Aconitum napelus: Materia médica de Lathoud
Aconitum napellus, o aconit napel, o capuchon, madriette o carro de venus, planta vivaz de la familia de las Ranunculáceas, crece en toda Europa, especialmente en países montañosos: Francia, Suiza, Alemania, Alpes, Jura, Vosgos, en estado salvaje.
En los jardines se suele cultivar también como planta ornamental.
El segundo nombre, napellus, le viene por la forma de su raíz, que semeja un pequeño nabo.
Se prepara la tintura madre con la planta entera, recogida hacia el fin de su floración (en Europa, en agosto).
Además de las sustancias comunes a todos los vegetales, a saber: almidón, goma, cera, clorofila, materias albuminoideas, grasas, resinosas, el acónito contiene algunos alcaloides a los cuales debería sus principales propiedades.
Estos alcaloides son la aconitina y la napellina.
Acción general del medicamento
“El acónito posee una inmensa esfera de acción que involucra gran número de estados mórbidos, pero el remedio no les conviene sino en un instante especial de su evolución porque su acción no ofrece un desarrollo continuo de efectos que se pueda comparar a una enfermedad completa”. (Espanet).
Su mayor acción consiste en una exageración de la actividad arterial, una marcada hiperhemia sanguínea, que se traduce en agitación psíquica y mental y gran ansiedad.
Es el medicamento que mejor se adapta al elemento inflamatorio, al elemento fluxión sanguínea, a la hiperhemia arterial; es el ANTIFLOGÍSTICO por excelencia (se le ha llamado “lanceta homeopática”), pero que no conviene sino en el PERÍODO DE FORMACIÓN DE ESE ESTADO, pues una vez localizada la congestión ya no es el remedio indicado, dado que ha tenido lugar o bien un trabajo de hepatización, de transudación o una alteración cualquiera de los tejidos (Espanet).
Afecta igualmente los nervios sensitivos, en cuya esfera produce HORMIGUEOS, picazones, seguidos de ADORMECIMIENTO.
Estudiando sus características, veremos que es el gran remedio del dolor.
El medicamento actúa de igual modo de una manera marcada sobre los nervios MOTORES.
“No produce parálisis, pero sí ESPASMOS casi siempre de CARÁCTER TÓNICO. En el envenenamiento por acónito, el trismus es un síntoma común; además el enfermo se queja a menudo de otros síntomas que indican la prescripción de acónito, como constricción en la garganta, calambres y otros síntomas locales (En algunas intoxicaciones aconíticas puede encontrarse, cuando son agudas y violentas, un estado de opistótonos completo cuyo estado pseudotetánico puede ser verificado casi solamente por la estricnina).
“Conviene además notar sobre todo la acción de acónito sobre los NERVIOS VASO MOTORES en cuya esfera se encuentra una influencia excitante igual que en los demás centros músculo-motores.
Es principalmente por esta acción sobre los nervios vaso motores que se explica su homeopaticidad en la fiebre asténica y los otros síntomas hiperhémicos tan característicos del remedio, y que también los cura, recordando fielmente su empleo en las experimentaciones. (Hughes).
Características
Constitución y tipo
Muy indicado en los niños en que la actividad de la vida vegetativa reclama la del sistema arterial; muy indicado también en adolescentes y adultos cuya circulación arterial goza de toda su plenitud de acción; menos indicado en la edad madura, en que la actividad vital se concentra principalmente en el aparato digestivo.
Acónito no se adapta casi en nada en los viejos, en los que predomina el sistema venoso y con él los síntomas de una decadencia incesante e irreparable.
Puede decirse de una manera más general que los sujetos que obtienen el mayor provecho del empleo de este medicamento son los de constitución sanguínea, formas atléticas, bien alimentados, vivaces, alegres, despreocupados o por el contrario que se entristecen fácilmente, inquietos, timoratos, como consecuencia de privaciones o sufrimientos que han deteriorado su constitución volviéndola más nerviosa; pero en todos ellos predomina la tez fuertemente coloreada, y generalmente los ojos y cabellos pardos o negros.
“Personas jóvenes, vigorosas, congestivas, pletóricas, sensibles a los cambios atmosféricos y que caen bruscamente enfermas después de haber estado expuestas ya sea a un viento frío y seco muy intenso (por ejemplo, congestiones pulmonares de invierno), o a un calor extremo (empacho gástrico o gastrointestinal del verano)”. (Nash).
“Los pletóricos y los vigorosos de corazón fuerte, cerebro activo, circulación enérgica, y que sufren una enfermedad repentina a raíz de exposición a un brusco cambio atmosférico, he aquí la clase de individuos que necesitan acónito”. (Kent).
