Cicuta virosa: Materia médica de Lathoud
Cicuta virosa, cicuta de agua o perejil de los locos, es una planta de la familia de las umbelíferas. Crece en lugares pantanosos y estanques, principalmente en Alemania y Francia; florece en verano, expande un olor pestífero y también estupefaciente, su jugo es agrio, y su raíz, muy venenosa, de sabor parecido al perejil.
No hay que confundirla con otra cicuta de agua, Cicuta maculata, que crece en América y cuyos efectos son un poco distintos. Preparamos nuestro medicamento partiendo de una tintura madre obtenida por maceración en alcohol a 90 grados, de la raíz recién juntada al principio de la floración, y a partir de la que obtenemos, por diluciones hahnemannianas sucesivas, las diversas dinamizaciones.
Acción General del Medicamento
Cicuta virosa actúa violentamente sobre el sistema nervioso, congestionando, en dosis ponderables, la base del cerebro y bulbo.
Es un veneno convulsivo: poco después de absorberlo, el paciente cae primero en estado de rigidez característica con mirada fija, rostro azulado, violáceo y espuma en la boca; luego aparecen convulsiones epileptiformes con sacudidas musculares espasmódicas violentas, seguidas por una no menos violenta depresión.
La piel está también en el dominio de acción de Cicuta virosa (cic vir). En ella produce erupciones pustulosas con costras amarillentas, color de miel.
Características
1. Convulsiones extremadamente violentas Este remedio es interesante a causa de su tendencia convulsiva. Bajo su acción, el paciente ejecuta toda clase de movimientos extraños y es presa de violentas convulsiones, siendo la más frecuente el opistótonos. Se debe pensar en Cicuta virosa (cic vir) ante toda clase de convulsiones tónicas, clónicas, epileptiformes, cuando revisten carácter extremadamente violento. Todos los autores han señalado convulsiones epileptiformes en el envenenamiento por Cicuta virosa: caídas más o menos súbitas, convulsiones tónicas y clónicas, asfixia y cara roja, labios azules y a veces sanguinolentos, orina involuntaria.
Las convulsiones por accesos terminan en profundo sueño; y también en coma y muerte. A veces revisten la forma del opistótonos; el trismus es frecuente; otras veces son movimientos raros de ojos, cara, extremidades, cabeza y parte superior del cuerpo (gran ataque de histeria). Las sacudidas producen un movimiento visible en cabeza y extremidades. En fin, las convulsiones van acompañadas por timpanismo y a veces vómitos de sangre (Doctor Jousset).
Cicuta virosa pone el sistema nervioso en tal estado de hiper-irritabilidad que una simple presión en cualquier región del cuerpo provoca convulsiones. Estas van del centro a la periferia; cabeza, cara y ojos son afectados primero. Un aura en el estómago advierte la inminencia del ataque convulsivo. En ciertos casos, comienza en el pecho, particularmente en zona cardíaca, donde hay sensación de frío; de allí parte una especie de escalofrío convulsivo que gana enseguida las otras regiones del corazón.
Pero en general las convulsiones parten de cabeza o garganta para extenderse enseguida a extremidades inferiores. En ciertos casos, todo el cuerpo está en tal estado de tensión nerviosa que una simple nerviosidad o contrariedad provoca en todo el organismo sensación de ardor y desencadenan un ataque convulsivo. Otras veces, la menor irritación en garganta o esófago desencadenará convulsiones violentas en esta región: por ejemplo, si traga una espina de pescado, en lugar de la simple sensación de pinchazo que sentiría un individuo normal, le provoca tal irritación que cae en un ataque convulsivo que de allí se extiende a otras partes del cuerpo.
Las convulsiones van siempre de arriba hacia abajo, contrariamente a lo que pasa en Cuprum, cuyas convulsiones van de las extremidades hacia el centro: empieza por sentir pequeños calambres, ligeros movimientos convulsivos, primero en los dedos, después en las manos, enseguida en el pecho, y finalmente en todo el cuerpo. En Cicuta virosa, al contrario, hay primero pequeñas convulsiones en cabeza, ojos, garganta, después se extenderán a lo largo de espalda y piernas, donde pueden ser violentas. Esto recuerda a Secale cuyas convulsiones comienzan a veces en la cara (Kent).
2. Actos violentos Los actos del paciente pueden ser tan violentos como sus convulsiones: gime, aúlla, gesticula, hace movimientos raros, está extremadamente agitado, etcétera.
3. Pústulas espesas Pústulas que se reúnen y forman costras espesas, amarillas, en cara, cabeza y otras partes del cuerpo.
Modalidades
Agravación: Por el tacto, por un simple contacto; es tan sensible que una simple corriente de aire que le roce la piel puede provocar convulsiones. Por el humo del tabaco (Ignatia).
