Aurum metallicum

Aurum metallicum: Materia médica de Lathoud Aurum metallicum u oro metálico, el “Rex Metallorum” de los alquimistas, metal bien conocido, se encuentra en muchas partes del globo. Puede hallársele en estado nativo solo, o aleado con cobre, plata, en pepitas, en lentejuelas mezcladas con arena a la vera de algunos ríos, etc. Del punto de vista terapéutico, fue muy apreciado por los árabes quienes lo empleaban contra melancolía, palpitaciones y disnea. Cayó súbitamente en descrédito y tras algunas objeciones teóricas fue abandonado aduciendo como causa su insolubilidad, y consecuentemente, su inasimilación. A comienzos del siglo XIX ganó nuevamente reputación. Los médicos Chrestien y Mil de Montpelier, demostraron que reducido a polvo muy fino tenía acción sobre las mucosas. Más adelante, su empleo bajo la forma coloidal se hizo clásico. Pero todo su poder y valor terapéuticos fueron puestos al descubierto gracias a las experimentaciones hahnemannianas. Para uso homeopático, se usa el oro obtenido precipitando una solución de cloruro de oro por exceso de solución de sulfato ferroso; el precipitado de oro es lavado por decantación con agua ligeramente acidulada por ácido clorhídrico, y después con agua pura. Las tres primeras dinamizaciones se preparan por trituración Hahnemanniana; las más elevadas, por diluciones sucesivas. Acción general del medicamento PRODUCE SOBRE EL ESPÍRITU UN ESTADO DE DEPRESIÓN MARCADA QUE PUEDE LLEGAR AL DESGANO POR LA VIDA Y AL SUICIDIO. Los efectos del oro, al igual que todos los metales preciosos, (plata, platino, paladio), son muy marcados en la esfera psíquica. Para explicarnos esto, debemos considerar que el cuerpo humano, verdadero microcosmos químico, contiene en su composición la mayoría de los cuerpos simples de la naturaleza (calcio, sodio, potasio), diseminados en los tejidos además de carbono, hidrógeno, oxígeno, que se encuentran en toda nuestra composición. Cuando un cuerpo mineral es introducido en el organismo, tiene tendencia a ser llevado a los órganos donde normalmente existe en mayor abundancia: el hierro va hacia el hígado, el azufre hacia mucosas y piel, el sodio hacia los humores internos, etc. De tal forma, los metales preciosos, aparentemente no son retenidos por los tejidos u órganos más superficiales, y así sería como llevan su acción a planos más profundos. Hace más de 100 años Legrand produjo un estudio sobre los efectos primarios del oro. Trousseau y Pidoux, en su Tratado de Terapéutica, 1851, dicen: “Algunos preparados áuricos exaltan las funciones intelectuales recordando lo que nos ocurre cuando nos agita una pasión excéntrica o estamos bajo los efectos del vino”. Comparan dicho estado al “estado nervioso” de las mujeres histéricas. Destacan también la exaltación del apetito venéreo, casi exclusivamente en el hombre. En la Materia Médica Experimental de P. Jousset encontramos una descripción de este estado nervioso para el cual el oro es el medicamento indicado: “estado histérico, impresionabilidad excesiva; dolores experimentados muy rápidamente, o cuando se piense en ellos; risas y llantos; temblores nerviosos; agravación de este estado por la noche”. Comparando diversos autores, podemos determinar “síntomas primarios de excitación” y “síntomas secundarios de depresión”. La alegría del paciente de Aurum metallicum es comparable a la producida bebiendo, y puede virar rápidamente hacia la cólera. Recuerda la ebriedad o el estado hipomaníaco. Necesidad de cambiar de lugar, de idea, constantemente. Necesita gran actividad física y mental, pero no puede hacer nada concreto ni completo. Pregunta sin esperar respuestas, empieza algo sin terminarlo, no puede concentrarse espiritualmente, no puede ejecutar un trabajo intelectual seguido y activo. Su conducta acusa algún apresuramiento o inquietud. Jahr menciona una especie de exaltación religiosa. La inquietud produce irritabilidad; el paciente de Aurum metallicum es peleador; la menor contradicción u obstáculo le hace montar en cólera. Su agitación le impide dormir y no siente fatiga. Este estado deriva progresivamente hacia una depresión típicamente melancólica. “La inquietud se torna en angustia acompañada de una especie de contracción espasmódica del abdomen, o la región cardíaca, o temblores. La memoria, facultades intelectuales, etc., bajan al punto de hacerlo huir de toda obligación mental. Vacilante, escrupuloso; se siente inferior, culpable, incapaz de hacer algo bueno o bien, y en todo cree haber procedido mal. Sufre de nostalgia pensando haber perdido la estimación de sus amistades; puede proyectar sobre otros sus ideas melancólicas, cree que lo acusan, que le obstaculizan, en fin, llega a delirio paranoico. Se vuelve pesimista, ve dificultades por doquier, siente tristeza con ganas de llorar. La agresividad del período primario se vuelve contra sí mismo y se torna deseo suicida. Después de haber sentido temor por la muerte, termina por considerarla como su única solución. La idea más común de suicidio es arrojarse desde una altura, y mientras no lo hace, lo sueña constantemente. Insomnio, depresión y terrores nocturnos. Tales son las dos características de síntomas psíquicos de Aurum metallicum; pueden alternar como aparecer mezclados, provocando estados de inestabilidad en pacientes histéricos después de emociones o en alcohólicos; estados alternantes llamados “ciclotímicos” que terminan en psicosis maníaca depresiva. Es el remedio típico de la melancolía. (Dr. Allendy – “Los síntomas psíquicos de Aurum metallicum”, en Le Propagateur de l’Homéopathie, diciembre 1931). Aurum