Brusquedad, violencia y rapidez de la crisis
Acónito desencadena una tormenta que sube bruscamente, en extremo intensa y pasa rápido.
“Los males curados por Aconitum se producen repentinamente, luego de exposición a un viento frío y seco, por ejemplo: el paciente parece estar amenazado de muerte súbita y violenta, pero cura rápidamente.
En los individuos vigorosos a los que afecta, estas congestiones inflamatorias parecen ser repelidas por una reacción violenta y rápida.
Por otra parte, acónito no tiene en su esencia ninguna de las manifestaciones que ordinariamente suelen seguir a una inflamación; si el enfermo cura, no le queda rastro de su enfermedad.
Así podemos encontrar pruebas de su brusquedad y violencia en cada órgano del cuerpo: cerebro, pulmones, hígado, riñones, sangre, etc.” (Kent).
Extrema inquietud y gran agitación con angustia terrible y miedo a la muerte
La agitación muy marcada, la extrema inquietud, tan característica del remedio y que acompañan todos sus síntomas, se encuentran más a menudo en los estados violentos de su fiebre y no hay mejor cuadro esquemático de la fiebre de Aconitum que éste, dado por HERING: “Calor con sed; pulso duro, pleno, frecuente; impaciencia ansiosa imposible de calmar, el paciente está fuera de sí tirándose de un lado a otro con angustia”.
Esta agitación es tan violenta como importante; es uno de los síntomas claves del remedio y no es tan característica en ningún otro remedio de nuestra Materia Médica, salvo en Rhus toxicodendron y en Arsenicum album que Nash coloca junto a acónito en lo que llamó el “TRÍO DE LA AGITACIÓN”.
Junto a su extrema agitación, acónito tiene una PROFUNDA ANGUSTIA, UN TEMOR INDEFINIBLE, pero sobre todo UN GRAN MIEDO A LA MUERTE, y es ESTE TEMOR CASI MÁS QUE LA ENFERMEDAD EN SÍ, LO QUE PRODUCE EN EL ENFERMO ESTA AGITACIÓN TAN CARACTERÍSTICA.
“Siente la violencia de su enfermedad pues está bajo la influencia de un eretismo arterial muy fuerte, de una gran excitación; el temor se refleja en su actitud y la acción cardíaca es tan agotadora que piensa que va a morir; lo que experimenta significa para él la muerte que tanto teme.
Cuando vemos este temor, esta agitación, esta ansiedad intensa, esta crisis tan aguda, tan violenta y tan repentina, estamos en presencia de un caso cuyo enfermo muere por el veneno del acónito y tiene necesidad de Aconitum.” (Kent).
Esta violenta angustia, este temor a la muerte, son signos de Aconitum; en Rhus toxicodendron la agitación es más simplemente la consecuencia de la modalidad más particular de este remedio: a saber, la gran mejoría producida por el movimiento.
Por otra parte la agitación de Arsenicum album se caracteriza por extrema postración y vitalidad reducida; es una agitación pasiva.
Ninguno de estos dos remedios tiene la angustia profunda, el temor irrazonable, sobre todo nocturno, de Aconitum.
Este temor a la muerte que puede notarse no sólo en los estados febriles agudos de Aconitum sino también en otras manifestaciones que justifican el remedio, le imprimen un carácter tal que lo han indicado como excelente para combatir los síntomas provenientes de un temor, de un susto, ya sean recientes o no.
Opium es otro medicamento bueno para los efectos del temor tales como diarrea o convulsiones, vértigos, temblores, etc.; ambos remedios son muy diferentes en sus otras manifestaciones, al punto que resulta fácil distinguir el uno del otro.
Gelsemium, Pulsatilla y Veratrum son útiles según las demás características del caso, para las diarreas causadas por susto.
Para los efectos crónicos de un susto, hay que acordarse de Natrum muriaticum, Silicea, Phosphorus (Farrington).
Ignatia es también un buen medicamento para tratar las consecuencias nerviosas de un susto.
Agnus castus tiene, como Aconitum, miedo a la muerte, tristeza con impresión de un fin rápido y próximo, todo ello acompañado de melancolía sexual.
Cactus tiene miedo a la muerte; como Agnus castus es triste, melancólico, de mal humor pero tiene esa sensación de constricción al nivel del corazón, como una mano de hierro que lo oprime, que los otros remedios no tienen.
Phosphorus también tiene miedo a la muerte cuando está solo; a ello se agrega una gran debilidad nerviosa, enflaquecimiento y un conjunto característico físico y moral que le da una fisonomía propia y no da lugar a confundirlo.
