Ferrum metallicum: Materia médica de Lathoud
Es uno de los metales más antiguamente conocidos.
En estado puro es blanco grisáceo, duro, granuloso o laminoso, muy dúctil. Adquiere por pulido, un hermoso brillo. Su densidad es de 7-8 y funde a 1500º. Es quizá el metal más difundido en la naturaleza. Aunque escaso en estado nativo, sus minerales son muy numerosos: magnetita, oligisto, limonita, siderosa, etc. Se encuentra en ciertas aguas minerales, en la constitución de plantas y animales.
Es utilizado bajo las formas más variadas: en polvo metálico y en estado de sal cuyo número es considerable; pero en homeopatía se utiliza el hierro metálico, acetato, fosfato y percloruro (Ferrum muriaticum).
Las tres primeras dinamizaciones se hacen por trituración de limadura de hierro con azúcar de leche; la 4a, haciendo una dilución de la 3a trituración con una mezcla mitad agua, mitad alcohol; la 5a y siguientes por medio del alcohol puro.
Acción general del medicamento
El hierro y en general todas las preparaciones ferruginosas que son absorbidas por la sangre, determinan en ella cambios notables, lo mismo en los vasos, a los que dilatan; actúan sobre todos los órganos relacionados con la hematopoyesis, músculos y sistema nervioso.
Lo que encontramos en primera línea, en el estudio patogenético de ferr (Ferrum metallicum), es su influencia sobre sangre y hematogénesis; solo se puede comprender esta influencia colocándose en el punto de vista homeopático, es decir, estudiando su acción fisiológica y terapéutica.
La escuela oficial parte del hecho que el hierro es útil en la clorosis y que la lesión capital de esta afección es insuficiencia de fijación del hierro por los glóbulos sanguíneos.
Resulta de estudios más recientes, que lo que disminuye no es el número de glóbulos rojos sino su riqueza en hemoglobina y por el método cronométrico cuando se da con éxito hierro a una clorótica, se ve aumentar la coloración progresivamente. De este hecho terapéutico se ha sacado la conclusión de que el hierro interviene proveyendo a la sangre el suplemento de hierro que necesita para su constitución crónica normal.
A esta manera de ver algunos alópatas han opuesto dos objeciones capitales que nuestra escuela había formulado desde el primer día: que la clorosis cura a menudo sin hierro y que los alimentos encierran casi siempre más hierro del que es necesario para la reconstitución de la sangre.
Se ha demostrado que la eliminación cotidiana de hierro, en el hombre sano no excede de 5 centigramos, que se hace principalmente por la bilis y que los alimentos absorbidos cada día, cualesquiera sean, contienen una cantidad superior.
Forzosamente se llega a la conclusión de que cuando el hierro cura una clorosis, opera como todos los medicamentos del mundo, excitando una función perturbada, llevándola a su restablecimiento normal.
Además de que la clorosis puede curar sin hierro, este está lejos de convenir a todos los casos y muchos se agravan con él; hay que seguir la ley homeopática: el hierro, para ser útil, reclama indicaciones especiales y características particulares.
El desconocimiento de este principio de toda terapéutica, ha hecho que entre los alópatas se hayan establecido las prácticas más opuestas al respecto.
Comencemos pues por analizar la acción fisiológica del metal sobre la hematosis.
Se ha creído injustamente que el uso prolongado de ferruginosos era capaz de engendrar plétora considerada como la exageración de lo que, por error, se cree ser el estado, la acción fisiológica del hierro, y que es en cambio, un efecto terapéutico en cloróticos.
He aquí la verdad: el primer efecto, en pequeñas dosis, es acrecentar las oxidaciones en el hombre sano, aumentar la riqueza de la sangre en hemoglobina, que trae verdadera plétora, con cierto grado de fiebre: exageración de temperatura y pulso.