Síntomas Mentales
Delira, canta, baila, hace gestos de bufón. Todo le parece extraño y terrible. Confunde el presente con el pasado; tiene la sensación de ser un niño. Todo es confuso, raro; no sabe dónde está; la cara de viejos amigos le parece de extraños, la mira y se pregunta si son personas que ha conocido antes. Su casa y los lugares que le son familiares le parecen extraños. Las voces le parecen extrañas.
Vista, oído, olfato y todos los otros sentidos están perturbados y confusos; también tiene ideas confusas sobre todo lo referente a sí mismo, su edad y estado.
A menudo, una mujer, al final de los ataques de catalepsia, se conduce como un niño. Cree haberse convertido en un niño y como tal se conduce: ríe tontamente, juega con juguetes y comete mil acciones pueriles. Canta, grita, baila, le gustan los juguetes, brinca, como un niño. Tiene la sensación de encontrarse en un lugar desconocido y esto le provoca miedo (Kent).
Esto nos lleva a hablar de otro síntoma mental de Cicuta virosa: estado fácil de miedo; al menor ruido, cuando le hablan, aun en voz baja, se sobresalta asustado; piensa en el porvenir con inquietud. Melancolía con indiferencia; está lleno de desconfianza. Gran agitación; el niño se aferra al vestido de su niñera o de su madre con gran expresión de miedo. Esto puede suceder antes del ataque convulsivo; su rostro expresa gran miedo, y sin embargo no tiene ningún recuerdo de temor, de miedo, una vez terminado el ataque.
Este estado de miedo, de angustia, sobreviene después del principio del ataque, aunque las convulsiones no hayan empezado. Está lleno de miedo; el miedo le provoca convulsiones, como Opium, Ignatia (ignat) y Aconitum (acon) (Kent).
Síntomas de éxtasis inmóvil como en catalepsia. No recuerda lo sucedido o lo que puede decir durante cierto período o tiempo. Fase de estupor cataléptico en que no reconoce a nadie, pero durante la que responde correctamente a las preguntas que se le hacen y de las que después no guarda ningún recuerdo. Entorpecimiento mental, pérdida de continuidad de ideas y sensibilidad durante cierto tiempo; lagunas mentales, con o sin convulsiones, durante horas o días. Sin embargo, las convulsiones toman generalmente el lugar del estado extático.
Natrum muriaticum (nat mur) puede tener pérdida de memoria parecida a la que acabamos de describir: circula, va, viene, haciendo las tareas de la casa y sus ocupaciones habituales y al día siguiente, ya no lo recuerda; Nux moschata (nux mosch) también tiene completo vacío de memoria, durante el que el paciente ejecuta sus tareas cotidianas, estando su espíritu completamente ausente (Kent).
Desea estar solo; aversión por la sociedad; es suave, fácil, dócil en los períodos que separan sus ataques convulsivos. Lo difiere de Strichnine y de Nux vomica (nux vom): este puede presentar ataques convulsivos generalizados, agravado por el tacto o por el simple roce de una corriente de aire, pero entre las crisis convulsivas está excesivamente irritable y es desagradable.
Una vez pasado el ataque convulsivo, queda lleno de tristeza, inquietud, pesimismo; prevé un porvenir sombrío, infeliz, es pesimista. Tiene miedo de la sociedad, teme al mundo, desea estar solo; es desconfiado, huye de sus semejantes; a veces llega a despreciarlos y a tener una idea demasiado alta de sí mismo, como Platina, pero este es el único parecido que tiene con Cicuta virosa (Kent).
Cabeza
Cicuta virosa es un buen medicamento contra las consecuencias de una contusión de cerebro o médula, después de traumatismo de cabeza o columna vertebral: se ha visto que en contusiones cuya sintomatología recuerda a la de las convulsiones de Cicuta virosa, Arnica, dado anteriormente, no ha producido ningún efecto.
Dolor de cabeza, en mitad de la cabeza, que obliga al paciente a permanecer sentado derecho. Dolor de cabeza como si el cerebro se bamboleara al caminar. Al pensar en la naturaleza exacta del dolor, cesa (Kent). Los síntomas de la cabeza se alivian por emisión de gas (Boericke). Contracciones de músculos de cuello y nuca; cabeza inclinada y vuelta a un costado.
Cicuta virosa ha curado ciertos casos de meningitis cerebro-espinal, cuando había convulsiones que se agravaban por el menor tacto (Kent).
Vértigo con gastralgia y espasmos musculares (Boericke); los objetos parecen dotados de movimientos, se alejan o aproximan, parecen llevados de derecha a izquierda, o giran en círculo (Jousset).
Ojos
Movimientos convulsivos de los músculos de alrededor de los ojos. Pupilas dilatadas e insensibles a la luz y a la acomodación. El enfermo permanece sin moverse, fija la mirada, ojos vidriosos, globo ocular levantado por espasmo del músculo derecho superior (Kent).