Por último Arsenicum album puede compararse a Aconitum no sólo por su agitación sino por una misma sensación de miedo, de temor a la muerte, pero tiene su debilidad particular y otras características que evitan que sea confundido con acónito.
Síntomas, estados patológicos, provenientes de una exposición al frío seco
Las afecciones y enfermedades de toda clase causadas por un viento frío y seco son especialmente curadas por Aconitum.
“Si la generalización en terapéutica no constituyese un error podría decirse que Aconitum es la panacea de las enfermedades debidas al enfriamiento, por lo cual es indicado al comienzo de las enfermedades que siguen a una exposición al viento frío y seco.
Conviene en particular en los malestares causados por los vientos septentrionales, el cierzo, el frío seco de las alturas, corrientes de aire en valles elevados o de montaña.
Es indicado con más precisión para las constituciones pletóricas, sanguíneas, en los bebés mofletudos, no así en los pálidos y enfermizos” (Kent).
Para su comparación, he aquí los otros remedios principales del aire seco y frío: Bryonia, Causticum, Hepar sulphuris, Calcarea y Nux vomica; he aquí algunos opuestos, es decir, del tiempo húmedo: Nux moschata, Natrum muriaticum, Sulphur y Rhus toxicodendron (Nash).
El dolor de Aconitum
Aconitum provoca y cura un dolor INTOLERABLE, AGUDO, DESGARRANTE, ACOMPAÑADO DE LA AGITACIÓN EXTREMA DEL REMEDIO, SU ANGUSTIA Y SU TEMOR.
Es violento como todo lo que produce Aconitum, el enfermo se tira para todos lados pues no puede soportarlo ni ser tocado ni descubierto: “lanza gritos de dolor, la intensidad de los dolores de Aconitum es sorprendente” (Kent).
Además este dolor EMPEORA DE NOCHE, HACIA LA MEDIANOCHE, como los otros síntomas de acónito.
El dolor viene acompañado de HORMIGUEO, ADORMECIMIENTO, PICAZÓN, o bien alterna con estos síntomas.
En fin, la noción de EXPOSICIÓN AL AIRE SECO Y FRÍO es importante en su etiología.
El dolor es tan violento que cree no poder seguir soportándolo y se desespera, se agita, pensando que va a morir; esto hace pensar en Chamomilla, donde el dolor sobreviene antes de medianoche, acompañado de adormecimiento de la región afectada y a menudo el adormecimiento alterna con el dolor, intolerable, exasperado, no tiene ningún temor a la muerte; por el contrario, prefiere la muerte a continuar sufriendo así.
Coffea no presenta la inflamación de Aconitum ni la moral de Chamomilla; es ante todo, un hipersensible, que se desespera cuando sufre.
Conviene notar que Actaea racemosa y Ranunculus bulbosus que pertenecen a la misma familia botánica que Aconitum, presentan los mismos dolores agudos y bruscos, pero carecen de su agitación y ansiedad tan características.
Modalidades
Lateralidad
Izquierda
Agravación
POR EL VIENTO FRÍO Y SECO; Por la noche, hacia medianoche; los síntomas del remedio: agitación, angustia, dolores, empeoran de noche, hacia medianoche, cosa curiosa, los otros dos remedios del trío de agitación, Rhus toxicodendron, Arsenicum album, tienen la misma agravación nocturna, hacia medianoche; EN UNA HABITACIÓN CALUROSA; Estando acostado de costado; POR EL VINO Y LOS ESTIMULANTES; POR EL HUMO DE TABACO; Por la música, el ruido, la luz; Por el miedo y emociones violentas.
Mejoría
Al aire libre; DURANTE EL REPOSO, DESPUÉS DE UNA TRANSPIRACIÓN CALIENTE.
Síntomas mentales
Ansiedad con miedo que acompaña los menores sufrimientos.
Miedos: a la muerte, a las tinieblas, de atravesar la calle, de viajar, y de una muchedumbre.
Temor de que algo le pase; miedo siempre presente, indefinible, irrazonable, con sensación de angustia.
Timidez después de un susto.
Este miedo perpetuo torna su vida miserable, pues dicho temor lo encontramos tanto en las enfermedades febriles agudas, como en su vida habitual.
Inquietud física y moral: se tira de un lado a otro cuando se acuesta, sin que ello mejore.
Está persuadido de que su enfermedad es mortal, y predice día y hora de su muerte.
Agitación con gran excitabilidad nerviosa.
Delirios agudos.
La música lo pone triste y le resulta insoportable.
Indiferencia total hacia todos durante el embarazo (Hering).