metallicum afecta la circulación: PRODUCE “HIPEREMIA”, esta acción por una parte sobre el simpático, y por otra sobre las fibras musculares de las túnicas de los vasos. Ataca el tejido óseo, principalmente en nariz, paladar y región mastoidea, provocando caries y exóstosis. Otros medicamentos que tienen acción similar pero en distintas partes del cuerpo: Angustura, Asa foetida, Fluoricum acidum, Calcarea ostrearum, Calcarea phosphorica, etc. Influencia marcada en tejido glandular y glándulas mismas, en particular linfáticos y testiculares. Produce estados parecidos a los de Mercurius EN LA SÍFILIS; el uso de Aurum metallicum como antivenéreo y antiescrofuloso es muy antiguo. (Espanet). Características Constitución y tipo CONSTITUCIÓN LINFÁTICO-SANGUÍNEA CON MEJILLAS ROJAS, CABELLOS Y OJOS NEGROS, SUJETO VIVO Y MUSCULOSO. (Dr. G. H. Martin). De apariencia sanguínea, sufre de congestiones que hipertrofian e induran sus órganos, todo lo cual es causa de un negro pesimismo que lo fuerza a pensar en suicidio. Síntomas mentales TRISTEZA Y DESESPERACIÓN: Tan profundamente marcados que constituyen una indicación característica del remedio. Sujeto activo, movedizo, animado, agitado, autoritario,
Aurum metallicum

Aurum metallicum: Materia médica de Vijnovsky (Oro) Mentales 1 – (+++) Constante tendencia al suicidio, piensa continuamente en matarse y en los modos de llevar a cabo su propósito, ya arrojándose desde una altura o desde una ventana (con frecuentes impulsos de hacerlo) o ahogándose en el agua o colgándose o tirándose debajo de las ruedas de un vehículo o pegándose un tiro. Esto sucede también cuando tiene dolores o suda. Es uno de los medicamentos más suicidas, y esta actitud obedece a un profundo estado melancólico, con gran tristeza y depresión: peor de mañana y al anochecer; en viejos; estando solo; en las amenorreas y en la menopausia; antes o durante la menstruación o por su supresión; en la pubertad; en el puerperio; después de penas o por amor no correspondido; durante la cefalea y la transpiración; por poluciones; con impotencia; periódica; alternando con gran energía física. Descontento. Desesperación; no le quedan esperanzas; desesperado por los dolores y durante los escalofríos. Está apenado, cansado y aburrido de la vida, especialmente al anochecer y cuando transpira. “Ninguna droga produce mayor depresión aguda que Aurum” (Clarke). Está sentado, silencioso; llora con facilidad, con sollozos; no puede contener el llanto; cuando le presentan a alguien o durante los escalofríos; alternando con risas. 2 – (+++) Su melancolía tiene como trasfondo emocional un marcado sentimiento de culpa, que está relacionado con ideas de que ha descuidado sus deberes u obligaciones; “constantemente piensa que ha descuidado algo” (Kent), que ha actuado equivocadamente, y siente intensos remordimientos con autorreproches. Piensa que ha perdido el afecto de sus amigos, que lo olvidan o abandonan, se llena de resentimiento y puede llegar a una verdadera misantropía. Introspectivo; habla consigo mismo. 3 – (+++) Las causas del estado arriba descripto y de otros, son de origen emocional, sobre todo penas profundas, frustraciones, excitaciones, amor contrariado o no correspondido, mortificaciones de todo tipo, desprecio, “prolongada ansiedad y exceso de responsabilidad” (Kent), contradicciones, sustos, vejaciones o ira con susto o indignación. 4 – (++) Es violento, colérico, con arrebatos de ira, sobre todo si lo contradicen; con temblores. Irritable (a veces alternando con alegría), malhumorado, áspero, peleador, su modo de ser es variable. Es suspicaz y se ofende fácilmente; odia a las personas que lo ofendieron. 5 – (++) Es hipersensible: al ruido (pero mejora con la música), a los dolores (se pone violento, quiere suicidarse, se desespera), a los olores, gusto y tacto; a la luz; a voces; a ciertas personas; a las impresiones sensuales. 6 – (++) Afecciones religiosas; está siempre orando. Hay una desesperación de orden religioso, por su ansiedad con respecto a la salvación, duda de la salvación de su alma. Melancolía religiosa. 7 – (+) Es inquieto, con una inquietud ansiosa; ansiedad con miedo, al viajar o por los ruidos; temor por el porvenir, ve obstáculos en su camino, cree que nada de lo que emprenda le va a salir bien, que todo le va a fallar; todo lo ve oscuro. Todo este cuadro mejora por una actividad absorbente. 8 – (+) Durmiendo: se lamenta, grita, se sobresalta, llora. Se asusta al dormirse. 9 – (+) Miedo: de las multitudes, de los hombres, de la gente; de tener una cardiopatía; de los ruidos, en la puerta; de los ladrones; con temblor. El miedo sale del estómago. Tímido, se sonroja. 10 – (+) Risa espasmódica. Se ríe alternando con cansancio de la vida o con llanto. 11 – (+) Otros mentales: Se queja, se lamenta; aversión al trabajo; imbecilidad; locura puerperal; locuacidad nocturna; temeridad; estupor alternando con, o entre, las convulsiones; teoriza. Generales 12 – (++) Deseo de aire libre. 13 – (+) Marcada afinidad por el tejido óseo, ya como destrucción (caries óseas) (ver síntomas particulares) o de hiperproducción (exostosis). Dolores óseos, especialmente de noche, terebrantes, como si se rompieran; ardientes; desgarrantes, paralizantes, generalmente sifilíticos o reumáticos. “Uno de los mejores remedios en dolores óseos” (Nash). 14 – (++) En la sífilis y en pacientes muy mercurializados. 