China officinalis: Materia médica de Lathoud
Bajo el nombre de Cinchona officinalis o China, se designa la quina, corteza de árboles de la familia de las Rubiáceas, que crecen en regiones tropicales de América, en las largas cadenas de montañas formadas por la Cordillera de los Andes.
Hace tres siglos, el rey Felipe IV reinaba en España; en 1630, la esposa de un alto y poderoso señor de la lejana colonia española, la Condesa de Chinchón, estaba muy enferma, de una de esas fiebres tenaces, muy comunes en esas tierras lejanas. El corregidor español de Loja, ciudad del Ecuador, don Juan López Cañizares, había oído ponderar por los indios, la corteza de cierto arbusto de la selva que según las indígenas tenía el poder de curar las malas fiebres de esas comarcas salvajes. El arbusto era llamado, por esa propiedad, “palo de calenturas”. El corregidor ofreció a la Condesa de Chinchón un poco de esta corteza. La noble dama curó.
Desde entonces la planta fue llamada Chinchona, que es hoy el término latino con que los botánicos designan lo que nosotros conocemos por el nombre de quinina. Solo se puede lamentar que los botánicos (el culpable fue el gran Linneo) hayan mutilado el nombre de la pobre condesa llamando a la quinina Cinchona y no Chinchona, que hubiera sido el término correcto, pero la falla es leve.
El marido de la enferma, Conde de Chinchón, era virrey del Perú, por eso la curación con la corteza misteriosa tuvo gran resonancia. En verdad, antes que ella, cantidad de indígenas habían recurrido con éxito a ese remedio que proveía fácilmente la selva virgen. Pero solo eran pobres salvajes. Su curación a nadie interesaba mientras que la de la mujer del poderoso virrey era un acontecimiento.
La Condesa de Chinchón fue una enferma agradecida. Al volver a España, en 1640, llevó una provisión de la preciosa corteza. Habló de ella en la corte de España y en todas partes. La publicidad fue buena. Rápidamente el “polvo de la condesa” fue muy conocido en Europa. Pronto la provisión fue insuficiente, fue necesario hacer mandar en cantidad.
Los jesuitas, cuyas misiones cubrían el centro de la América del Sud, habían presentido la importancia comercial de tan excelente remedio. Los padres de la Compañía de Jesús, saben ver bien, y lejos. Los neófitos de sus misiones, donde crecía el arbusto, fueron empleados en juntar la corteza, tan solicitada en Europa. Las misiones de los jesuitas vendieron la quinina en el mundo entero a buen precio durante medio siglo. El “polvo de la condesa” se convirtió en el “polvo de los jesuitas” y de la pobre Condesa de Chinchón solo quedará el recuerdo de los botánicos.
Un siglo después de haber sido puesta en evidencia por los europeos su acción curativa, se empezó a estudiar científicamente la planta y a tratar de aclimatarla en otras partes. El gran botánico Linneo contribuyó mucho al estudio de la quinina; clasificó numerosas especies que se encontraban en estado natural en las selvas primitivas del Perú y Bolivia. La región de Loja, en Ecuador, tenía especialmente la Cinchona officinalis, reconocida tan buena y eficaz que fue reservada para la farmacia del rey de España. Hasta mediados del siglo XIX, ningún ensayo serio de cultivo fue hecho.
La quinina era recogida en la selva virgen sin método, sacrificando las preciosas plantas para arrancarles brutalmente su corteza. Pero la demanda de quinina fue tal que hubo que ensayar el cultivo del precioso arbusto.
Los primeros ensayos fueron hechos por un botánico francés, el Dr. Weddell, que hizo de 1847 a 1850 varias expediciones a Bolivia y llevó a Europa semillas de quinina Calisaya. Fueron cultivadas en pequeña escala en el Jardín de Plantas de París y en el Botanical Garden de Londres. Pero esto solo fue una tentativa de laboratorio.
Los ensayos en gran extensión de tipo industrial, fueron obra de los holandeses e ingleses. Los holandeses habían organizado en su espléndida colonia en Java, en Buitenzorg, un jardín botánico modelo. La Malasia ofrece clima y suelo propicios para el cultivo de la quinina. Se comprende que los primeros ensayos de cultivo en grande fueron obra de holandeses. Los ingleses los siguieron de cerca. Tenían, en la India, terrenos y climas favorables.