Sueño
Insomnio causado por un calor general demasiado grande, que se acompaña de AGITACIÓN E INQUIETUD.
No puede dormirse, pues su pensamiento le trabaja sin cesar.
Sueño malo, agitado, con pesadillas, sueños angustiosos, sobresaltos durante el sueño, sobre todo después de medianoche.
Cabeza
CEFALEA CONGESTIVA, cabeza torpe y pesada y al nivel de la frente hay una sensación como si un cuerpo extraño fuese empujando fuera de la cabeza.
Sensación de plenitud con calor intenso como de agua en ebullición, acompañada por violentos latidos del corazón, arterias, pulso y sienes, con fiebre, agitación, angustia, miedo.
Cabeza muy caliente exteriormente. (Belladonna).
Después de exposición al sol o de haber tomado frío, o de la supresión de un coriza, en una persona pletórica puede encontrarse esta cefalea congestiva.
Peor durante la noche, hablando, levantándose, bebiendo, mientras mejora al aire libre.
VIOLENTO DOLOR DE CABEZA FRONTAL, SUPRAORBITARIO; CONGESTIÓN DEL CEREBRO CON DOLOR DE CABEZA CONGESTIVO, ANSIEDAD, AGITACIÓN Y CARA CALIENTE, ROJA, CONGESTIONADA, a veces con COLORACIÓN ENTRE NEGRO Y AZUL como en Veratrum viride, pero mientras el pulso de Aconitum es lleno, duro, tenso y rápido, el de Veratrum viride es lento, flojo, débil y a menudo irregular: por otra parte la cefalea de Veratrum viride es también diferente: la cabeza parece querer estallar como si el cerebro fuese demasiado voluminoso y las pupilas se dilatan, mientras que en Aconitum es sólo a la altura de la frente que el cerebro parece salirse.
Cefalea con orina abundante (Ipeca, Gelsemium).
VÉRTIGO AL LEVANTARSE DE LA POSICIÓN HORIZONTAL, al agacharse sobre todo en habitación calurosa, a veces con vértigo y síncope.
Vértigos que sobrevienen bruscamente después de un susto, exposición al sol, por supresión brusca de reglas por el frío.
Cara
CARA ROJA, VULTUOSA, UNA MEJILLA PUEDE ESTAR ROJA Y CALIENTE, LA OTRA PÁLIDA Y FRÍA, como en Chamomilla.
NEURALGIA FACIAL, SOBRE TODO A LA IZQUIERDA.
CUYOS DOLORES AGUDOS, DESGARRANTES, INSOPORTABLES, SE ACOMPAÑAN DE HORMIGUEOS, como si se pasearan insectos por la piel.
NEURALGIA A FRIGORE (por exposición al frío), congestiva, aguda, a la altura del trigémino izquierdo; dolores insoportables que llevan al enfermo a la desesperación, cortantes, ardientes, punzantes, violentos; peores de noche, hacia medianoche; se acompañan de hormigueo y adormecimiento, “de agua helada que corre a lo largo del nervio” (Kent).
La cara está roja, hinchada, congestionada, y existe la agitación propia del remedio.
Puede compararse a Spigelia que es útil en la neuralgia facial peor del lado izquierdo, con sensación de quemadura intensa, dolor punzante, insoportable, acompañado por excitación intensa, pero no existen los hormigueos de Aconitum.
Colchicum tiene dolores en la mitad izquierda de la cara hasta la oreja y cabeza, con hormigueos de piel y la cara de aspecto congelado; la mejilla del costado enfermo está roja, hinchada y transpira; hay mucho eretismo nervioso con dolores que parecen insoportables: pero no hay la agitación tan característica de Aconitum.
Verbascum tiene una neuralgia facial que afecta sobre todo el costado izquierdo con lagrimeo, coriza y sensación como si las partes doloridas estuviesen oprimidas con pinzas, lo que no encontramos en Aconitum.
Agaricus tiene una neuralgia facial con dolores semejantes a agujas de hielo pinchándole las mejillas e irritando el nervio; dolores lancinantes, desgarrantes, agudos, como provocados por una astilla; por otra parte esta neuralgia NO afecta a una mejilla más que a otra.
Platina tiene una neuralgia facial acompañada por hormigueos y adormecimiento; pero estos dolores aparecen y desaparecen progresivamente, lo cual está muy lejos de la brusquedad de Aconitum, son sobre todo frecuentes del lado derecho; en fin, el tipo de medicamento es una gran indicación para su elección, lo mismo que para Lachesis, en que la lateralidad izquierda de los dolores de la neuralgia facial pueden hacer pensar en Aconitum; la acompañan igualmente flujos de calor; pero son los dos únicos síntomas que tienen en común; todos los demás conducen a una clara diferenciación.