Estos son en todos los casos, efectos muy pasajeros, y el uso prolongado de dosis medias o pequeñas, ofrece resultados muy diferentes cuyo cuadro más conocido, es el abuso de aguas minerales ferruginosas, cuadro absolutamente inverso a lo que la teoría ha admitido: decoloración y tinte ceroso de tegumentos: enfriamiento de extremidades con edema; debilidad general y sofocación al menor esfuerzo, palpitaciones cardíacas a la menor emoción, pues sensibilidad y emotividad aumentan en proporciones extraordinarias.
Bajo la más pequeña influencia de esta clase, las mejillas habitualmente descoloridas se colorean vivamente de un rojo oscuro y hay vértigos y síncopes; dolores de cabeza, a menudo periódicos, con paroxismos después de medianoche; opresión asmática a la misma hora; epistaxis después de síntomas congestivos al costado de la cabeza.
La hemoptisis por abuso de hierro son bien conocidas, a tal punto, que llegó a suprimirse su uso en personas predispuestas a tisis: las hemoptisis de origen férrico se relacionan con una apariencia florida que puede engañar al observador superficial.
El hierro excita neuralgias en zonas múltiples pero todas con una misma característica: producción de parálisis vaso-motrices bruscas.
La verdadera característica del hierro es: con ese fondo de anemia y plétora serosa; disminución de hemoglobina y de avidez de la sangre por el oxígeno, en la irregularidad y en lo súbito de las reacciones vaso-motrices, bajo cualquier influencia refleja: la coloración súbita de la cara es el grado más ligero; las congestiones viscerales son el último término pasando por hemorragias de superficies mucosas.
La cabeza es la parte que se congestiona más comúnmente; enseguida los pulmones.
Las hemorragias vienen por orden de frecuencia; epistaxis, hemoptisis y finalmente hemorroides fluentes.
Esta es entonces, la forma de anemia propia del hierro y es cierto que la característica general sobre la que hemos insistido basta para que empleado según esta directiva pueda ser útil.
La prueba de que esta indicación es conforme a la ley de similitud es el buen resultado de las dosis infinitesimales, siempre que haya conformidad exacta de síntomas en las principales funciones y sobre todo de los síntomas gastrointestinales.
En otras condiciones no es menos positivo que el medicamento solo da éxitos a dosis ponderables aunque sean pequeñas; la ley homeopática así lo prueba.
Se debe saber que el hierro en dosis tales es muy mal tolerado por el estómago; de ahí que sabiendo que poseemos otros medicamentos muy eficaces de la clorosis, variables según las indicaciones particulares, dirijamos la vista a estos últimos, más fáciles de manejar porque deben darse en dosis infinitesimales, o al menos, tienen en esas dosis su maximum de eficacia.
Los síntomas cefálicos del hierro son de dos órdenes: según estén ligados a anemia de cerebro o a congestión encefálica, la distinción de las dos es difícil en ciertos casos.
El primer estado nos recuerda opium (Opium); el segundo, los efectos de glonoin (Glonoinum).
Los dolores de cabeza tienen bastante postración, agitación y alivian por movimiento, aunque son incapaces de todo esfuerzo serio; somnolencia diurna, después de las comidas sobre todo; agitación nocturna, con período de insomnio cabeza caliente, extremidades frías.
Tiene, como bell (Belladonna), viva excitabilidad sensorial, agravación por el menor ruido, latidos en el cráneo y palpitaciones cardíacas.
La diferencia está en la anemia profunda, que es el fondo común y necesario de las indicaciones de ferr (Ferrum metallicum).
En la aplicación se tendrá en cuenta el estado moral: ferr (Ferrum metallicum) no tiene los arrebatos de bell (Belladonna), pero sí una profunda melancolía que puede llegar hasta hipocondría, humor peleador, deseo de soledad, debilitamiento de memoria.
El vértigo es un síntoma importante y además de tener zumbidos de oído aparece en el momento de dejar la posición horizontal para tomar la vertical.
Así se demuestra que los trastornos circulatorios de ferr (Ferrum metallicum) dependen del sistema nervioso vaso motor, son de orden vaso dilatador y se determinan sobre todo por acciones reflejas.