Durante numerosos años expediciones de botánicos se dirigieron al centro de América del Sud, a buscar semillas y plantas de la preciosa planta. Fueron penosas expediciones. El arbusto se encontraba en regiones salvajes, casi inhabitadas, y hostiles. Por otra parte, los habitantes de estas altas regiones pronto se dieron cuenta de que si el cultivo de la quinina se hacía grande, fuera de América, perderían el monopolio. A menudo las expediciones fueron recibidas a tiros. Fue necesario emplear toda clase de astucias para enviar a Europa y al Extremo Oriente, las preciosas semillas. Sobre todo, las de las mejores especies fueron muy defendidas; algunos exploradores fueron asesinados. Algunos indios, culpables de haber ayudado a recolectar semillas, fueron puestos en prisión y ejecutados.
La más dramática fue la búsqueda de semillas de Cinchona ledgeriana. Las dificultades fueron vencidas. Hoy, esta especie, que tiene el más alto tenor en quinina se cultiva en gran escala en la India y en Java.
Existen numerosas especies de quinina, muy diferentes en sus efectos. Para las preparaciones homeopáticas se usa únicamente la quinina Calisaya, o quinina amarilla real.
La quinina encierra un gran número de alcaloides a los que debe su actividad terapéutica; los principales son: la cinchonona, la cinchonoidina, la quinina, la quinidina, la quinamina, etc.; la quinina es la más conocida.
Independientemente de su gran valor terapéutico este medicamento presenta para nosotros un interés histórico particular: estudiando este remedio Hahnemann tuvo por primera vez la intuición del similia similibus curantur; fue el primer medicamento que experimentó el maestro y de esta experiencia nació la homeopatía.
Preparamos nuestras dinamizaciones del remedio, partiendo de una tintura madre preparada por maceración en alcohol a 70°: en proporción 1/20 de polvo de quinina, por los procedimientos habituales de trituración hahnemanniana sucesiva de este mismo polvo.
Acción general del medicamento
Los síntomas de intoxicación provocada por uso exagerado de quinina son los siguientes: la primera advertencia es generalmente zumbidos de oídos, acompañado por más o menos sordera. Enseguida, los trastornos gastrointestinales no tardan en aparecer: náuseas, vómitos y diarrea; al mismo tiempo, el enfermo presenta hipersensibilidad creciente a impresiones exteriores, ruido, luz, etc., que lo irrita; sobreviene también una forma de dolor de cabeza característica, dolor profundo o en otros momentos, dolor latente; pronto se produce vértigo que complica el caso; la acción del corazón se debilita y en casos extremos, esta debilidad puede llegar al colapso y aun a la muerte por parálisis del corazón.
En ciertos casos, la intoxicación cinchónica crónica recuerda la del alcohol: hay delirio violento con dilatación pupilar; luego estupor con respiración estertorosa y finalmente aparecen convulsiones, todos estos trastornos nerviosos son la consecuencia de una anemia de los centros cerebrales y no de su congestión como en Belladonna.
Si agregamos a estos síntomas de intoxicación cinchónica, los que se manifiestan en su experimentación patogenésica, vemos que la quinina, uno de los remedios más poderosos de que disponemos, actúa electivamente sobre el conjunto del sistema nervioso por medio del cual produce, primero, sobre el aparato circulatorio, después sobre el sistema nutritivo, una serie de síntomas cuyo orden de aparición denota en el desarrollo de su acción, una faz primitiva, esténica y una secundaria, asténica, la que caracteriza verdaderamente su genio mórbido.
Si en efecto, los primeros síntomas que desarrolla se traducen en excitación: delirio activo, locuaz, alegre, o ruidoso, muy parecido al alcohólico; aceleración del pulso, elevación de la presión sanguínea, vasoconstricción; exaltación de sensibilidad, aceleración de respiración: los que produce enseguida tienen el sello de la astenia: estupor, postración, lentitud de pulso y respiración, disminución de tensión arterial, vasodilatación, éstasis venoso, disminución de sensibilidad, debilitamiento de los sentidos.
Estos dos órdenes de síntomas alternantes, constituyen el primer periodo de la intoxicación por quinina, ordinariamente tiene poca duración y es comparable a un estado agudo por oposición al segundo periodo que consiste en un estado crónico que tiende a la disminución lenta, pero progresiva, de la vitalidad.
Esta inercia nutritiva, que descubre la disminución de la cantidad de ázoe eliminado por la orina, determina un estado caquéctico bastante parecido a la caquexia palústre o tuberculosa que aunque puede estar mezclada con reacciones eréticas, puede llevar al marasmo y la muerte.
La quinina no se adapta a estados inflamatorios francos, ni a febriles agudos: conviene, al contrario, y sobre todo bajo la forma de sulfato de quinina, a fiebres intermitentes regulares, fiebres palúdicas; además aquellas cuyos accesos son francos y presentan los tres estados clásicos de escalofríos, calor y sudor; por otra parte, a las afecciones, febriles o no, de forma deprimente, acompañados o determinados por pérdida abundante de líquidos humorales, así como a todas las que provienen de evacuaciones orgánicas espontáneas o provocadas demasiado abundantes. Por eso debe ser prescripta contra todos los flujos aun las hemorragias pasivas internas o externas, sobre todo cuando son reincidentes y su exageración engendra un debilitamiento general.