ADORMECIMIENTO, PARÁLISIS HEMIFACIAL DESPUÉS DE EXPOSICIÓN A UN VIENTO FRÍO Y SECO, acompañados de la sensación característica de hormigueo.
Aconitum no es útil más que al comienzo del caso; y no tarda en ceder su lugar a Causticum.
Ojos
Inflamación brusca y violenta, SIN SUPURACIÓN.
Conjuntivitis aguda después de exposición a un viento frío y seco.
Párpados vivamente inflamados, rojos; lagrimeo abundante después de exposición a frío seco o después de la extracción de un cuerpo extraño; (Arnica).
Hipersensibilidad a la luz; ojos brillantes, rojos, inyectados.
Oídos
Las inflamaciones del oído, propias de Aconitum, son agudas, sobrevienen bruscamente, con violencia, después de una exposición al viento frío y seco.
El oído externo está caliente, dolorido, hinchado; dolores agudos, intolerables, acompañados de la fiebre y agitación características del remedio.
Excesiva sensibilidad a los ruidos; la música resulta intolerable.
Aparato digestivo
Boca
Boca seca CON SED INSACIABLE Y VIOLENTOS DESEOS DE AGUA FRÍA; TODO TIENE GUSTO AMARGO, excepto el agua (China: todo, incluso el agua es amargo).
Sensación de adormecimiento en zona labial.
LENGUA CUBIERTA POR UNA CAPA BLANCA (Antimonium crudum).
Encías calientes e inflamadas.
Dientes MUY SENSIBLES AL FRÍO.
ODONTALGIA con dolores pulsátiles que se extienden a todo el maxilar después de exposición al frío seco.
Faringe
La garganta de Aconitum es ROJA Y SECA, contraída, con SENSACIONES DE ADORMECIMIENTO, PICAZÓN, DOLORES ARDIENTES, PUNZANTES.
AMÍGDALAS HINCHADAS Y SECAS, y en su zona LA MUCOSA TAMBIÉN ES MUY ROJA.
Aconitum es el remedio de las anginas que sobrevienen de repente a la noche en sujetos pletóricos, congestivos, que han estado expuestos a viento frío y seco.
El enfermo se despierta bruscamente no pudiendo ya tragar ni respirar; garganta hinchada, amígdalas hipertrofiadas; mucosa faríngea rojo subido; dolor intenso al tragar comparable a una quemadura; fiebre alta, agitación y ansiedad.
Estómago
Aconitum TIENE UNA SED INEXTINGUIBLE Y QUIERE AGUA FRÍA; todo le parece amargo; sólo el agua tiene buen sabor, y siempre que sea fría.
Bryonia también tiene sed de agua fría en cantidades grandes, pero a intervalos largos; mientras que Natrum muriaticum que también tiene sed y bebe grandes cantidades de agua lo hace a intervalos cortos.
Arsenicum album es otro medicamento muy sediento que bebe pequeñas cantidades de agua a la vez, lo hace con frecuencia a intervalos cortos, mientras que China, que bebe poco a la vez, lo hace a intervalos largos, pues todo lo siente amargo, hasta el agua.
Pérdida del apetito, anorexia.
Náuseas, vómitos, acompañados de gran angustia, calor, agitación, mucha sed, transpiración profusa y micciones en aumento.
Vómitos biliosos, o mucosos, o de sangre rojo vivo.
Sensación de presión en el estómago con disnea o sensación de quemazón que sube por el esófago.
Abdomen y deposiciones
Mientras los trastornos dispépticos de Aconitum son de poca importancia, sin características grandes muy netas, el vientre es la parte más afectada.
Vientre CALIENTE, TENSO, TIMPANIZADO, sobre todo MUY SENSIBLE AL TACTO, difícilmente palpable.
HAY VIOLENTOS DOLORES ESPONTÁNEOS, AGUDOS, LANCINANTES, ardientes principalmente A LA ALTURA DEL OMBLIGO; SOBREVIENEN SOBRE TODO DESPUÉS DE EXPOSICIÓN AL FRÍO SECO.
CÓLICOS QUE NO CALMAN EN NINGUNA POSICIÓN, no pasa como en Bryonia que calman por la presión.
Colocynthis calma si el paciente se tira hacia adelante, doblándose en dos.
Hemorroides sangrantes con enrojecimiento y tumefacción.
Deposiciones líquidas, acuosas, frecuentes, semejantes a espinacas picadas, con deseos urgentes y tenesmo.
