Aurum metallicum: Materia médica de Lathoud
Aurum metallicum u oro metálico, el “Rex Metallorum” de los alquimistas, metal bien conocido, se encuentra en muchas partes del globo.
Puede hallársele en estado nativo solo, o aleado con cobre, plata, en pepitas, en lentejuelas mezcladas con arena a la vera de algunos ríos, etc.
Del punto de vista terapéutico, fue muy apreciado por los árabes quienes lo empleaban contra melancolía, palpitaciones y disnea.
Cayó súbitamente en descrédito y tras algunas objeciones teóricas fue abandonado aduciendo como causa su insolubilidad, y consecuentemente, su inasimilación.
A comienzos del siglo XIX ganó nuevamente reputación. Los médicos Chrestien y Mil de Montpelier, demostraron que reducido a polvo muy fino tenía acción sobre las mucosas.
Más adelante, su empleo bajo la forma coloidal se hizo clásico.
Pero todo su poder y valor terapéuticos fueron puestos al descubierto gracias a las experimentaciones hahnemannianas.
Para uso homeopático, se usa el oro obtenido precipitando una solución de cloruro de oro por exceso de solución de sulfato ferroso; el precipitado de oro es lavado por decantación con agua ligeramente acidulada por ácido clorhídrico, y después con agua pura.
Las tres primeras dinamizaciones se preparan por trituración Hahnemanniana; las más elevadas, por diluciones sucesivas.
Acción general del medicamento
PRODUCE SOBRE EL ESPÍRITU UN ESTADO DE DEPRESIÓN MARCADA QUE PUEDE LLEGAR AL DESGANO POR LA VIDA Y AL SUICIDIO.
Los efectos del oro, al igual que todos los metales preciosos, (plata, platino, paladio), son muy marcados en la esfera psíquica.
Para explicarnos esto, debemos considerar que el cuerpo humano, verdadero microcosmos químico, contiene en su composición la mayoría de los cuerpos simples de la naturaleza (calcio, sodio, potasio), diseminados en los tejidos además de carbono, hidrógeno, oxígeno, que se encuentran en toda nuestra composición.
Cuando un cuerpo mineral es introducido en el organismo, tiene tendencia a ser llevado a los órganos donde normalmente existe en mayor abundancia: el hierro va hacia el hígado, el azufre hacia mucosas y piel, el sodio hacia los humores internos, etc.
De tal forma, los metales preciosos, aparentemente no son retenidos por los tejidos u órganos más superficiales, y así sería como llevan su acción a planos más profundos.
Hace más de 100 años Legrand produjo un estudio sobre los efectos primarios del oro.
Trousseau y Pidoux, en su Tratado de Terapéutica, 1851, dicen: “Algunos preparados áuricos exaltan las funciones intelectuales recordando lo que nos ocurre cuando nos agita una pasión excéntrica o estamos bajo los efectos del vino”.
Comparan dicho estado al “estado nervioso” de las mujeres histéricas. Destacan también la exaltación del apetito venéreo, casi exclusivamente en el hombre.
En la Materia Médica Experimental de P. Jousset encontramos una descripción de este estado nervioso para el cual el oro es el medicamento indicado: “estado histérico, impresionabilidad excesiva; dolores experimentados muy rápidamente, o cuando se piense en ellos; risas y llantos; temblores nerviosos; agravación de este estado por la noche”.
Comparando diversos autores, podemos determinar “síntomas primarios de excitación” y “síntomas secundarios de depresión”.
La alegría del paciente de Aurum metallicum es comparable a la producida bebiendo, y puede virar rápidamente hacia la cólera. Recuerda la ebriedad o el estado hipomaníaco.
Necesidad de cambiar de lugar, de idea, constantemente. Necesita gran actividad física y mental, pero no puede hacer nada concreto ni completo.
Pregunta sin esperar respuestas, empieza algo sin terminarlo, no puede concentrarse espiritualmente, no puede ejecutar un trabajo intelectual seguido y activo. Su conducta acusa algún apresuramiento o inquietud.