Características
1) Constitución y tipo: no tiene indicaciones netamente determinadas; sin embargo resulta de múltiples observaciones, que la quinina tiene mayor eficacia en las estaciones cálidas o templadas en lugares bajos o pantanosos, en sujetos debilitados por fuertes sudores durante su trabajo o por grandes calores, en los que han sufrido pérdidas de líquidos orgánicos considerables, sea por evacuaciones sanguíneas abundantes, supuración interminable, etc., en los que abusan de bebidas gaseosas cargadas de ácido carbónico, en los temperamentos linfáticos o linfático-sanguíneos; al contrario se encuentran contraindicaciones más frecuentes en individuos nerviosos, en hombres de incesante actividad intelectual y también física (Espanet).
2) Debilidad, depresión, debilidad después de abundante pérdida de sangre o cualquier otro líquido orgánico:durante mucho tiempo, la quinina fue el tónico dado a ciegas por la escuela oficial en cualquier caso de debilidad, anemia, depresión, etc. En realidad solo es útil cuando este estado es consecutivo a pérdida abundante de líquido orgánico, cualquiera sea: a continuación de supuración abundante y casi crónica o de pérdidas seminales demasiado frecuentes, o sialorrea abundante o lactancia prolongada, etc.
Si la pérdida fue brusca como en el caso de hemorragia, se ve aparecer enseguida esta extrema debilidad; va acompañada de palidez característica, zumbido de oídos, sensación de niebla delante de los ojos, con visión turbia; etc.
Si la pérdida de líquido orgánico es lenta, el enfermo tomará progresivamente una cara pálida, con ojeras azules alrededor de los ojos; cefalea latente, transpiración fácil al menor esfuerzo, sudores nocturnos. Todo acompañado de la debilidad característica del remedio que aumentará a medida que la pérdida humoral o sanguínea se prolongue.
El origen particular de esta debilidad de China permitirá distinguirla de la de otros remedios cuya debilidad ocupa también el primer plano: Ferrum metallicum, indicado en la anemia pura, con tendencia a plétora congestiva; Arsenicum album, cuya gran debilidad y postración no tienen la misma etiología que la de China; Phosphorus, cuya debilidad es causada por agotamiento del ritmo nervioso, como la de Phosphoricum acidum; Zincum, etc.
3) Flatulencia extrema: China es con Carbo vegetabilis y Lycopodium, uno de los grandes remedios de la flatulencia. Distensión molesta de abdomen, con eructos que no alivian; parece, a tales enfermos, que todos los alimentos se transforman en gases, además, mientras con Carbo vegetabilis la flatulencia interesa sobre todo la parte inferior, con China llena todo el abdomen. Este estado está a menudo asociado a una vitalidad disminuida, consecuencia de la pérdida demasiado abundante de cualquier líquido humoral.
Modalidades
Agravación
Periódicamente: todas las afecciones periódicas, principalmente, si están peor cada dos días, deben hacer pensar en quinina, sean maláricas o no; agravación cada dos días; por las corrientes de aire; después de las comidas; por palpación superficial, por el menor contacto; de noche; del lado izquierdo de preferencia.
Mejoría
Por el calor: mientras la generalidad de los síntomas de quinina es mejorada por el calor, en habitación caliente, etc., el remedio es agravado, de manera general, al aire libre, por corrientes de aire; por presión fuerte. Doblándose en dos.
Síntomas mentales
Es una característica del remedio producir un eretismo del sistema nervioso que acompaña los síntomas de debilidad. Este hecho aproxima más quinina a Arsenicum album que Carbo vegetabilis.
Es así como su espíritu está excitado aunque falto de resistencia; las ideas se presentan en tropel en su cerebro y le impiden dormir (Coffea), al cerrar los ojos, ve seres imaginarios; tiene la imaginación, el espíritu lleno de proyectos, planes, especialmente al anochecer y a la noche.
Este eretismo se traduce no solamente en los síntomas del espíritu sino también por una extrema hipersensibilidad de la superficie del cuerpo que está muy sensible al menor toque; esta sensibilidad es más bien imaginaria que real, porque si es muy sensible al toque superficial, una presión profunda alivia (Nash).
Hipersensibilidad de todos los sentidos; intolerancia al menor ruido; hipersensibilidad al menor contacto.