Diarrea mucosanguinolenta con fiebre, agitación, insomnio; el niño se queja a gritos y ninguna posición le calma.
Diarrea que aparece generalmente en verano después de haber abusado de bebidas frías, o después de haber suprimido bruscamente una transpiración abundante; en el otoño, en noches frías que suceden a días calurosos; en este último caso, Mercurius sigue bien a Aconitum.
Aparato urinario
Retención de orina con dolores renales, agitación, después de exposición al frío o de traumatismo (Arnica).
Orina escasa, caliente, roja, dolorosa con agitación y ansiedad, en una inflamación aguda; sensación de quemadura en la uretra con ansiedad al comienzo de la micción.
A veces después de aplicar fórceps, el recién nacido no orina; grita y está agitado; Aconitum es útil en estos casos.
Masculino
Frecuentes erecciones y emisiones: dolores desgarrantes en los testículos, que están hinchados y duros.
Orquitis de aparición brusca en sujetos pletóricos, acompañada de fiebre, agitación y el miedo ansioso típico del medicamento.
Femenino
Vagina seca, roja, sensible.
Ovarios congestionados y dolorosos.
Metritis con dolores muy agudos.
REGLAS MUY ABUNDANTES Y PROLONGADAS; A VECES CORTAS, O REEMPLAZADAS POR EPISTAXIS en mujeres pletóricas y vigorosas, muy sensibles.
Antes de las reglas, enrojecimiento y congestión facial, pulso pleno y acelerado; humor cambiante, a veces triste, a veces alegre.
Durante las reglas, dolores congestivos; a veces verdaderos cólicos menstruales fuerzan a la paciente a doblarse en dos; llamaradas de calor con ansiedad.
Después de las reglas, leucorrea abundante, amarilla, viscosa, sanguinolenta.
Amenorrea súbita a raíz de un susto, cólera, emoción fuerte, o gran alegría; o después de exposición al frío intenso y seco, en mujeres pletóricas.
Miedo a la muerte; agitación ansiosa durante el embarazo; tiene miedo de que su parto vaya mal y que termine en accidente mortal.
Después del parto, hemorragia con sangre rojo brillante abundante, con agitación ansiosa y temor de morir.
Aparato respiratorio
Nariz
CORIZA con muchos estornudos después de exposición al aire frío y seco.
Generalmente, la noche que sigue a esta exposición hay gran sequedad de la nariz con muchos estornudos y poco o muy poco derrame acuoso.
Todo esto se acompaña de escalofríos seguidos de fiebre, con piel seca, agitación, dolor en la raíz nasal, sensación de quemadura en la garganta.
El coriza de Aconitum es del tipo agudo al principio; sólo un remedio puede comparársele, Camphora, que también tiene un comienzo súbito luego de un cambio brusco de tiempo; nariz tapada y seca, el aire inspirado parece más frío que normalmente; hay cefalea frontal, escalofríos, y el enfermo siente frío en todo el cuerpo; está congelado y no puede entrar en calor, lo cual es bien distinto del calor seco y agitación de Aconitum.
Epistaxis congestiva, con sangre roja, brillante.
Laringe
Laringitis aguda; laringe muy sensible al tacto y al aire inspirado; dolores y espasmos agravados por la inspiración.
En la laringitis de Spongia la laringe no sólo duele al tocarla, sino con los movimientos del cuello, al volver la cabeza.
Tos crupal; CRUP PROVENIENTE DE HABER TOMADO FRÍO DURANTE EL DÍA EN NIÑOS PLETÓRICOS; la tos aparece durante el primer sueño entre 21 y 23 horas, antes de medianoche; es ronca, violenta y casi sofocante al instante; el niño agitado, excitado y ansioso, lleva sus manos a la garganta porque se ahoga.
Spongia tiene síntomas muy semejantes, pero el espasmo laríngeo proviene en forma menos violenta, menos rápida, la sofocación se produce en forma paulatina y progresiva, y la respiración estridulosa no se interrumpe durante los paroxismos; además la tos de Spongia es característica: puede en verdad compararse al “ruido de una sierra cortando madera de abeto” (Nash).
Por otra parte, si la tos crupal es ardiente, como si la tráquea estuviese llena de mucosidad que el paciente no puede expectorar, y si además la tos aparece o es más marcada después de medianoche, es decir hacia la madrugada, hay que pensar en Hepar sulphuris calcareum.
Por último, no hay que confundir este estado crupal laríngeo de Aconitum con los de Iodium o Bromium.