Jahr menciona una especie de exaltación religiosa.
La inquietud produce irritabilidad; el paciente de Aurum metallicum es peleador; la menor contradicción u obstáculo le hace montar en cólera. Su agitación le impide dormir y no siente fatiga.
Este estado deriva progresivamente hacia una depresión típicamente melancólica.
“La inquietud se torna en angustia acompañada de una especie de contracción espasmódica del abdomen, o la región cardíaca, o temblores.
La memoria, facultades intelectuales, etc., bajan al punto de hacerlo huir de toda obligación mental.
Vacilante, escrupuloso; se siente inferior, culpable, incapaz de hacer algo bueno o bien, y en todo cree haber procedido mal.
Sufre de nostalgia pensando haber perdido la estimación de sus amistades; puede proyectar sobre otros sus ideas melancólicas, cree que lo acusan, que le obstaculizan, en fin, llega a delirio paranoico.
Se vuelve pesimista, ve dificultades por doquier, siente tristeza con ganas de llorar.
La agresividad del período primario se vuelve contra sí mismo y se torna deseo suicida.
Después de haber sentido temor por la muerte, termina por considerarla como su única solución. La idea más común de suicidio es arrojarse desde una altura, y mientras no lo hace, lo sueña constantemente.
Insomnio, depresión y terrores nocturnos.
Tales son las dos características de síntomas psíquicos de Aurum metallicum; pueden alternar como aparecer mezclados, provocando estados de inestabilidad en pacientes histéricos después de emociones o en alcohólicos; estados alternantes llamados “ciclotímicos” que terminan en psicosis maníaca depresiva.
Es el remedio típico de la melancolía. (Dr. Allendy – “Los síntomas psíquicos de Aurum metallicum”, en Le Propagateur de l’Homéopathie, diciembre 1931).
Aurum metallicum afecta la circulación: PRODUCE “HIPEREMIA”, esta acción por una parte sobre el simpático, y por otra sobre las fibras musculares de las túnicas de los vasos.
Ataca el tejido óseo, principalmente en nariz, paladar y región mastoidea, provocando caries y exóstosis.
Otros medicamentos que tienen acción similar pero en distintas partes del cuerpo: Angustura, Asa foetida, Fluoricum acidum, Calcarea ostrearum, Calcarea phosphorica, etc.
Influencia marcada en tejido glandular y glándulas mismas, en particular linfáticos y testiculares.
Produce estados parecidos a los de Mercurius EN LA SÍFILIS; el uso de Aurum metallicum como antivenéreo y antiescrofuloso es muy antiguo. (Espanet).
Características
Constitución y tipo
CONSTITUCIÓN LINFÁTICO-SANGUÍNEA CON MEJILLAS ROJAS, CABELLOS Y OJOS NEGROS, SUJETO VIVO Y MUSCULOSO. (Dr. G. H. Martin).
De apariencia sanguínea, sufre de congestiones que hipertrofian e induran sus órganos, todo lo cual es causa de un negro pesimismo que lo fuerza a pensar en suicidio.
Síntomas mentales
TRISTEZA Y DESESPERACIÓN: Tan profundamente marcados que constituyen una indicación característica del remedio.
Sujeto activo, movedizo, animado, agitado, autoritario, habla fuerte, quiere ser escuchado, escucharse e imponer sus directivas; si no se le atiende, o si se le contradice, estalla en cólera.
Es un gran sensitivo ávido de acción y que duda de sí mismo.
Teme el porvenir aún en medio de la mayor prosperidad; piensa a menudo en la muerte y si su sistema nervioso se debilita la obsesión lo lleva al suicidio.
TRISTE, VE TODO SOMBRÍO; LLORA, SE LAMENTA, Y PIENSA QUE NO ESTÁ HECHO COMO TODO EL MUNDO, NI PARA ESTE MUNDO.