Por otra parte la quinina produce en el hombre sano varios síntomas mentales que se encuentran en los estados enfermizos a los que cura, en particular en la anemia cuyas características concuerdan con las del remedio: apático, indiferente, taciturno, desanimado, irresoluto; tiene aversión por el movimiento e inaptitud para los trabajos del espíritu.
Algunos síntomas se relacionan con un verdadero estado hipocondríaco: mal humor con lamentos, inquietud con llanto y gemidos.
La quinina produce también verdaderos impulsos de cólera y al homicidio; impulsos ansiosos al suicidio con gran agitación y sin embargo teme ceder a su impulso.
Sueño
Cinchona produce somnolencia muy marcada durante el día y a la noche, insomnio, sobre todo marcado antes de media noche y causado principalmente por gran agitación intelectual.
El sueño que sobreviene al fin es agitado, con despertares frecuentes en sobresalto, y sueños terroríficos aunque confusos, que despiertan a menudo al enfermo y le dejan una impresión de terror, acompañado a veces de gritos, gemidos, de sensación de caída.
Cabeza
La quinina produce tal hiperestesia del cuero cabelludo que no se le puede tocar sin provocar gran dolor; cuando se tocan los cabellos, le duele la raíz.
Cefalalgia con dolores sordos acompañados de pesadez, calor, aflujo de sangre, que comienza generalmente a la mañana al despertar: otras veces el dolor es violento, pulsátil, martillante; cefalalgia con violentos latidos en cabeza y carótidas; tiene sensación como si la cabeza fuese a estallar; otras veces hay sensación como si el cerebro golpease en choques sucesivos la bóveda craneana y esto es expresivamente doloroso.
Esta cefalalgia latente debida a anemia del cerebro no debe confundirse con la de Belladonna debida a su hiperemia. Violentos latidos en la cabeza debidos a pérdida abundante de sangre u otro líquido humoral.
A veces el dolor se localiza en la frente, sobre los ojos, comienza a la mañana, aumenta en intensidad y desaparece durante la cena o la noche; a veces se localiza con los mismos caracteres, en parietales u occipucio.
Todas estas cefalalgias aumentan por el movimiento y al caminar; algunas disminuyen por la presión fuerte. Vértigo por anemia cerebral.
Ojos
Cinchona actúa más sobre la vista que sobre el globo ocular mismo. Anotemos sin embargo, sequedad, prurito de párpados; por otra parte el movimiento de los ojos es doloroso y difícil como si los globos oculares fueran demasiado grandes. Sensación de presión en los ojos, como cuando no se ha dormido.
Las pupilas están achicadas o dilatadas e inmóviles; gran disminución de visión; ambliopía progresiva con dilatación e inmovilidad de pupilas; puntos negros delante de los ojos; neblina delante de los ojos; fotofobia.
El sulfato de quinina produce muy rápidamente ceguera por dosis tóxicas; visión de los objetos en amarillo, luego en rosa.
Oídos
Oído externo muy sensible al tacto; hipersensibilidad al ruido. Zumbido de oídos con sensación como si los sonidos fueran muy lejanos; sordera que puede llegar hasta sordera absoluta.
Cara
La patogenesia de quinina contiene dos efectos opuestos, alternantes: enrojecimiento y palidez de la cara.
Enrojecimiento y calor de la cara, a menudo con hinchazón; enrojecimiento y calor de una mejilla, de la oreja; cara roja después de hemorragia o pérdida abundante de cualquier líquido humoral.
Palidez de la cara con tez amarilla, terrosa y rasgos tirantes, como después de excesos, o ansiedad, cara sin sangre, blanca, o aspecto de hinchazón pálida de la cara, como se encuentra en antiguos palúdicos.
Neuralgia de trigémino, con dolores punzantes en mejillas, maxilar inferior, región supraorbitaria. Quinina es un gran remedio neurálgico que responde a la neuralgia de trigémino de cualquier lado de la cara, cuando los síntomas son típicos por la periodicidad y cuando el aire frío o un tocamiento superficial muy ligero, un simple roce, producen agravación. Es muy indicado si la neuralgia es de origen malárico.
Se puede comparar aquí Cedron, que es aplicable a la neuralgia supraorbitaria cuando los ataques se presentan con regularidad de reloj; generalmente hay una historia de paludismo en los antecedentes del caso.
Aparato digestivo
Boca
Labios dolorosos, secos, agrietados. Gusto amargo que se extiende hasta la garganta. Cavidad bucal extremadamente seca a pesar de un gran aflujo de saliva. Lengua seca, con escozor, a veces ardor, extremadamente sucia y cargada. Odontalgia que disminuye al apretar fuertemente los dientes de los dos maxilares, unos contra otros y por el calor.
Garganta
Sensación de sequedad, con dificultad para tragar.