Bronquios y pulmones
Aconitum ES CONVENIENTE EN TODOS LOS ESTADOS INFLAMATORIOS DE BRONQUITIS Y PULMONES: EN LOS ESTADOS CONGESTIVOS QUE SOBREVIENEN BRUSCAMENTE CON MANIFESTACIONES VIOLENTAS, EN SUJETOS PLETÓRICOS, SANGUÍNEOS, VIGOROSOS, FUERTES.
DOLORES AGUDOS, LANCINANTES, ARDIENTES, QUE OBLIGAN AL ENFERMO A ACOSTARSE DE ESPALDAS, después de exposición al viento frío y seco, con disnea y angustia.
El enfermo no puede acostarse de costado, sobre todo del lado afectado pues entonces el dolor aumenta.
EL PUNTO QUE DA LUGAR A LA ELECCIÓN DE ACONITUM, ES LA MITAD SUPERIOR DEL PULMÓN IZQUIERDO.
TOS GENERALMENTE SECA Y BREVE, SIBILANTE, CRUPAL, AGRAVADA POR LA NOCHE, sobre todo antes de medianoche, peor por los vientos fríos y secos, por las corrientes de aire, bebiendo, fumando; NADA PARECE CALMARLE; se acompaña de disnea, fiebre, dolores agudos, angustia y agitación.
HEMOPTISIS DE SANGRE ROJA, BRILLANTE, CLARA, A VECES ABUNDANTE, CON FIEBRE, ANSIEDAD Y TEMOR; Aconitum responde a la hemoptisis congestiva de comienzos de la tuberculosis, primer indicio de una fiebre característica y sobre todo el miedo angustioso de una muerte cercana, acompañan a la agitación de Aconitum.
Arnica, que tiene hemoptisis de sangre roja, brillante, espumosa y mezclada de tos; sobre todo la noción etiológica de un traumatismo es primordial para la elección del remedio.
Belladonna también tiene hemoptisis de sangre rojo vivo caliente, acompañada de una sensación como si el pecho estuviese inundado de sangre; acompañado sobre todo de violenta congestión de cabeza propia del remedio, tan característica, y generalmente consecutiva a supresión intempestiva de las reglas.
La hemoptisis de Cactus grandiflorus se acompaña de tos convulsiva, palpitaciones y sensación de constricción particularmente a la altura del corazón, lo que permite elegir con seguridad el remedio.
Ipeca puede presentar después de exposición al viento frío y seco o a la humedad, escalofríos seguidos por esputos sanguinolentos abundantes, rojo vivo provocados por cosquilleo de laringe acompañado de tos seca, quintosa; hay disnea, angustia, cara lívida, sin que estos síntomas tengan la violencia de Aconitum.
Ledum palustre tiene hemoptisis abundante de sangre rutilante; se acompaña de dolor ardiente en un punto del pecho donde parece provenir la sangre y de tos hueca, fatigante, provocada por cosquilleo en laringe o tráquea; abunda entre los borrachos o los reumáticos, en los que alterna con crisis reumáticas.
Por último, Millefolium tiene también una hemoptisis de sangre abundante, rojo vivo, pero carente de tos, fiebre y dolores; solamente tiene en el pecho una sensación de hervidero como si de él subiera sangre caliente.
Aparato circulatorio
Los trastornos circulatorios de Aconitum son importantes.
Hay en primer término TRASTORNOS VASO MOTORES marcados y que se traducen por LLAMARADAS DE CALOR EN TODO EL CUERPO, SENSACIÓN DE CALOR ARDIENTE O DE FRÍO DE HIELO.
Cuando el paciente se sienta en el lecho, su cara que estando acostado era roja y congestionada, se vuelve de una palidez mortal con tendencia al síncope.
Otro síntoma es que el enfermo puede presentar UNA MEJILLA ROJA Y LA OTRA PÁLIDA (Chamomilla).
PULSO PLENO, TENSO, DURO, SALTÓN, A VECES INTERMITENTE.
PALPITACIONES BRUSCAS Y VIOLENTAS ACOMPAÑADAS DE AGITACIÓN, ansiedad y temor a la muerte.
PESADEZ DOLOROSA EN LA REGIÓN PRECORDIAL CON IRRADIACIÓN AL BRAZO IZQUIERDO, ADORMECIMIENTO Y HORMIGUEOS.
Aconitum es muy indicado en ENDOCARDITIS Y AORTITIS, al comienzo cuando los signos que presenta el enfermo, se acompañan de disnea intensa, con ansiedad, angustia, agitación y miedo a la muerte.
Además se encuentra con frecuencia en agotados nerviosos o en mundanos neuróticos, crisis de ansiedad o de angustia indefinible acompañadas de palpitaciones que desaparecen con Aconitum.