15 – (++) Tiene una especial acción en personas sanguíneas, congestionadas, pletóricas, hipertensas, con oleadas de calor, orgasmos sanguíneos, palpitaciones violentas, eretismo, plenitud vascular, latidos en todo el cuerpo, visibles en las carótidas y arterias temporales. “Uno de nuestros mejores remedios para los viejos rojos, corpulentos, que tienen el corazón graso” (Nash). En niños de pequeño tamaño, decaídos, con mala memoria, adelgazados, con “testículos no desarrollados, como tiritas colgantes” (Allen). 16 – (++) Peor: de mañana; de noche; “desde el ocaso al amanecer” (Clarke), como Syphillinum; por esfuerzos mentales; en lugares altos; por aire frío, en invierno; acostado. Mejor: al anochecer; por el calor de la cama; por el movimiento y caminando lentamente. Lateralidad derecha. Deseos y aversiones 17 – (+) Deseo de bebidas frías, leche, café, bebidas alcohólicas, pan. Aversión a la carne. Particulares 18 – (++) Vértigo sifilítico. Vértigo: peor al agacharse o erguirse de acostado, como si diera vueltas en círculo; como borracho caminando al aire libre; como si fuera a caer a la izquierda; debe acostarse. Congestión cefálica; oleadas de calor a la cabeza, con violentas palpitaciones y desmayos. Cabeza caliente con manos y pies fríos. Caries ósea en el cráneo; exostosis; huesos del cráneo dolorosos, como rotos, peor acostado. Caída de cabello, sobre todo en sifilíticos. Cefaleas: por aire frío; por sonarse la nariz; por esfuerzos mentales. Cefalea desgarrante en el vértex o frontal. Periostitis craneal. Tiña. 19 – (++) Mancha amarilla en la córnea, marcada por una red de vasitos. Fotofobia, con lagrimeo profuso y acre al abrir los ojos, que están doloridos al tocarlos. Los objetos parecen más chicos y distantes. Visión doble o turbia. Los vasos retinianos laten intensamente. Presión en los ojos de dentro afuera y de arriba abajo. Pannus. Orzuelos. Tumores en los ojos. Moscas volantes, oscuras o amarillas. Hemiopía horizontal, no ve la mitad superior, visión neblinosa en la hemiopía. Ve azules o brillantes las cosas. Iritis sifilítica. Queratitis. Coroiditis. Exoftalmía. Córnea opaca; leucoma. Opacidades. 20 – (++) Abscesos retroauriculares; caries mastoidea; es uno de los principales remedios de la mastoiditis. Secreción del oído fétida, ofensiva; postescarlatinosa; suprimida; por caries de los huesecillos del oído medio.
Arnica montana

Arnica montana: Materia médica de Lathoud Familia: Compuestas, vulgarmente llamada Tabaco de los Vosgos o Betonia de las montañas por la propiedad estornudante de sus flores. Rizoma pardo oscuro que crece principalmente en terrenos húmedos. En el momento de la floración se recoge la planta para preparar el medicamento. Debido a que la musca arnica deposita sus huevos en las flores de esta planta y es capaz de alterar sus propiedades, algunas farmacopeas homeopáticas recomiendan utilizar solamente las raíces frescas; otras, por el contrario, aconsejan limpiar cuidadosamente las flores y utilizar la planta entera. Acción general del medicamento Su influencia especial actúa sobre los músculos y tejido celular. Dicha influencia sobre la fibra muscular determina trastornos circulatorios en arterias y capilares, lo que explica su acción sobre vísceras, en particular cerebro y bulbo. Su acción sobre los vasos sanguíneos, sobre todo los capilares, posibilita la extravasación sanguínea. Produce estados semejantes a contusión o traumatismo, siendo útil para los casos en que un traumatismo, aún curado, parezca ser el motivo de un mal presente. Es indicado para casos de contusión o surmenage de un órgano, esfuerzos musculares; el cuerpo y todos los miembros duelen como si hubiesen sido golpeados; la cama parece dura. Su acción es rápida y no determina estados discrásicos, es decir, estados patológicos crónicos. Su rapidez no permite esperar cambios durables en la esfera vegetativa. Su indicación es acertada si la afección alcanza a capilares y últimas fibras nerviosas, ya sea por causa mórbida, conmoción mecánica o violencia exterior. Bajo su acción los órganos en general presentan durante un período abatimiento, luego exaltación de la vitalidad, lo cual sucede a una impresión venida de la periferia (Espanet). Características Individuos pletóricos, de cara roja, ojos inyectados, labios secos, hinchados y agrietados, hipersensibles y que temen ser golpeados. Es el principal remedio para las contusiones y sus consecuencias. Produce efectos semejantes a los resultantes de golpes, contusiones, caídas, y conviene acordarse de él en afecciones agudas o crónicas debidas a traumatismo. Produce bajo la piel equimosis como las de una contusión; favorece la resorción de sangre extravasada, evitando la supuración. Es útil para cualquier dolencia causada por traumatismos lejanos. Si no hay contraindicación, Arnica montana deberá emplearse para el surmenage muscular, esguinces, torceduras, contusiones. Pero para la debilidad de tendones que puede seguir a cualquiera de los estados anteriores, no es suficiente, debiéndose recurrir a Rhus toxicodendron, su complemento natural. Si la debilidad y sensibilidad dolorosa persisten en las articulaciones, a Rhus toxicodendron deberá seguir Calcárea, cuidando de no suministrar todos estos remedios el mismo día, sino después de esperar la acción que cada uno de ellos debe ejercer. Puede ocurrir que tengamos que recurrir también a Causticum, Staphysagria, etc., los cuales están más o menos relacionados con Arnica montana, Rhus toxicodendron y Calcárea. Arnica montana sangra fácilmente: la tonicidad de sus vasos sanguíneos parece relajada y facilita la extravasación. Se forman manchas equimóticas en la piel; las mucosas y regiones inflamadas sangran fácilmente. Proclive a estados catarrales, y si se resfría sangra. Sus expectoraciones son estriadas de filamentos sanguíneos