Estómago
Hambre sin apetencia, tiene un hambre desmesurado y sin embargo los alimentos son mal digeridos.
Encontramos aquí dos efectos opuestos debidos a la diferencia de dosis y las acciones alternantes del remedio: a dosis débiles, la quinina aumenta primero el apetito; produce hambre violenta, a menudo sin apetito verdadero, a veces acompañado de gusto pastoso, náuseas y deseos de vomitar; por la continuación del medicamento, o por dosis fuertes, pronto sobreviene un apetito caprichoso, luego inapetencia completa por sólidos y líquidos.
La leche no le conviene; se agrava al comer fruta. El remedio igualmente es útil para combatir ciertos malos efectos del té. Aumento de agudeza del gusto, relacionado con la hipersensibilidad del remedio; los alimentos parecen amargos o demasiado salados.
Quinina produce muchos gases en el estómago, de ahí una hinchazón muy marcada y borborigmos en el epigastrio, bocanadas y eructos abundantes, a veces sin gusto, a veces ácidos, amargos, pero no alivian la extrema flatulencia.
Dispepsia, especialmente después de pérdida abundante de cualquier líquido orgánico: estómago débil, tolera difícilmente los alimentos; está extremadamente distendido por el gas y los eructos no alivian esta flatulencia; además el menor alimento aumenta este síntoma de tal suerte que después de haber tomado una pequeña cantidad de alimento, se siente lleno como si hubiera tomado una cantidad exagerada; a veces, esta sensación de plenitud sube hasta la garganta y dificulta la respiración.
A veces también se queja, después de haber comido, de sentir sensación de peso, detrás del esternón, como si los alimentos hubieran quedado ahí; es como la sensación de huevo duro de Abies nigra, pero situada más arriba. Pulsatillatiene también esta sensación.
Abdomen
Cólicos violentos acompañados de ruidos de líquido, borborigmos y timpanismo, a menudo determinados por la acción de comer o beber; pero el gran síntoma aquí es una extrema abundancia de flatulencia, como en el estómago, timpanismo excesivo acompañado de borborigmos y retención dolorosa de gases (cólicos ventosos) o al contrario, de eructos y emisión abundante de vientos extremadamente fétidos; diremos en fin, que los cólicos flatulentos son generalmente aliviados cuando el enfermo se dobla en dos.
Aquí deben compararse algunos medicamentos:
Carbo vegetabilis, es otro gran medicamento de la flatulencia, pero mientras quinina se localiza en todo el abdomen, en Carbo vegetabilis, se localiza en su parte superior y en el estómago, donde provoca gastralgia más o menos viva; hay acidez, pirosis; remedio del dispéptico, ya que el estómago es a menudo perturbado por cierta cantidad de alimentos y esta flatulencia es su consecuencia. Medicamento muy apropiado en casos en que todo ello proviene de abuso de alimentación grasa, pastelería, etc., y en los que ha fallado Pulsatilla, que por lo demás sigue bien a Carbo vegetabilis.
Lycopodium, puede compararse a quinina y a Carbo vegetabilis, por la importancia de su flatulencia; pero aquí ésta ocupa la parte inferior del abdomen determinando presión de arriba a abajo, hacia el recto, mientras en Carbo vegetabilis, la flatulencia ejerce presión de abajo a arriba, hacia el esófago, y el estómago. Además la flatulencia de Lycopodium va generalmente acompañada de constipación con necesidad ineficaz de evacuar como Nux vomica, pero consecutiva a contracción espasmódica del ano que puede continuar después de la evacuación y ser dolorosa. Además las complicaciones hepáticas o urinarias son tan frecuentes en Lycopodium, como las del bazo e hígado en quinina. En fin, la agravación a las 16 horas es característica.
Chamomilla, es muy útil en casos de flatulencia en niños; cólicos ventosos, abdomen meteorizado, piel tirante como la de un tambor; emisiones de pequeña cantidad de gas que no alivian, solo las aplicaciones calientes mejoran el pequeño enfermo; todo esto se encuentra a menudo en la enterocolitis infantil, con deposiciones verdes, acuosas, corrosivas, parecidas a huevos revueltos, deposiciones calientes con olor a huevo podrido. El carácter taciturno y desagradable característico del remedio es una poderosa indicación.
Magnesia carbonica tiene flatulencia parecida a la de Chamomilla: cólicos ventosos, deposiciones verdes, en niños, pero más bien mucosas, parecidas a la espuma verde que cubre un charco de ranas. Después de las deposiciones los dolores calman; en fin, las deposiciones, eructos, el niño todo, huelen agrio, como Calcarea ostrearum y Rheum.