IRRESISTIBLE INCLINACIÓN AL SUICIDIO, CONSTANTEMENTE, POR SERLE LA VIDA UNA CARGA MUY PESADA. (Nash).
Modalidades
Agravación
POR LA NOCHE; estando acostado, estando quieto.
Por el ejercicio mental. Desde que el sol se pone hasta que sale nuevamente.
AL AIRE FRÍO; EN INVIERNO. Muchos síntomas aparecen sólo en invierno; sin embargo, PIDE ESTAR AL AIRE LIBRE, lo cual lo mejora; pero como LE FALTA CALOR VITAL, EL FRÍO EN CUALQUIERA DE SUS FORMAS AUMENTA SUS MALES.
La excitación mental causa náuseas y cefaleas; las emociones le causan temblores. (Dr. Del Mas).
Mejoría
Al aire libre (Pulsatilla).
Cuando hace calor; en verano.
La música lo apacigua, le aclara el alma siempre llena de sombras, y atempera su cólera. (Dr. Del Mas).
Lateralidad
Derecha.
Síntomas mentales (síntesis)
Sintetizando, ya que la mayoría de los síntomas ha sido mencionada, podemos decir: PERSONAS LANGUIDECIENTES, DEPRIMIDAS, SIN IMPULSO, DE MEMORIA DÉBIL, GRAN DESEO DE ACTIVIDAD FÍSICA Y MENTAL AUNQUE NADA DE ESO PUEDEN HACER CON FACILIDAD Y RAPIDEZ; SENTIMIENTO DE INDIGNACIÓN, DE DESESPERACIÓN, DESESPERACIÓN EN EL DOMINIO PSÍQUICO Y RELIGIOSO; HIPERSENSIBLES, las menores injurias le despiertan un rencor indeclinable (Staphysagria); CÓLERAS VIOLENTAS, de las que enseguida se arrepiente y se lamenta; PROFUNDA TRISTEZA, GRAN DESALIENTO, DISGUSTO POR VIVIR Y CONSTANTEMENTE PIENSAN EN SUICIDARSE.
Otros medicamentos con deseo de suicidio: Alumina, Argentum nitricum, Capsicum; gran nostalgia moral con tendencia suicida: Naja, Natrum sulphuricum, Nux vomica, pero en Aurum metallicum, el sujeto cambia inmediatamente si algún trabajo le interesa, lo absorbe o simplemente le entretiene, causándole algún placer, por ejemplo una alegría que lo conmueve, una música de su predilección, etc.
Cabeza
Aurum metallicum SE VUELVE CALVO MUY TEMPRANO.
Caída de cabellos principalmente en sifilíticos y mercurializados.
Exóstosis craneanas.
EXÓSTOSIS Y PERIOSTITIS EN ANTIGUOS SIFILÍTICOS o que han abusado de Mercurius.
Dolores óseos agravados al acostarse y durante la noche.
Dolores osteocópicos craneanos.
Violentos dolores frontales, como de perforación, peor de noche, con sensación de presión de adentro hacia afuera.
CONGESTIÓN DE CABEZA, que está caliente, rostro enrojecido y llamaradas de calor; sin embargo experimenta mejoría envolviéndose la cabeza con algo abrigado.
Dolores violentos peores de noche, con sensación de corriente de aire que le pasa sobre la cabeza, a tal punto, que mira por doquier tratando de ver de dónde proviene dicha corriente (Kent).
Ojos
Sensibilidad al tacto, dolores como de picaduras en ojos y órbitas.
Ojos escrofulosos que toman frío fácilmente. (Dr. Del Mas).
Conjuntivitis. Sensación de arenilla en los ojos.
Párpados aglutinados por la mañana.
Quemadura, punzadas y prurito en párpados y ángulo interno del ojo.