o manchadas con pequeños coágulos de sangre del tamaño de la cabeza de un alfiler. Orina conteniendo sangre y sangra por todos los orificios corporales. Las fibras musculares de los vasos han perdido el tono y la sangre se filtra a través de sus paredes. Debilidad, lasitud, sensación como si estuviese magullado; dolores como si hubiese sido golpeado. El lecho le parece demasiado duro, por lo que se agita sin cesar. Al examinar al paciente de Arnica montana se lo ve moverse continuamente en el lecho, revolviéndose. ¿Cuál es la razón de esta agitación? El paciente de Arnica montana se mueve por causas muy distintas a la ansiedad de Aconitum, o la de Arsenicum album, o a la mejoría por el movimiento propio de Rhus toxicodendron; se mueve porque está dolorido, por ello la cama le parece dura, y mejora moviéndose. La sensación de “rotura” general, de magulladura, que hace que el paciente encuentre el lecho muy duro, la encontramos también en Baptisia, China, Pyrogenium, Phytolacca, Ruta graveolens, Staphysagria y Rhus toxicodendron. Modalidades Lateralidad Izquierda superior, derecha inferior. Agravación Mejoría Síntomas mentales Extrema debilidad que llega a la postración; abatido física y moralmente, y experimenta la sensación característica, como si todo su cuerpo estuviese roto, magullado. Triste, desea por sobre todas las cosas estar tranquilo, en paz; que no le hablen ni se le arrimen; total indiferencia. (No por misantropía sino por fatiga). Ansioso hipocondriaco, en los momentos de mayor aprensión se espanta o se desespera imaginando toda clase de cosas angustiantes, especialmente si sufre del corazón o tiene alguna perturbación orgánica profunda (Kent). Mientras responde a una pregunta, cae en profundo estupor y antes de terminar, cae en somnolencia. Si el médico lo toca o lo sacude para despertarlo, responde a una primera pregunta, pero enseguida cae en estupor y le dice al médico: “Yo no le he llamado, no lo necesito”. Luego volverá a dormirse, encogido, gruñendo cada vez que se le hable; tal estado reclama Arnica montana. Estupor con pérdida involuntaria de orina o materia fecal, en enfermedades infecciosas de formas graves: tifoidea con delirio, delirium tremens (Kent). Sueño Somnolencia durante el día, y por la noche espera descansar de su gran fatiga y de la magulladura que siente. Pero su sueño es agitado, lleno de pesadillas, sueños penosos; se despierta brusca y frecuentemente, llevando sus manos al pecho, oprimiendo la región cardíaca, parece aterrorizado. A menudo le despierta el temor a la muerte; está lleno de una angustia terrible, pero finalmente se calma, vuelve a dormirse, pero su sueño sigue siendo angustiado, vuelve a despertar y pide le llamen enseguida un médico. Esto sucede noche a noche, en sujetos que de día están bien o simplemente aparentan estar algo nerviosos. Esto ocurre en los cardíacos o entre quienes están bajo la amenaza de cualquier afección orgánica grave. En personas traumatizadas, que han sufrido un accidente; despiertan de repente de noche con miedo angustioso a la muerte repentina, reviviendo las angustias de su accidente.
Arnica montana

Arnica montana: Materia médica de Vijnovsky (Arnica Montana) Mentales 1 – (+++) Afirma obstinadamente que se siente muy bien, aunque en realidad está muy enfermo o grave; no tiene clara conciencia de su verdadero estado y dice que no le pasa nada, que está bien, que él no está enfermo y que, por ese motivo, el médico no tiene nada que hacer allí, y lo manda de nuevo a su casa. Todo esto lo declara entre un algo delirante y un poco irritado. 2 – (+++) Temor a que se le acerquen, por temor a que lo toquen. Llegan a tal extremo esos temores que prefiere que lo dejen solo, por una razón mental (no quiere entablar conversación) y por una razón física (no quiere ser tocado, teme al contacto, por sus grandes sufrimientos) (Kent). 3 – (+++) Estado estuporoso (en estados febriles infecciosos, tifoideos o de origen traumático) que puede llegar a la inconsciencia, especialmente durante la fiebre o al erguirse de estar acostado; a menudo con incontinencia de materias fecales y orina; está ausente, absorto, sentado sin moverse. Si le hacen una pregunta, sale de su sopor y contesta bien, pero el estupor reaparece de inmediato después de contestar o antes de terminar; o se duerme cuando contesta (Kent). Delirio murmurante, peor durante el escalofrío; delirium tremens. Carfología, pellizca las cobijas. 4 – (++) Se olvida de las palabras y de lo que va a decir, mientras habla. No recuerda ni lo que ha dicho ni lo que va a decir; o se equivoca al hablar, colocando mal las palabras o usando palabras equivocadas. De ahí el rechazo a la conversación y también a contestar; lo irrita que lo interroguen. 5 – (++) Temor a los lugares públicos; de que las paredes y edificios altos le caigan encima (Argentum nitricum). Sueño agitado, se despierta bruscamente, con gran terror, y se lleva la mano al corazón: lo despierta el miedo a morir bruscamente, con sensaciones precordiales que le hacen pensar que tiene una enfermedad en el corazón, sin tener realmente nada. 6 – (+) El niño llora o grita antes de toser (y en la coqueluche); el llanto lo agrava; peor por consuelo. 7 – (+) Durante la fiebre hay angustia, indiferencia, inquietud, suspiros. 8 – (+) Peleador, rabioso, suspicaz, provocador, criticón. O suave, dulce. 9 – Asustadizo. Hipersensible a ruidos y al dolor. Ansiedad hipocondríaca. 10 – Habla durmiendo. 