Natrum sulphuricum, tiene flatulencia abdominal abundante, acompañada de mucho gorgoteo y de borborigmos, pero sobre todo localizada al costado derecho del vientre; el gas se forma y acumula principalmente en esta zona, durante la noche, causando a veces mucho dolor; gorgoteo con cólicos súbitos como después de un purgante. Por otra parte, la tendencia a diarrea es mucho más fuerte que con cualquier otro remedio de esta serie de los principales flatulentos; además, si tiene diarrea peor a la mañana, no lo obliga a levantarse como Sulphur; solo sobreviene después que se ha movido un poco.
Nux vomica, está particularmente indicado en individuos con el característico temperamento de este remedio. La flatulencia va generalmente asociada a constipación de caracteres igualmente clásicos. El cólico flatulento se siente como si la vejiga, recto e intestinos sufrieran presión dolorosa. En fin, las agravaciones sobrevienen después de haber comido o bebido a la mañana.
Sulphur, presenta un grado bastante marcado de flatulencia como para considerarlo excelente remedio en tales casos. Tiene muchos gases con olor fétido a huevo podrido, sobre todo de noche y al atardecer, y generalmente todo acompañado de diarrea sin olor que sobreviene a la mañana temprano y lo obliga a levantarse de la cama.
Quinina tiene sobre el abdomen y las vísceras contenidas en su cavidad una hipertrofia neta del hígado, que está sensible y doloroso; dolores y puntadas en el hipocondrio derecho, que aumentan a menudo al caminar, al respirar y al menor toque. Se encuentra el mismo estado en la zona de bazo, que está igualmente hipertrofiado y doloroso; hay que comparar aquí la acción del remedio a la de Ceanothus o Grindelia robusta.
Deposiciones
Diarrea indolora, de olor fétido, cadavérico, con deposiciones pegajosas, biliosas, negruzcas, con restos de alimentos sin digerir; se agrava después de las comidas, sobre todo después de haber comido frutas; acompañada de mucha flatulencia y las deposiciones, aunque muy blandas, casi líquidas, son a veces muy difíciles; en fin, esta diarrea, muy debilitante, no tarda en traer una depresión rápida con gran demacrición.
Como acción secundaria, se ha notado constipación a veces muy difícil de aliviar.
Órganos genitales
Masculinos
Quinina excita el apetito venéreo produciendo erecciones y poluciones nocturnas con ideas, sueños lascivos; poluciones frecuentes seguidas de la debilidad característica del remedio. Hinchazón dolorosa al tacto, del cordón y del epidídimo, y a veces de los testículos.
Femeninos
Apetito venéreo aumentado. Por otra parte, bajo la influencia del remedio, las reglas son adelantadas y sobre todo muy aumentadas, este aumento puede llegar hasta la metrorragia, con coágulos negros, todo esto puede ir acompañado de la debilidad característica de China.
Aparato respiratorio
Nariz
Hipersensibilidad, hiperagudeza del olfato, no puede soportar el menor olor de flores, perfume, tabaco. El enfermo presenta estornudos violentos y a menudo coriza a la menor corriente de aire. Síntomas de catarro agudo con secreción acuosa y violentos estornudos; se puede complicar con catarro de vías respiratorias superiores. Sensación de presión en la raíz de la nariz y escozor en las fosas nasales.
Epistaxis abundantes y frecuentes sobre todo a la mañana al despertar, durante un dolor de cabeza, inmediatamente aliviado por la aparición de sangre.
Laringe, bronquios y pulmones
Síntomas de catarro agudo con ronquera, acumulación de mucus en laringe y tráquea. Tos seca, provocada por un cosquilleo en la tráquea. Tos sofocante por acumulación de mucosidades en la laringe. Tos grasa con expectoración de mucus sanguinolento. Tos excitada al hablar, al reír, como en Phosphorus y Stannum. Tos después de la comida. Tos todas las mañanas.
Disnea. No puede respirar cuando tiene la cabeza baja. Dolores en las paredes torácicas o detrás del esternón, punzantes opresivos, que no están en relación con la respiración, disminuidos por una presión profunda.
Aparato circulatorio
Palpitaciones del corazón con ansiedad; palpitaciones con aflujo de sangre a la cabeza y extremidades frías. Pulso irregular; venas hinchadas.
China actúa sobre la fibra cardíaca a la que debilita, determinando así una disminución de la presión sanguínea. Por otra parte, destruye el poder ozonizante de la sangre y a esto atribuye la escuela oficial su poder de reducir la temperatura en enfermedades febriles. En fin, tiene efecto destructor sobre los movimientos amiloideos en general, pero en particular sobre los de los glóbulos blancos; por esta razón se le ha empleado en la escuela oficial, siempre, para prevenir la inflamación.