Con respecto a los medicamentos para la aortitis cuyos síntomas pueden evocar los de Aconitum debemos pensar en Spigelia, Naja, Cactus, Spongia, Amyl nitrosum, Arsenicum album, Arnica, Cuprum; etc.
Espalda y extremidades
Rigidez de la nuca, dolores agudos en la espalda, que sobrevienen en forma brusca después de haber tomado frío, acompañados de hormigueo a lo largo de la columna vertebral como si insectos caminaran sobre la piel.
Aconitum es un remedio indicado en las neuralgias a frigore (por exposición al frío) que sobrevienen bruscamente y atacan especialmente a personas congestivas y pletóricas.
Los dolores son agudos, muy intensos al comienzo, acompañados de hormigueo y adormecimiento.
Si predomina la inflamación, hay sensación de calor; si sólo existe neuralgia, hay sensación de frío; pies fríos como hielo, manos y pies fríos, o más a menudo, manos calientes y pies fríos.
Aconitum es útil EN EL PERÍODO INICIAL DE LA CIÁTICA, cuando es causada por intempestiva exposición al aire frío y seco.
Los dolores que se producen de repente, son agudos, desgarrantes, intolerables; se acompañan de la extrema agitación y angustia características del remedio con sensaciones de hormigueo, adormecimiento, picazón, o bien los dolores alternan con estos últimos síntomas.
Todos ellos empeoran de noche, sobre todo hacia medianoche, y se agravan por el movimiento, mientras que el enfermo se siente algo calmado estando sentado.
Inflamación reumática aguda de las articulaciones, al comienzo principalmente del lado izquierdo; dolores agudos, desgarrantes, con enrojecimiento y tumefacción de las partes afectadas; gran sensibilidad al tacto y agravación nocturna con agitación ansiosa.
La etiología a frigore tiene verdaderamente un gran valor para la elección del remedio.
Lugares especialmente afectados: cuello, espalda y riñones.
En el reumatismo del hombro otros dos remedios deben distinguirse de Aconitum: Ferrum metallicum, que ataca especialmente el hombro izquierdo, pero el dolor es sobre todo muscular, haciéndose sentir más sobre el deltoides y agravándose al levantar el brazo; Sanguinaria, que contrariamente a Ferrum ataca al hombro derecho y es particularmente articular.
Convulsiones durante la dentición; el niño se muerde los puñitos y lanza gritos agudos; la cara enrojece, si bien puede haber una mejilla roja y otra pálida, como en Chamomilla.
Piel seca, ardiente y fiebre elevada.
Piel
La piel es sede de síntomas más o menos generalizados.
Por otra parte es siempre seca, roja, ardiente, caliente, hinchada, brillosa.
Puede presentar también un aspecto similar al de la rubéola.
Por último, las partes cubiertas se cubren de abundante transpiración.
Fiebre
La fiebre de Aconitum es típica: sobre todo, más marcada a la noche, hacia medianoche.
Presenta en sus tres fases las siguientes características: ESCALOFRÍOS DESDE LAS EXTREMIDADES AL PECHO Y CABEZA; agravados por el movimiento.
CALOR SECO; piel roja, caliente, ardiente, pero seca; cara roja, pero palidece al sentarse el paciente en el lecho; sed intensa de grandes cantidades de agua; extrema agitación con gran angustia y temor, especialmente de morir; el enfermo, imposible de calmar, está fuera de sí, se tira para todos lados sintiendo dolores angustiosos, SUDORES EN LAS PARTES CUBIERTAS SOLAMENTE.
El enfermo debe cubrirse tan pronto como comienza la transpiración; Y UNA VEZ QUE LA TRANSPIRACIÓN SE HAYA GENERALIZADO LA INDICACIÓN DE ACONITUM CESA.
Relaciones
Los ácidos, frutas ácidas, vino, limonada, café, modifican la acción de Aconitum.
El vinagre en gran cantidad antidota sus efectos tóxicos.
Remedios que le siguen bien
Abrotanum, Arnica, Arsenicum album, Belladonna, Bryonia, Cactus, Calcarea, Cocculus, Cantharis, Coffea, Hepar sulphuris, Ipeca, Kali bromatum, Mercurius, Pulsatilla, Rhus toxicodendron, Sepia, Spigelia, Spongia, Sulphur, Silicea.
Complementarios
Coffea; Sulphur (que es el crónico de Aconitum).
Antídotos
Acidum aceticum, Belladonna, Berberis, Coffea, Nux vomica, Paris, Sulphur.