11 – Indiferente, deprimido física y moralmente, triste, fatigado; no es capaz de trabajar. Generales 12 – (+++) Es el principal medicamento de traumatismos, contusiones y golpes, especialmente de partes blandas, y con la característica, en general, de estar acompañados de extravasaciones sanguíneas, de color habitualmente rojo-azulado. Consecuencias inmediatas o alejadas (aún años), locales o generales (ver 2 y 3), de traumatismos aún leves (pueden utilizarse con beneficio compresas con Arnica 1ª C. al exterior, sobre el sitio del traumatismo, cuando éste es localizado). Torceduras, fracturas; esfuerzos o fatigas exagerados o prolongados, físicos o mentales, que actúan en realidad como traumatismos y tienen su mismo significado; trastornos por esforzar músculos o tendones, o levantar pesos, cosas pesadas. Pubalgia por esfuerzos excesivos. Sensación en todo el cuerpo de haber sido golpeado: está dolorido, como lastimado, maltrecho, hipersensible, como cubierto de contusiones; no puede tolerar el dolor. La prescripción de Arnica suele acelerar la reabsorción de los hematomas y prevenir la supuración u otras condiciones sépticas. Pueden también considerarse como traumatismos, aunque mentales, los efectos de “penas, remordimientos o una brusca pérdida financiera” (Boericke). Especialmente dolorido en las partes en que apoya. 13 – (+++) Cualquier cosa sobre la que está acostado, o la cama, la siente o le parece muy dura, por más blanda que sea; se queja constantemente de eso y se mantiene en movimiento de un lado a otro buscando un sitio blando. Se queja también durmiendo. 14 – (++) Hemorragias en los tejidos o en la piel o por los orificios; hematomas; equimosis. Estasis venoso; várices. Inflamación de vasos sanguíneos. Trombosis. 15 – (++) Peor por el menor contacto, en tiempo húmedo y frío, durmiendo, al anochecer o de noche, por el reposo, por el movimiento de las partes afectadas, por sacudidas, acostado del lado izquierdo, por el vino, por viajar, con la luna en cuarto creciente. Mejor por el movimiento en general, acostado con la cabeza baja, por baño frío. Desea aire libre. 16 – (+) Brusquedad de iniciación de los trastornos y de los dolores. 17 – (+) Agotamiento general. 18 – Apoplejía con cara roja. 19 – Trastornos por bebidas alcohólicas o humo de carbón. Deseos y Aversiones 20 – Deseo de whisky; de vinagre. 21 – Aversión a la leche; a la carne; al caldo. Particulares 22 – (+) Vértigo al cerrar los ojos; al levantarse de estar agachado o acostado; moviendo la cabeza; los objetos dan vueltas al caminar. 23 – (+++) Consecuencias de golpes en la cabeza, conmoción cerebral; fracturas de cráneo; meningitis de origen traumático; apoplejía; cuando se sospechan extravasaciones sanguíneas, para facilitar y apresurar su reabsorción. La cabeza (o cabeza y cara, o la cara solamente) está caliente, y la nariz y el resto del cuerpo frío, sobre todo durante los escalofríos y la fiebre. Cefalea con la fiebre; cefalea ardiente con cuerpo frío; cefalea como un clavo en las sienes o como si la piel estuviera retraída, peor a la derecha y por el movimiento, o presiva de dentro afuera. Cefaleas producidas o agravadas por caminar, ascender, pensar, leer y después de comer, peor por irritabilidad. 24 – (+) Traumatismos oculares; con dolor en los ojos; diplopía, parálisis oculares, hemorragia retiniana. Equimosis subconjuntival o en los párpados, peor por tos. Acelera la reabsorción de las hemorragias retinianas. Inflamación ocular por cuerpos extraños; lagrimeo ardiente. Iritis. Ve negro; oscurecimiento de la vista. Pupilas insensibles a la luz; miosis. Ojos doloridos por esfuerzos visuales; prominentes o semiabiertos. 25 – (+) Ruidos en los oídos por una oleada de sangre a la cabeza. Sangran los oídos. Hipoacusia por golpes o
Argentum nitricum

Argentum nitricum: Materia médica de Lathoud El nitrato de plata no existe en estado natural; se obtiene por disolución de la plata en ácido azóico. Sal soluble cuya fórmula química es AzO₃Ag y se presenta en estado puro en hojas transparentes, incoloras, anhidras, perfectamente neutras, de sabor típico y metálico, desagradable. Muy cáustico, se disuelve en cantidad igual de agua fría; se descompone con facilidad al aire libre y a la luz del sol. Fundido y colado en lingotes constituye la piedra infernal empleada como cáustico. El azúcar de leche ejerce acción reductora sobre el nitrato de plata no debiéndose hacer nunca por trituración las dinamizaciones de este medicamento. Por otra parte, a la acción del alcohol en exceso se produce el fulminato de plata, materia blanca y cristalina que deflagra al menor choque. Por ello es necesario proceder a las preparaciones del modo siguiente: la primera dinamización se hace totalmente en agua destilada; la segunda en mitad agua y mitad alcohol, y la tercera y subsiguientes, en alcohol. Acción general del medicamento Acción profunda especial sobre el sistema nervioso cerebro espinal que bajo su influencia, produce una serie de síntomas que van de la simple debilidad a la parálisis. Causa también sensaciones anormales particulares y por otra parte, un estado defectuoso en la coordinación muscular que otorga al medicamento lugar preponderante en el tratamiento de la ataxia. Según Chanot y Ball, la acción de los preparados argénticos puede asemejarse a la de la estricnina. Touget admite que el veneno argéntico paraliza los centros del movimiento y de la respiración. Para Rabuteau, las sales de plata son venenos musculares (ver Manquat – Tratado de Terapéutica. Tomo II. Pág. 15). Tiene una acción no menos marcada sobre las mucosas, en las que produce “atonía e inflamación destructiva” (Espanet). Características Constitución y temperamento: Al igual que Argentum metallicum, Argentum nitricum hace