Pero es sobre todo en los casos de hemorragias donde tiene un gran lugar; hemorragias por un orificio cualquiera del cuerpo, de sangre oscura, muy fácilmente coagulable, el flujo es profuso, provoca colapsos con enfriamiento de la cara y de todo el cuerpo; el enfermo tiene zumbidos en los oídos, su vista se enturbia, respira difícilmente, pide que lo abaniquen (Carbo vegetabilis). No para ser refrescado sino por la necesidad instintiva de tener un aire más renovado y por lo tanto más oxígeno para respirar. Dado en tales casos, China levanta al enfermo y ayuda a parar la hemorragia.
Dorso y extremidades
Dolores sordos, tensivos, de contusión, con algunos tirones en nuca y espalda.
Dewey señala que el sulfato de quinina es útil en la irritación espinal, cuando hay gran sensibilidad de la columna vertebral, en la región dorsal; la séptima vértebra cervical y la primera dorsal, son muy sensibles a la presión.
Dolores en miembros y articulaciones como si hubiera sufrido un esguince, agravados por roce superficial, pero mejorados por presión profunda. Articulaciones hinchadas, muy dolorosas, sensibles a la menor corriente de aire. Lasitud en las articulaciones, peor a la mañana y cuando se sienta. Gran debilidad con temblor y sensación de entumecimiento. Aversión por el ejercicio.
Dolores articulares que pueden ir acompañados de hinchazón y calor, en particular en rodillas y pequeñas articulaciones; pero todos aumentan por el menor toque o por el movimiento.
China puede estar indicado en el reumatismo inflamatorio, no al principio de la enfermedad, sino más tarde, cuando la fiebre ha tomado un carácter intermitente. Las articulaciones enfermas están hinchadas, y los dolores son entonces punzantes, hacen presión; el enfermo no permite que se le aproximen y grita de dolor si le tocan ligeramente las partes enfermas, ya que la superficie cutánea tiene a ese nivel, una sensibilidad exquisita.
Sensación de frío, de entumecimiento y debilidad en las extremidades; a veces tiene frío en una sola mano o en un solo pie.
Piel
Excesivamente sensible al tacto superficial, de una sensibilidad exquisita, mientras que una presión profunda alivia. Edema y anasarca.
Por otra parte, se ha reconocido que la quinina puede producir urticaria, y erupciones eczematosas y otras erisipelatoides; se localizan con más frecuencia en cara, manos y partes genitales.
Fiebre
La quinina produce fiebre y este hecho ha servido de base para todos los trabajos de Hahnemann. Esto ha sido negado por nuestros adversarios. Sin embargo, no se puede negar, entre otros hechos, que los obreros que trabajan en la preparación de sulfato de quinina, presentan de vez en cuando ejemplos de fiebre cinchónica. En fin, las experimentaciones de Hahnemann y sus discípulos han mostrado que la quinina administrada al hombre, produce varios síntomas febriles.
Estos accesos de fiebre están compuestos al principio de una faz de escalofríos, acompañados de temblor y castañeteo de dientes, generalmente sin sed, pero a menudo con náuseas. Al fin de esta faz de escalofríos, éstos alternan a menudo con el calor que constituirá la faz siguiente: a menudo también, la aparición de sed, así como de hambre anormal, harán prever el fin de la faz de escalofríos y el principio de la faz de calor.
El calor es intenso; se acompaña de enrojecimiento de la cara, hinchazón de las venas y pinchazos en la piel; a veces sudor en la frente; el sudor o la ausencia de sed han sido igualmente notados en las observaciones.
A la faz de ardor, sucede la tercera faz de sudor, comúnmente general y excesivo; acompañado de sed muy marcada y sopor.
Como lo hemos dicho más arriba, tal caso febril no se adapta al elemento inflamatorio franco y no ofrece analogía con el estado agudo febril de una afección inflamatoria o infecciosa cualquiera. Es, al contrario, la imagen clásica del acceso de fiebre intermitente palúdica para el que Cinchona es un gran remedio.
Todos los estados son bien marcados; antes del escalofrío, está agitado, no puede reposar; durante el escalofrío, está helado, castañetea los dientes; pide que lo abriguen bien, permanece cerca del fuego sin que esto lo alivie; la sed puede existir antes y después del escalofrío, pero durante éste no tiene sed; durante el estado de calor, trata de descubrirse, tiene demasiado calor, pero el descubrirse le produce escalofríos; tiene la cara de un rojo ardiente y a veces delirio; el estado de sudor que termina el acceso, ofrece transpiración excesivamente abundante, muy debilitante, acompañada de mucha sed.