Si hubiera necesidad de una demostración evidente se la encontraría en el efecto que produce el metal en el hombre sano y en que alivia síntomas manifiestos de bocio exoftálmico: salida de globos oculares, hipertrofia de tiroides, palpitaciones cardíacas, es decir la tríada característica con la forma paroxística, accesos de disnea.
Nada más legítimo que el hierro en la enfermedad de basedow, cuando se produce en mujeres cloróticas y amenorreicas.
Características
- Constitución y tipo: actúa sobre todo en sujetos propensos a irregularidades en la distribución de la sangre. Sus mejillas están coloreadas de rojo vivo que les da falsa apariencia de salud floreciente, pero en realidad es marca de plétora ilusoria; cuando no son excitados por una causa exterior cualquiera, sus mejillas toman coloración pálida y terrosa. Otros síntomas traicionan esta irregularidad de circulación de la sangre: violento dolor de cabeza, martilleante, latente, generalmente periódico, peor después de medianoche; pérdida de sangre por nariz y aflujo de sangre a mejillas; disnea asociada a sensación de congestión de pecho, hemoptisis congestivas, etc; enrojece a la menor emoción, que agrava todos los otros síntomas. Mucosas anormalmente pálidas, sobre todo las de la boca; si se trata de jóvenes solteras las reglas son profusas, de sangre muy pálida, casi acuosa. Tales sujetos son hipersensibles y siempre fatigados; sus músculos se ponen blandos y relajados, y al mismo tiempo adelgazan poco a poco, y son incapaces de esfuerzo prolongado.
- Tendencia a hemorragias: a menudo las congestiones locales tan características de ferr (Ferrum metallicum) van acompañadas de hemorragias por nariz, pulmones, útero, riñones, etc y el remedio viene así a ser uno de nuestros mejores medicamentos para hemorragias en sujetos anémicos y debilitados que presentan los síntomas mencionados.
Modalidades
Lateralidad
Izquierda inferior y derecha superior.
Agravación
a) Cuando está en reposo: hay una cosa curiosa que se encuentra en todas las condiciones de su constitución: dolores y sufrimientos sobrevienen durante el reposo. Palpitaciones, disnea y debilidad sobrevienen durante el reposo; el estado mejora moviéndose suavemente, pero todo esfuerzo fatiga y produce desmayos. Todo movimiento rápido agrava los síntomas. Los dolores mejoran moviéndose suavemente en la casa de manera que el esfuerzo no excite ni fatigue (Kent).
b) Por movimiento rápido, una actividad fatigante, un movimiento que lo excite; todo movimiento rápido, la menor precipitación, provocan oscurecimiento de vista, vértigo, los objetos parecen girar a su alrededor, está obligado a sentarse; todo esto con cara colorada; cuando está solo y en reposo, la cara se pone pálida y fría, pero el menor movimiento rápido, la menor excitación, la provocan enrojecimiento de mejillas (Kent).
c) De noche, a medianoche sobre todo.
d) Mientras transpira.
e) Después de abluciones frías, o al contrario después de calentarse.
f) Después de hemorragia abundante, de pérdida abundante de líquido humoral cualquiera, como china (China officinalis).
Mejoría
a) Al moverse suavemente caminando lentamente puls (Pulsatilla).
b) Agitado en reposo, está obligado a mover sus miembros, dolores desgarrantes o sordos en miembros, aliviados al moverse suavemente, tranquilamente (Kent).
c) Después de levantarse.
d) Por calor: ferr (Ferrum metallicum) es un remedio muy frío, mejorado con calor (excepto dolores de cuello, cara y dientes, que mejoran por frío); la mayoría de dolores se alivian por calor; desea estar al calor y teme al aire frío o la menor corriente de aire (Kent).
Síntomas mentales
Tan deprimido moral como físicamente.
Hay mucha depresión y fatiga del espíritu que está confuso, desanimado.
Una pequeñez lo inquieta y desanima.
Hipersensible, extremadamente irritable; una pequeñez lo encoleriza; la más pequeña contrariedad lo pone fuera de sí.