HIPEREMIA. (El Dr. Rouy publicó en Le Propagateur de l’Homéopathie de diciembre 1931, un hermoso artículo intitulado “El ojo de Aurum metallicum”, en el que puntualiza que en el cuadro de este medicamento, es el ojo donde mejor se patentiza la hiperemia desde el punto de vista de su estructura vascular.
Dice entre otras cosas: “El campo terapéutico de Aurum metallicum es muy rico en lo que concierne al ojo: estado congestivo de párpados, esclerótica; lagrimeo, conjuntivitis, blefaritis, tracoma, chalación, queratitis, iritis, glaucoma, algunas parálisis de músculos oculares, se benefician con Aurum metallicum.”)
Ojos prominentes. Exoftalmia. Protrusión de globo ocular.
Coroiditis.
Iritis con intensos dolores orbitarios y en los huesos de la órbita, muy sensibles a la presión.
Queratitis. Extrema fotofobia.
“La luz lunar mejora los síntomas oculares” (Kent).
Debilidad visual con sensación como si tuviese puntos brillantes o cuerpos extraños flotando ante los ojos.
Desigualdad pupilar.
Diplopia (Gelsemium, Cyclamen).
HEMIOPÍA; sensación de velo cubriendo la parte superior del campo visual, por lo tanto sólo puede ver las partes inferiores de las cosas.
Digitalis tiene hemiopía con sensación de que los objetos son verdes o amarillos; Lycopodium y Lithium carbonicum tienen también hemiopía, pero ven sólo la mitad vertical de los objetos, siendo la de Aurum metallicum, horizontal.
Oídos
Hipersensibilidad a los ruidos, mejorada por la música.
Silbidos, zumbidos, crujidos en los oídos.
Caries de huesecillos y de mastoides, con supuración crónica.
Otorrea con secreción fétida y rebelde después de escarlatina.
Cara
CARA ROJA, HINCHADA, BRILLANTE COMO SUDOROSA.
Labios ROJOS, no rojo escarlata como en Sulphur sino tirando a marrón.
Erupción rojiza en frente y nariz, que tiende a extenderse y espesarse (Lachesis) con RED VASCULAR SUBCUTÁNEA MUY MARCADA (Carbo vegetabilis) y sequedad interior de las ulceraciones.
La punta de la nariz es bulbosa, roja, tomando el aspecto que se llama nariz “de frutilla”; puede haber también pequeñas várices, lo que es frecuente en cardíacos que padecen trastornos del lado izquierdo del corazón y en viejos bebedores (Kent).
OSTEÍTIS frontal, nasal, en CIGOMAS y maxilar superior con dolores desgarrantes peores de noche, con gran sensibilidad de las regiones afectadas. DOLORES DESGARRANTES EN LA ARCADA CIGOMÁTICA, SOBRE TODO LADO DERECHO.
Aparato digestivo
Boca
Olor fétido, pútrido, como de “queso viejo”. Gusto idéntico; aliento fétido en jovencitas en la pubertad.
Odontalgia, caries con dolores provocados por el menor frío que penetra en la boca.
Necrosis del hueso de la bóveda palatina con ulceración azulada sobre el velo palatino, donde hay dolores perforantes.
Ulceración de encías, sialorrea.
Hinchazón de amígdalas con ulceraciones, y dolores picantes al tragar.
Adenopatía submaxilar dolorosa.
Estómago
SED Y APETITO AUMENTADOS; come golosamente, principalmente al comienzo de cada comida.
En la mesa, ni mira la carne; prefiere los alimentos más delicados; leche, pan, y bebidas alcohólicas.
GRAN DESEO DE BEBIDAS FRÍAS (Arsenicum album, Aconitum, Antimonium tartaricum, Bryonia, Cuprum, Mercurius, Veratrum album); DE CAFÉ (Angostura, Arsenicum album, Conium, Moschus, etc.); DE LICORES Y ALCOHOLES (Arsenicum album, Asarum, Capsicum, Carbolicum acidum, Kali bichromicum, Lachesis, Mercurius, Nux vomica, Sulphur, etc.).