bien a las personas delgadas, irritables, de temperamento nervioso. (Dr. G. H. Martin). Dice Guernesey: “Pienso en Argentum nitricum toda vez que encuentro un individuo consumido y seco, agotado por la enfermedad. Esto lo vemos en niños que parecen viejos arrugados”. (Fluoricum acidum, jóvenes con aspecto de viejos). En una palabra, dice Chiron: “Se puede esquematizar el tipo de Argentum nitricum como persona delgada, abatida, fatigada, de aspecto envejecido y ajado; los niños mismos parecen viejos; cara consumida, color blanco sucio, ojos legañosos y labios azulados y secos; tales individuos están agitados y deprimidos espiritualmente”. Síntomas mentales La plata, como el oro, afecta la moral, y en Argentum nitricum predominan las características intelectuales en forma muy marcada, igual que en Argentum metallicum. Los síntomas predominantes afectan la memoria y la razón. El individuo se hace cada vez más irrazonable en sus actos y en sus manifestaciones, comete actos raros, llega a conclusiones extrañas. Está proclive a toda clase de ilusiones, imaginaciones y alucinaciones; está atormentado por pensamientos de toda índole que afluyen a su mente, principalmente de noche, en que lo llevan a la ansiedad; esto lo lleva a un estado de prisa y precipitación; va, viene, vuelve a ir, luego piensa que debe hacerlo nuevamente, y así hasta fatigarse. Ideas y temores le invaden. Sustenta la creencia que tiene tal o cual enfermedad; ideas raras lo acosan; piensa que si pasa por determinado lugar de la calle se va a caer y tendrá convulsiones, y para evitarlo, antes que pasar por allí prefiere dar un enorme rodeo. Es tan débil de espíritu que no puede librarse de toda clase de impulsos, afluencia de pensamientos extraños; al pasar por un sitio elevado se le ocurre que podría caerse y matarse, y a veces le viene la idea de saltar un parapeto o lanzarse al vacío. Si mira a través de una ventana piensa qué ocurriría si se lanzase por ella y a veces llega a concretar tales ideas. Teme la muerte y cae en estado de gran ansiedad. Como Aconitum, cree poder predecir la hora de su muerte al punto que mira pasar las horas con angustia. Si ha prometido hacer algo, está ansioso hasta poder cumplirlo. Si tiene el propósito de viajar su angustia le durará hasta que, una vez embarcado o en el vagón, el vehículo arranca. Al llegar a una esquina, teme encontrarse con algo o alguien. Su ansiedad perpetua le produce irritabilidad y se encoleriza fácilmente, volviéndose vehemente, tiene dolor de cabeza, tos, dolor en el pecho, debilidad. Cuando tiene que ir al teatro, a una boda u otro compromiso, su ansiedad y su nerviosidad llegan a causarle diarrea. “Las patogenesias acusan que el individuo da razones extrañas para justificar su conducta, buscando esconder su locura, de la que llega a darse perfecta cuenta. Es triste, melancólico, tiene confusión espiritual y memoria insuficiente” (Kent). Sensación de expansión Esta sensación extraña y característica puede sentirla en su cuerpo total o parcialmente. Algunos pacientes la definen como sensación de plenitud. (Aesculus hippocastanum). Es más marcada en la cabeza donde la sensación es dolorosa, pareciéndole que su cabeza está considerablemente agrandada, y lo mismo que en Apis y Pulsatilla, se calma por la presión fuerte. Ulceraciones “Ulceración particularmente de mucosas; garganta, párpados, córnea, vejiga, útero, vagina y labios. Estas ulceraciones parecen extrañas, ya que la escuela oficial lo emplea para curar y cicatrizar; nosotros los homeópatas sabemos bien que es por ello que las cura” (Kent). Modalidades Lateralidad Más bien izquierda. Mejoría a) Por el frío, por el aire frío; es característico, como en Pulsatilla y otros remedios, el hecho que desea aire frío, bebidas y comidas frías, cosas heladas; quiere tener su cabeza al aire libre, se sofoca en habitación caliente, con ropas abrigadas. No puede estar en un lugar cerrado, donde haya muchas personas, por lo cual no va a la iglesia ni al teatro (Kent). b) Por la presión. c) Por los eructos. Agravación a) Por el calor, cualquiera sea su forma. b) Por la noche. c) Por los dulces. d) Durante las reglas: “Los malestares de Argentum nitricum tienden a agravarse o a aparecer, en las mujeres, durante el período menstrual. Hay dismenorrea violenta, excitación nerviosa, manifestaciones histéricas y flujo considerablemente abundante. Pasadas las reglas, desaparecen
Argentum nitricum

Argentum nitricum: Materia médica de Vijnovsky (Nitrato de Plata) Mentales 1 – (+++) Es uno de los medicamentos con más temores de la Materia Médica. Tiene miedo de estar solo, hasta el extremo de despertar a su esposa o a los suyos para tener con quien hablar; a menudo el miedo de estar solo es, sobre todo, porque tiene miedo a morir, a que le pase algo grave y no haya nadie para auxiliarlo. Miedo a morir (lo siente más cuando está solo), a las enfermedades, en lugares públicos, a las aglomeraciones o multitudes, a la locura, a los ladrones, a tener un ataque o a desmayarse, a sitios estrechos o cerrados (claustrofobia): necesita sentarse o estar cerca de la salida; de perder el control, de emprender cualquier cosa por temor a fallar o fracasar (ver 6). 