El menor ruido, un simple roce de papel lo vuelve loco; le provoca agitación nerviosa y lo obliga a levantarse y caminar.
ferr (Ferrum metallicum) se adapta bien a anémicos o cloróticos, jóvenes, que sufren de falsa plétora con tufaradas de calor frecuentes dejando a continuación los tejidos de la cara completamente pálidos, exangües e hinchados: sobrevienen a la menor emoción o ejercicio.
El tipo de ferr (Ferrum metallicum) agrega a esta emotividad una irritabilidad constante tal que la más débil contradicción, el ruido más insignificante, le parecen insoportables.
Cabeza
Gran sensibilidad de cuero cabelludo, está obligado a dejar sus cabellos sueltos (Kent).
Dolor de cabeza congestivo, martilleante, latente, como golpes de martillo bell (Belladonna), china (China officinalis), nat mur (Natrum muriaticum), glonoin (Glonoinum).
Congestión con dolores de cabeza latentes con cara roja y fría.
Dolor de cabeza con sensación de plétora y distensión de cabeza y cara roja, que mejoran por presión; se agravan por todo movimiento rápido, por tos; dolores latentes en occipucio, al toser, subir una escalera, sentarse o levantarse del asiento, a menos de hacerlo todo muy lentamente, pronto provocará sensación de martilleo doloroso y dilatación, distensión de cabeza.
A veces los dolores de cabeza se alivian caminando suavemente.
Dolores latentes en occipucio y nuca, con irradiación a dientes.
Confusión mental con dolor de cabeza latente.
Dolor de cabeza latente, congestivo, provocado por excitación o enfriamiento, duran 3 o 4 días o una semana.
Al escribir o por ejercicio mental, el dolor de cabeza vuelve.
Dolores de cabeza latentes y desórdenes mentales que acompañan o siguen a hemorragia en parturientas (Kent).
Ojos
Hinchazón y enrojecimiento de párpados.
Los párpados parecen hinchados.
Ojos rojos con dolores ardientes.
Toda clase de trastornos visuales provocados por congestión de cabeza.
Oídos
Zumbidos, tintineos, sobre todo al aproximarse las reglas.
Hipersensibilidad al ruido.
Cara
Pálida, terrosa, pero enrojece fácilmente al menor esfuerzo o la más ligera emoción.
Puede estar ligeramente hinchada, con apariencia de falsa plétora.
Enrojecimiento de cara, con apariencia engañosa de sana frescura, en un individuo que no puede caminar rápido en la calle ni soportar ningún esfuerzo.
La mujer sensible que tiene necesidad de ferr met (Ferrum metallicum), tiene a menudo la cara roja, y se queja de que nadie la cree enferma; parece en buena salud y sin embargo se sofoca al subir escaleras, se siente débil, fácilmente laxa y desearía estar siempre acostada (Kent).
Palidez de conjuntivas y labios, así como de lóbulos de las orejas que están descoloridos.
Aparato digestivo
Boca
Extrema palidez de mucosa bucal.
Dolor de muelas aliviado por agua fría.
Boca pastosa.
Mal gusto a huevo podrido.
La lengua le da sensación de estar como quemada (Kent).
Estómago
Hambre canina; ha sido fijado en las patogenesias: el doble de una comida ordinaria le parece apenas suficiente.
Hambre voraz, alternando con pérdida completa de apetito.
Deseo de pan y manteca.
Asco por la carne, opuesto a nat mur (Natrum muriaticum).
Aversión por leche, cerveza, té, tabaco, a los cuales está sin embargo acostumbrado; los vinos dulces le agradan, pero los ácidos, como todas las cosas ácidas le caen mal.
Intolerancia por huevos.
El estómago no digiere nada y sin embargo no hay náuseas: los alimentos entran en el estómago y son enseguida vomitados sin náuseas, como expulsados simplemente por este órgano; la náusea es la excepción de ferr met (Ferrum metallicum).
Parece que no hay en el estómago secreción capaz de digerir el alimento que es vomitado como fue ingerido; vomita apenas ha comido; vomita alimentos a boca llena hasta que el estómago esté vacío phosph (Phosphorus); regurgitación de alimentos, distensión y peso en el estómago después de comer.