Estómago dolorido; sensación de quemadura con eructos y regurgitaciones.
Sensación de hinchazón epigástrica.
Deseos de dormir después de las comidas. (Agaricus, Calcarea ostrearum, Kali carbonicum, Nux vomica, etc.).
Abdomen
ACCIÓN PRINCIPALMENTE HEPÁTICA.
Gran parte de los signos digestivos tienen relación con el mal funcionamiento de estos órganos.
Hígado hipertrofiado y duro, principalmente en cardíacos, con trastornos de circulación portal, y por ende, de toda la circulación venosa abdominal.
Ptosis hepática, acompañada de gran tendencia a ideas suicidas, tristeza y desesperación, que vemos en hepáticos y cardíacos.
Esto no ocurre con tuberculosos, que esperan sanar aún teniendo el tejido pulmonar destruido. El cardíaco carece de la voluntad de luchar por su curación, y se desespera al menor signo cardíaco.
Abdomen tenso sobre todo lado derecho.
Ascitis con induración hepática.
Borborigmos y timpanismo; flatulencia, cólicos ventosos, más de noche, con gas fétido, puede acompañarse todo esto de constipación y diarrea; en ambos casos las evacuaciones son blancuzcas, amarillentas pero descoloridas siempre.
Sensación de presión en pared abdominal como si quisiera salirle una hernia, peor al sentarse, mejor parándose.
Ano y deposiciones
Hemorroides externas, con secreción de sangre durante las evacuaciones.
Diarreas nocturnas con sensación de quemadura rectal.
Constipación con deposiciones duras y en pequeños trocitos.
Evacuaciones amarillentas o blancuzcas, descoloridas.
Aparato urinario
Poliuria; constante deseo de orinar.
Poliuria en hipertensos.
Orina turbia con depósito de sedimento espeso y abundante; tiene violento olor amoniacal y se descompone rápidamente.
Retención dolorosa, con deseo pertinaz, acompañado de sensación de presión vesical.
En los sifilíticos, orina albuminosa acompañando los trastornos cardíacos; la cantidad orinada es mayor que el líquido ingerido; orina turbia, lechosa.
Nefritis relacionada con trastornos cardíacos o hepáticos.
Órganos genitales
Masculinos
VOLUPTUOSIDAD; poluciones nocturnas que debilitan; deseos aumentados, a veces sin erección.
Otras veces hay el síntoma opuesto, es decir, erecciones violentas acompañando al apetito venéreo.
HINCHAZÓN DOLOROSA TESTICULAR, con endurecimiento, sobre todo el derecho; induración testicular, dolores tensivos como de rotura, hidrocele, más particularmente en los sifilíticos.
ATROFIA TESTICULAR EN NIÑOS; PUBERTAD TARDÍA O AUSENTE. Los varones que padecen este trastorno parecen adormecidos, poco inteligentes, son llorones, miedosos, y por el menor temor o cólera tiemblan (Kent).
Femeninos
Gran sensibilidad vaginal, con sensación de quemadura y picazón; vaginismo.
ÚTERO HIPERTROFIADO Y PROLAPSADO.
CONGESTIÓN UTERINA, INDURACIÓN; sitio muy doloroso cuando la paciente hace algún esfuerzo con sus brazos.
REGLAS TARDÍAS, POCO ABUNDANTES, seguidas de flujo espeso, agrio.
Cada época de reglas se agravan los síntomas mentales; melancolía.
ESTERILIDAD.
Útero doloroso. Pólipos uterinos, leucorrea transparente agravada por la marcha.
Predisposición a metritis, y a “cirrosis uterina”.
Deseos sexuales acrecentados; granos en partes genitales durante las reglas, su alegría alterna a veces con cólera violenta. (Ignatia, Capsicum).
No soporta la menor ofensa. (Dr. Del Mas).
Respiración
Nariz
CATARRO Y OCENA.
FOSAS nasales ulceradas, nariz obstruida llena de costras; o puede haber secreción extremadamente fétida.