2 – (+++) Anticipa todos los acontecimientos, importantes o no, y los anticipa en horas, días o meses. Piensa constantemente en ese acontecimiento o compromiso en el que habitualmente es actor, principal o secundario, y vive, generalmente con ansiedad y miedo, cada detalle del suceso que su imaginación y sus fantasías le hacen vivir, casi siempre en forma negativa o de fracaso. También está a la expectativa de que suceda algo. Está muy ansioso cuando hace una cita; tiene miedo cuando está listo para ir a la iglesia o a un concierto o cine o teatro, o a cualquier espectáculo público; cuando va a una cita con el médico o dentista; también antes de viajar, piensa en las posibles alternativas del viaje y no puede dormir. Es, además, uno de los principales medicamentos del miedo al examen, sobre todo si hay mucho miedo de fracasar en el mismo, y su utilización en estos casos alivia extraordinariamente la situación. Es bastante frecuente que esta anticipación se acompañe de síntomas somáticos, de los que los más notables, en anticipaciones de pocas horas, son la diarrea (ver 43), palpitaciones, trastornos gástricos (niños que se resisten a ir a la escuela y vomitan), temblores, etc. 3 – (+) En relación muy estrecha con la anticipación está el constante apresuramiento, precipitación o apuro en que vive este paciente, siempre acelerado, tal vez por una profunda sensación de que el tiempo pasa muy lentamente, y eso lo impulsa a apurarse; tiene miedo de no tener tiempo para hacer sus cosas; quisiera terminarlas antes de haberlas comenzado. Todas sus actividades las hace con apresuramiento, especialmente caminar y más aún para llegar a tiempo a un sitio o cita, aunque le sobre tiempo, y siempre llega bastante antes de la hora. Es verdaderamente un error de percepción del tiempo. Hay una especie de inquietud ansiosa que lo obliga a caminar rápido, y esto lo pone más ansioso y la ansiedad lo hace caminar más rápido aún; a veces, mientras camina, piensa que va a tener un ataque o que va a morir, y esa idea lo hace caminar más rápido. Es muy impulsivo. 4 – (+++) Lo asaltan raras ideas con respecto a las casas o lugares al caminar por la calle o en una habitación: le parece que los ángulos de las casas sobresalen tanto, que teme irse contra ellas; que no puede pasar por determinados lugares; teme pasar por ciertas esquinas (se calma cambiando su camino); tiene miedo que las paredes de las casas y los edificios altos le caigan encima si camina cerca de ellas o simplemente si las mira, le parece que se van a aproximar o juntar y lo van a aplastar, y se marea o vacila al caminar; o que las paredes de la habitación lo van a aplastar. 5 – (++) Desea compañía: muchos de sus trastornos ceden, se atenúan o simplemente no aparecen si está acompañado. 6 – (+++) Tiene un sentimiento íntimo de desvalorización. Por un lado, proveniente de los demás (según cree): piensa que lo abandonan, que es despreciado o desdeñado, desatendido, que no le prestan atención o que no le dan importancia; se siente abandonado (sobre todo al despertar), con una sensación de aislamiento. Por otra parte, él mismo se autodisminuye: está repleto de sentimientos de fracaso, cree que todo le va a fallar, que el trabajo lo va a hacer mal; no emprende nada por temor a fracasar, tiene miedo de comenzar cualquier cosa porque cree que no es capaz de hacerlo; es indeciso, cambiante, indiferente a todo lo que signifique una ocupación, tiene aversión al trabajo y deseos de quedarse en cama. Falta de ambición (Clarke). 7 – (++) Tiene presentimientos de muerte; predice el día, la hora, el momento de su muerte (Aconitum). Piensa que está por morir, que tiene una enfermedad incurable (especialmente del cerebro) y lo desespera. Pero también puede haber netas tendencias suicidas, que se manifiestan por impulsos de saltar, que sobrevienen en un lugar alto (tiene miedo a lugares altos) sobre todo si mira hacia abajo: aparece un deseo irresistible, compulsivo, de tirarse o arrojarse desde la altura si está en un balcón o cruza un puente o por una ventana. 8 – (++) Es sumamente obstinado, terco, y siempre presenta las más extrañas objeciones contra todo lo que se le propone. 9 – (++) Intelectualmente, tiene dificultades en pensar y comprender, sobre todo en niños. Su memoria es escasa, para las palabras, para lo que va a decir. Se olvida de las palabras cuando habla, y los esfuerzos mentales lo agravan. Enfermedades agudas o crónicas por esfuerzos mentales desusados o prolongados (Allen). Imbecilidad. Comportamiento infantil; hace cosas raras, locas, irracionales, y llega a extrañas conclusiones. Hace castillos en el aire. Tiene errores de percepción en tiempo y espacio. 10 – (+) Ansiedad a las 11 horas, con debilidad en las piernas; después de comer. Inquieto de noche, da vueltas en la cama o salta de ella, pero especialmente antes de las convulsiones o en los intervalos. 11 – (+) Trastornos emocionales, por mortificación, por sustos (es asustadizo), por ira. 12 – (+) Es falso. 13 – (+) Indiferente cuando está en sociedad o a los placeres. 14 – Afecciones religiosas; desesperación religiosa. 15 – Habla en
Apis mellifica

Apis mellifica: Materia médica de Lathoud Este medicamento se designa de dos maneras distintas según sea su forma de preparación: Apis vivus, que es el nombre del medicamento preparado con el veneno de la abeja solamente, y Apis mellifica, que representa al remedio obtenido de la trituración del insecto entero. Acción general del medicamento El primer síntoma producido por una abeja que pica una parte cualquiera del cuerpo, es un dolor agudo, ardiente, lancinante, con escasa latencia y sensación de pinchazos. En esa región se produce un edema más o menos abundante con sensación de magulladura. Hinchazón primero rosada, intensificándose hasta tener aspecto erisipelatoso al final. Luego, después del aumento del calor y dolores, los síntomas disminuyen, se reabsorbe el edema y sobreviene la curación. A veces la herida puede volverse gangrenosa; la inflamación no tiene el