Vómitos de principio de embarazo en una mujer que vomita sus alimentos sin náuseas; es débil, blanda y tiene la cara roja de ferr (Ferrum metallicum).
El estómago de ferr (Ferrum metallicum) se parece a una bolsa de cuero que no puede digerir nada, si se lo llena se vacía tan rápidamente como se llenó.
En cuanto se vacía, los vómitos cesan hasta que vuelve a comer.
Lo que vomita tiene gusto agrio.
Vómito de alimentos después de medianoche.
Dispepsia flatulenta carb veg (Carbo vegetabilis), china (China officinalis), arg nit (Argentum nitricum).
Abdomen y deposiciones
Sensación de dolorimiento de intestinos como de contusión o si hubiera tomado un catártico.
Deposiciones con materia sin digerir, indolora, nocturna o después de comer o beber china (China officinalis), crot tig (Croton tiglium).
Diarrea con deposiciones líquidas, acres, irritantes.
Diarrea matinal.
ferr met (Ferrum metallicum) es, a veces, indicado como remedio contra la diarrea de las últimas fases de la tisis; parará a veces esta diarrea cuando el enfermo está cerca del fin, pero es posible que ya no viva mucho.
Esta diarrea no es generalmente dolorosa, sino molesta; es preferible no suprimirla y dejar al enfermo ir lentamente a su fin (no cortar bruscamente esta diarrea).
El mejor remedio para la diarrea en las últimas fases de la tuberculosis es sach lact (Saccharum lactis) administrado en pequeñas cantidades y repetido tan a menudo como el enfermo y los que lo rodean lo deseen (Kent).
Prolapso de recto.
Diarrea y constipación alternadas.
Constipación con deposiciones duras y necesidades ineficaces.
Aparato urinario
Relajamiento de esfínter vesical, que es débil e irregular en su tonicidad muscular.
Micciones involuntarias en un movimiento súbito, al caminar o toser; cuando el niño juega la orina escapa gota a gota y moja su camisa, pero esto cesa cuando queda tranquilo.
La vejiga está tan relajada que no puede contener la orina y en cuanto se acumula un poco, la deja escapar.
El relajamiento muscular se encuentra aquí, como en todo el remedio (Kent).
Micciones involuntarias peor durante el día.
Orina más escasa y más oscura; albuminosa.
Órganos genitales femeninos
Reglas adelantadas, demasiado abundantes, duran demasiado, con enrojecimiento brillante de cara, zumbidos de oídos china (China officinalis): corrimiento de sangre pálida, acuosa y debilitante (Nash).
Las reglas cesan un día o dos, luego vuelven.
Corrimiento abundante, metrorragia o al contrario amenorrea, o simplemente leucorrea sanguinolenta; supresión de reglas con gran excitación nerviosa, cara roja, debilidad y palpitaciones.
Prolapso uterino.
Insensibilidad de vagina durante el coito.
Aparato circulatorio
Palpitaciones del corazón, provocadas por emoción, miedo, excitación, esfuerzo.
Latidos precipitados del corazón, funcionamiento demasiado rápido del músculo cardíaco o, a veces, funcionamiento demasiado lento.
Respiración anémica.
Hipertrofia del corazón.
Sensación de opresión cardíaca.
Pulso lleno, pero blando y que cede bajo los dedos; o pequeño y débil; se acelera, al atardecer.
Sensación de pulsaciones, de latidos a través de todo el cuerpo.
Distribución irregular de la sangre; aflujo de sangre a la cara, al pecho, congestiones locales que pueden ir acompañadas de hemorragias, tendencia a hemorragias.
Clorosis
Ciertas personas piensan que se puede tomar dosis ilimitadas de hierro: esto es un grave error.
Es posible que no haya otro remedio que se haya mal prescripto y del que se ha abusado tanto como el hierro.
Así como se puede ahogar a una persona con demasiada agua, envenenarla por exceso de cloruro de sodio, enfermarla por demasiados elementos constitucionales u orgánicos comunes, lo mismo se puede saturar el organismo con hierro y provocar síntomas mórbidos.