Un síntoma característico de esta región es la fijeza de la mirada (Jousset). Mirada fija, conocimiento incompleto, responde con dificultad; si con esfuerzo quiere cambiar el eje de la mirada, pierde el conocimiento. Fijeza de la mirada con pérdida del conocimiento; la cabeza se baja poco a poco sin que los ojos sigan este movimiento, de manera que la pupila pronto se encuentra detrás del párpado superior; una sacudida súbita la saca de este estado en el que pronto recae (Homburg, citado por Jousset).
Mirada fija, estado de estupor; pérdida de la palabra; pulso de 50 pulsaciones. Fijeza de la mirada que produce deseos de dormir (hipnotismo) (Jousset).
Estrabismo que puede ser consecuencia de una única contracción, de un único espasmo muscular presentado por el niño; cada vez que tiene miedo, hay estrabismo; cuando lo toca, cuando tiene frío, después de un golpe de cabeza, o de haber caído sobre ella, o simplemente periódicamente sin razón, hace estrabismo (Kent).
Aparato Digestivo
Boca, faringe, esófago: Trismo. Durante la dentición, rechina los dientes o aprieta fuertemente las encías de los dos maxilares, una contra otra, como si tuviera trismo. Garganta seca y contraída; el espasmo laríngeo es tal que tiene la sensación de que las paredes de este conducto se aproximan una a otra. Espasmo de esófago; ya no puede tragar.
Estómago y abdomen: Deseo anormal de tiza y cosas no comestibles, como carbón (Alumina – alum, Calcarea ostrearum – calc ostr, Ácido nítrico – nit ac, Nux vomica – nux vom): desea comer cosas raras: carbón y otras cosas, porque es incapaz de distinguir entre lo comestible y lo que no lo es; como carbón, papas crudas, etcétera (Kent).
Hipo. Espasmos. Sensación de opresión y de angina en región del epigastrio. Vómitos, alternados, a veces, con espasmos en el pecho. Cólicos con convulsiones, como en los niños que tienen parásitos intestinales. Retortijones inmediatamente después de la comida, con deseos de dormir. Abdomen distendido y doloroso.
Deposiciones líquidas y demasiado frecuentes. Diarrea matinal con deseo irresistible de orinar (Boericke).
Aparato Urinario
Necesidad frecuente de orinar. Emisión involuntaria de orina, como por parálisis vesical.
Aparato Respiratorio
Espasmos tónicos de los músculos pectorales; el pecho parece oprimido; apenas puede respirar. Espasmos tónicos de los músculos pectorales alternando con vómitos.
Aparato Circulatorio
Espasmos en el pecho; le parece que su corazón cesa de latir (Kent).
Bajo la influencia de Cicuta virosa, el ritmo de los latidos y del pulso es desordenado: hay intermitencias seguidas de varios latidos precipitados; pulso lento; pulso insensible. Parece haber un parecido entre la acción de Cicuta virosa y la de Digitalis (digit), sobre el corazón (Jousset).
Espalda y Extremidades
Calambres y espasmos tónicos en los músculos de la nuca. Flexión espasmódica de la cabeza hacia atrás. Transpiración espasmódica de la espalda a causa de la contractura espasmódica de los músculos de esta región.
Dolores con tirones en los músculos; dolores continuos, rigidez con crujidos en las articulaciones; estremecimientos musculares, sacudidas musculares, temblores musculares; debilidad, dificultad de movimientos, sensación de frío en las extremidades, son los síntomas producidos por Cicuta virosa en las extremidades (Jousset).
Convulsiones espantosas, violentas, con contorsiones espantosas de las extremidades y de todo el cuerpo, con pérdida de conocimiento; a veces revisten la forma del opistótonos; el trismo es más frecuente; otras veces, son movimientos raros con los ojos, músculos faciales, extremidades, cabeza y parte posterior del cuerpo; las sacudidas musculares producen un movimiento visible en la cabeza y extremidades (Jousset).
Las convulsiones van acompañadas de pérdida de conocimiento, timpanismo y a veces, vómitos de sangre (Jousset); a veces hay hinchazón de la región epigástrica, como causada por un violento espasmo del diafragma. El menor contacto, el menor ruido las hace recomenzar.
Gran debilidad del sistema muscular, especie de inmovilidad, de impotencia para hacer ningún movimiento.
Piel
Prurito generalizado. Erupción de placas rojas y que escuecen, como la urticaria. Erupción de pequeñas pústulas que parecen confluentes, formando costras amarillas, particularmente en la cabeza y cara; erupción parecida a la sicosis de mentón; puede ir acompañada de mucho prurito. Erupción eczematosa sin prurito: la exudación forma costras duras y amarillas.