Dolores perforantes en huesos de la nariz, sobre todo nocturnos.
Boca y nariz tienen olor horrible.
La mayoría de los pacientes que acusan estos síntomas son sifilíticos, y juntamente con Aurum metallicum, pueden andar bien con Mercurius y Hepar sulphuris calcareum.
HIPERSENSIBILIDAD DEL OLFATO, EXCEPTO EN OCENA, EN QUE EL OLFATO SE PIERDE.
Pecho
Disnea nocturna; crisis asmáticas peor por aire caliente y tiempo húmedo.
Dolor como si le entrara una astilla en el costado.
Sensación de presión dolorosa en costado izquierdo.
La mayoría de los trastornos respiratorios son secundarios y dependen de una lesión cardíaca primitiva; asma cardíaca, enfisema con irregularidad de latidos y congestiones.
La opresión se acompaña de agitación, ansiedad, deseos de suicidio.
Circulación
Aurum metallicum ES UN SANGUÍNEO EN ESTADO CONSTANTE DE CONGESTIÓN, DE PLÉTORA SANGUÍNEA.
La congestión, que puede ser total se mejora por aire frío, baños, y estando descubierto o destapado.
TENSIÓN ARTERIAL AUMENTADA; calor con palpitaciones violentas y visibles, y ansiedad después de la más leve excitación.
Las palpitaciones mejoran al aire libre.
El corazón aumenta de tamaño y está tremulento.
Hay sensación de constricción pectoral, y dolores cardíacos agravados estando estirado. (Spongia).
SENSACIÓN COMO SI EL CORAZÓN SE DETUVIERA UN INSTANTE, SEGUIDA DE SALTO DEL ÓRGANO Y PALPITACIONES VIOLENTAS, CON SENSACIÓN DE DESFALLECIMIENTO EN EL EPIGASTRIO.
Corazón grande en pletóricos, reumáticos, viejos, sanguíneos, corpulentos, hipertensos.
PULSO RÁPIDO, DÉBIL E IRREGULAR, ERETISMO VASCULAR.
LATIDOS VISIBLES EN CARÓTIDAS Y TEMPORALES.
El flujo circulatorio puede ser intenso pero de poca duración, y puede hacer pensar en angina de pecho.
Si es constante, el paciente está extremadamente oprimido al menor esfuerzo y hay edema maleolar.
No puede estar tendido ni acostado; debe estar sentado, y con el pecho hacia adelante.
Disnea durante el dolor cardíaco, o después de haber comido, en cuyo caso mejora por los eructos; mientras ríe, o sube una escalera; durante las palpitaciones y por marcha rápida.
Espalda y extremidades
Aurum metallicum es indicado en afecciones óseas de origen sifilítico; máxime si el paciente ha sido sometido previamente a tratamiento mercurial intensivo.
Osteítis y periosteítis.
Dolores osteocópicos y óseos desgarrantes, cortantes, perforantes, como de cuchillada, peor de noche y estando acostado, principalmente localizados en huesos cortos. (Angustura, Fluoricum acidum).
Dolores paralíticos desgarrantes en articulaciones.
Debilidad de miembros.
Reuma que salta de una articulación a otra para fijarse por último en el corazón.
Orgasmo como si la sangre hirviese en las venas de los miembros, dilatadas, con paredes espesas como tumefactas.
Sensación como si la sangre fluyera desde la cabeza a los miembros inferiores.
Pies pesados e hinchados.
Edema de pies y miembros inferiores.
Relaciones
Remedios que le siguen bien
Aconitum, Belladonna, Calcarea, China, Lycopodium, Mercurius, Nitricum acidum, Pulsatilla, Rhus toxicodendron, Sepia, Sulphur, Syphilinum.
Además sigue bien y es seguido por LUESINUM.
Antídotos
Belladonna, China, Cocculus, Coffea, Cuprum, Mercurius, Pulsatilla, Spigelia.