Al estudiar los efectos tóxicos de esta substancia sobre la sangre, se encuentra que su acción principal es reducir la tasa de hemoglobina y por consiguiente la de oxígeno en la sangre arterial; se encuentra también disminución de cantidad de ácido carbónico en la sangre venosa.
Todo esto es paralelo con disminución de glóbulos rojos, el número de leucocitos puede estar un poco aumentado.
El estado de la sangre es el mismo que en la clorosis, el efecto del hierro imposibilita a los glóbulos rojos de acarrear al torrente circulatorio una cantidad normal de hemoglobina.
No debemos confundir los efectos sobre un clorótico.
Habrá en este último, aumento de hemoglobina, de apetito, de la actividad del cuerpo y del vigor, hasta tanto el enfermo tenga la dosis que puede soportar; si se va más allá, los síntomas serán invertidos; en el primer caso, si se da hierro a un individuo cuya sangre es normal, no podrá ser utilizado por la sangre y será rechazado como substancia extraña e inasimilable, por los intestinos; ferr (Ferrum metallicum) es el similar patológico de la clorosis y es entonces el remedio más a menudo indicado; sigue bien a china (China officinalis), pero no debe ser empleado simultáneamente con él.
En fin, no es el remedio exclusivo de la clorosis y debemos diferenciarlo de puls (Pulsatilla), calc ost (Calcarea ostrearum), graph (Graphites), etc.
Aparato respiratorio
Nariz
Coriza que termina en pérdida de sangre.
Epistaxis por nada, particularmente al agacharse.
Bronquios y pulmones
Tos seca, espasmódica, que comienza después de las comidas, con vómitos alimenticios.
Tos espasmódica sobre todo a la mañana, con expectoración de mucosidades tenaces y transparentes.
Tos con esputos de sangre, sobre todo de noche o a la mañana.
Tos después de pérdida de líquido humoral, sangre etc.
Sensación de estrechez y opresión en el pecho, de constricción; aflujo de sangre al pecho, hemoptisis millef (Millefolium).
Espalda y extremidades
Sujeto débil y postrado, debilidad al hablar.
Laxitud y sensación de pesadez en los miembros; necesidad continua de cambiar de posición.
Lumbago mejorado al caminar lentamente.
Dolores reumáticos mejorados por calor y por movimiento lento; agravados por frío, por esfuerzo o movimiento rápido.
Los dolores de ferr (Ferrum metallicum) sobrevienen sobre todo de noche cuando trata de estar tranquilo en su lecho.
Dolores violentos en músculos y a lo largo de los nervios.
Dolores que le dan la impresión de que va a perder la facultad de mover la parte dolorida.
Dolores en zona del deltoides; no puede ya mover el brazo; se pueden encontrar en los dos hombros, aunque ciertos autores pretenden que son más característicos a la izquierda sticta pulm (Sticta pulmonaria); a la derecha: sanguin (Sanguinaria).
Puntadas desgarrantes en articulación de hombro y brazo, con pesadez de miembro del lado afectado.
Dolores punzantes, desgarrantes, en articulación coxo-femoral, que pueden irradiar a todo lo largo de la pierna que parece pesada.
Calambres en pantorrillas.
Edema de extremidades.
Piel
Acné en cara, pecho y espalda.
Fiebre
Escalofríos particularmente al atardecer, que se prolongan a la noche.
Durante el escalofrío, frío en extremidades con cabeza y cara calientes y mejillas rojas.
Sed durante el escalofrío.
Los escalofríos mejoran después de haber comido.
Calor a la tarde, sobre todo en las manos.
Sudores abundantes y debilitantes.
Sudor nocturno con olor fuerte.
Todos los síntomas se agravan durante la transpiración.
Todos los síntomas febriles mejoran moviéndose suavemente.
En fiebre intermitente, después de abuso de quinina (Kent).
Relaciones
Antídotos: ars alb (Arsenicum album), hep sulf calc (Hepar sulphur calcereum), puls (Pulsatilla).
Complementarios: china (China officinalis), alum (Alumina), hamam (Hamamelis).