Entre los accesos, durante la apirexia, no tiene la impresión de estar enfermo, no está desanimado como Arsenicum album, sin embargo, presenta síntomas importantes: tiene mala cara; el hígado y el bazo están más o menos atacados y en todo caso hipertrofiados; tiene hambre canina, anormal, o al contrario, ausencia completa de apetito. Tiene fácilmente edema en los pies, en fin, su sueño se turba: en cuanto cierra los ojos, ve personajes imaginarios que lo espantan, etc.
Gracias a su homeopaticidad con la fiebre palúdica, la quinina ha tenido brillantes éxitos en la cura de esta enfermedad; sin embargo, tanto ella como sus alcaloides han sido prescriptos con tal abuso en su tratamiento que hay que diferenciarla de otros remedios que pueden tener, en ciertos casos, un empleo mejor.
Arsenicum album, es un medicamento a veces muy útil en la fiebre palúdica. Está indicado cuando los accesos no son completos, son mal definidos en sus fases, el estado de escalofrío es irregular; el calor al contrario, es intenso, acompañado de gran sensación de sed, pero con deseo particularmente marcado de bebidas calientes; las bebidas frías le producen escalofríos; por otra parte, esta sed no aparece jamás durante el estado de calor y sudor. Este último estado puede aparecer tardíamente y la transpiración no siempre alivia. Durante todo esto, el pulso es pequeño, débil, frecuente. Por otro lado el enfermo es a menudo atormentado por neuralgias típicas y en los casos antiguos o muy graves, el anasarca más o menos generalizado se puede mostrar al mismo tiempo que la hipertrofia de hígado y bazo. En fin, Arsenicum album, sigue a menudo bien a China en el tratamiento del paludismo; y está a menudo indicado también después del fracaso de la quinina o del abuso de este remedio.
Aranea diadema se aplica a sujetos que no manifiestan un tipo distinto de fiebre, pero que sufren cada cambio de tiempo, a la humedad o el frío. Los síntomas están mal definidos: a veces se dicen dispépticos y sufren entonces del estómago, otras, tienen un malestar vago, pero general; pero en todos los casos hay en el fondo un estado constitucional desarrollado por el paludismo.
Capsicum, tiene como característica un escalofrío que comienza en la espalda, con mucha sed, que se alivia cuando se calienta o cuando se le hacen en esa zona aplicaciones calientes.
Carbo vegetabilis, es buen remedio en los casos graves, sobre todo después del abuso de quinina; hay mucha sed durante el escalofrío; el cuerpo es de un frío de hielo sobre todo a partir de las rodillas y el enfermo muestra falta absoluta de reacción.
Eupatorium perfoliatum, tiene un estado de escalofrío que empieza por lo general a la mañana, después de haber sido precedido de mucha sed y vómitos amargos; sin embargo beber le da escalofríos; como acabamos de decir, este escalofrío sobreviene generalmente a la mañana, hacia las nueve, pero a veces, un día a la mañana y otro a la tarde. La fiebre termina por ligera transpiración. En fin, hay sensación de contusión en la espalda y en los músculos de los miembros.
Ferrum, es útil después del abuso de quinina; cuando sobreviene la anemia característica del medicamento; la cara tiene fáciles aflujos de sangre; los grandes vasos están animados por latidos marcados; bazo hipertrofiado y edema en los pies.
Ipeca, es útil cuando los síntomas han sido confundidos por la quinina; no hay un cuadro clínico neto, todo es confuso; Ipeca parece tener la propiedad de desarrollar los síntomas primitivos y permitir encontrar así el remedio que cura, pero en ciertos casos puede bastar para curar. Sus características son una faz de escalofríos muy corta, seguida de un largo acceso de calor, con predominancia de síntomas gástricos, sobre todo náuseas marcadas.
Natrum muriaticum, está especialmente indicado en los casos enmascarados pero no curados por la quinina; su principal característica es la aparición de un escalofrío entre las 10 y las 11 de la mañana.
Hay también otros remedios útiles en el tratamiento del paludismo, pero éstos son los que se encuentran más frecuentemente indicados en la vecindad inmediata de quinina.
China puede estar igualmente indicada en el tratamiento de la fiebre héctica tal como la que se produce durante una supuración de larga duración; en ese caso las mejillas están muy rojas; el enfermo extremadamente nervioso; muy débil, postrado; la diarrea aumenta su debilidad, así como abundantes sudores nocturnos. Hay que recordar en estos casos al lado de China a Arsenicum album y Carbo vegetabilis.
Relaciones
Complementarios: Ferrum metallicum, Calcarea phosphorica.
Antídotos: Arsenicum album, Ipeca, Carbo vegetabilis, Lachesis, Pulsatilla, Ferrum, Veratrum album, Cinchona y Belladonna son antagonistas por los síntomas del corazón, la temperatura, etc.