apenas puede hablar (Argentum nitricum, Stannum).
Disnea causada por una especie de espasmo de tráquea.
Aparato Circulatorio
Corazón débil, así como las pulsaciones.
Latidos de corazón, especie de palpitaciones.
Espalda y Extremidades
Debilidad de los músculos cervicales con sensación de pesadez de la cabeza; los músculos cervicales parecen incapaces de sostener la cabeza (Calcarea phosphorica, Veratrum album).
Crujidos dolorosos en las vértebras cervicales a cada movimiento de cabeza.
Debilidad paralítica general con debilidad en la espalda.
La extrema debilidad de Cocculus indicus se traduce por intensa lasitud de todo el cuerpo: mantenerse derecho es un verdadero ejercicio; no puede sostener su cabeza a causa de la debilidad de los músculos cervicales; presenta un verdadero estado parético de músculos dorso-lumbares y extremidades.
Dolor paralítico en las regiones lumbo-sacras con tirones espasmódicos en los muslos, que impiden el caminar; de ahí verdadera inmovilidad.
Hombros y brazos dolorosos, como si se los hubieran golpeado.
Las rodillas, que crujen a cada movimiento, no pueden ser dobladas voluntariamente y el movimiento voluntario reaparece únicamente después de algunos ejercicios de flexión provocados por la enfermera o el médico, o por el mismo enfermo.
Las rodillas parecen flaquear cuando camina, y el sujeto oscila, tambalea, y amenaza con caer hacia un lado o el otro.
Parálisis de extremidades precedida de movimientos convulsivos de grupos musculares.
Parálisis de un lado.
Debilidad paralítica acompañada de entumecimientos y temblor: pies y manos alternativamente entumecidos; entumecimiento de antebrazo con sensación como si la mano estuviera hinchada (Rhus toxicodendron); entumecimiento de pies al permanecer sentado (Secale cornutum).
Temblores peor a la noche.
Temblores de manos mientras come; temblores de muslos al arrodillarse; temblores peores por excitación mental, o ejercicio muscular.
Relaciones y Antídotos
Antídotos: Coffea; Nux vomica.