carácter esténico de la curación de la herida de Arsenicum album, es decir, repentina hinchazón terminada en una resolución brusca; tampoco es como en Belladonna, con hinchazón roja y dolores latentes, pulsátiles, que termina por resolución o por supuración; es una inflamación gangrenosa que tiende a la destrucción de los tejidos. Los síntomas de intoxicación sobrevienen con una rapidez acorde con la sensibilidad del individuo. Pueden invadir rápida y violentamente al organismo hasta provocar una neta inconsciencia. El sujeto muy sensible a las picaduras de abeja sufre de náuseas acompañadas de sensación de ansiedad, angustia, muy penosa, haciéndole pensar que va a morir; en 10 minutos lo cubre una urticaria extremadamente ardiente, mortificante; pide a gritos un baño frío temiendo morir en seguida si no se calman sus atroces sufrimientos; se retuerce, se enrosca, como si quisiera despedazarse. El antídoto de este estado es Carbolicum acidum (Kent). En los efectos de esta picadura percibimos todos los síntomas de Apis mellifica. Generalmente puede afirmarse que Apis mellifica actúa sobre todo el organismo, localizándose en forma de hinchazón rápida con rubor pálido, picazón ardiente, aguda, sensación de magulladura, y una infiltración edematosa muy característica. Puede decirse que Apis mellifica actúa especialmente sobre la piel, mucosas, serosas y glándulas genitales, preferentemente los ovarios, particularmente el derecho. Sobre la piel de todo el cuerpo hay una erupción espesa, rosada, rugosa; esto último se percibe al tacto. Al comienzo, gran angustia por el calor y piel sumamente sensible con o sin erupción. Luego aparece un estado inflamatorio erisipeloso, con frecuencia en la cara acompañado de dolores quemantes, ardientes y edema. Sobre la piel el edema es hidrópico; erupción rojo pálido, urticaria, estado erisipeloso, todo lo cual puede alcanzar las mucosas (Kent). A. Claude y P. Jousset dicen: “Bajo la piel, más a menudo en la cara, Apis mellifica produce hinchazón edematosa con rasgos erisipelosos; en la zona de la lesión, donde hay gran sensibilidad y afectación dolorosa, hay fornicaciones, puntadas, ardor y sensación de tensión como si los vasos estuviesen infartados”. Continúan diciendo: “El tejido celular se infiltra y las mucosas se inflaman; estas últimas se inflaman violentamente y se vuelven turgescentes; a veces secas, otras cubiertas de una secreción viscosa o de una capa pultácea, a veces con vesículas y excoriaciones; hay allí comezón, puntadas, escozor y quemadura y sensación característica de plenitud. La inflamación puede alcanzar a ciertos conductos, la tráquea por ejemplo; fenómenos de obstrucción que pueden interferir toda acción mecánica; espasmos en la laringe, a veces tan violentos que obligan al paciente a desprenderse la corbata, la camisa, etc., todo lo que parece obstruir su respiración. Abre puertas y ventanas; no soporta el calor de su habitación”. El veneno de abeja inflama también las serosas produciendo derrames de proceso más o menos agudo, lo cual sucede generalmente en derrames de origen infeccioso o a frigore. También inflama testículos y ovarios. Esto último es más frecuente que lo primero. A veces son puntadas que van de uno a otro ovario y terminan en fuertes sufrimientos. Esta acción femenina es muy marcada, habiendo sido el remedio usado con éxito, principalmente en las “viudas” (Jahr), en malestares relacionados con funciones sexuales o afecciones ováricas. Características Dolores agudos, ardientes como picadura de abeja, calmados por aplicaciones frías. Dolores como producidos por agujas al rojo vivo que van de un lado a otro, de derecha a izquierda, calmados por aplicaciones frías y agravados por el calor. Dice Hering: “Enrojecimiento e hinchazón con dolores agudos, ardientes, sensación de pinchazos en ojos, orejas, cara, lengua, garganta, ano, testículos y ovarios”. Y agrega Nash: “Deben agregarse los panadizos, afecciones de la piel, etc.” La asociación “pinchazos y quemadura” solamente en Apis mellifica. Edema. Infiltración, hidropesía de los tejidos; tendencia general a edema pálido, ceroso, transparente, muy sensible al menor contacto (Dahlke). El tinte pálido seroso de la región edematosa es característica del remedio. Orina escasa y casi siempre ausencia de sed. Este último síntoma permite distinguir a Apis mellifica de los demás remedios de la hidropesía; Aceticum acidum, Apocynum cannabinum, Arsenicum album, Cactus grandiflorus, que tienen sed, particularmente los 3 primeros. Apis mellifica es el remedio de los edemas que rápidamente llegan a la hidropesía crónica. También hay que diferenciarlo de Phosphorus, que tiene edema de toda la cara; especialmente el párpado inferior, mientras que Kali carbonicum lo tiene en el párpado superior. En la hinchazón edematosa de garganta en las difterias violentas y rápidas, en la erisipela cuya piel tiene hinchazón de aspecto edematoso, en la infiltración serosa inflamatoria de las meninges cuando sobreviene el “grito encefálico”, y cuando durante el sueño hay gritos agudos que hacen presagiar una irritación de pinchazos característicos, Apis mellifica es el remedio. Doloración y sensibilidad al tacto; está como magullado. Esta sensibilidad general al tacto y a la presión es característica y a veces acompaña al edema. Es un signo más marcado en las zonas uterino y abdomino-ovárica, sin que signifique una localización exclusiva. Puede haber sensibilidad al tacto en toda la superficie del cuerpo, y hasta los cabellos parecen doler (China); esto se encuentra generalmente en la meningitis cerebro-espinal y constituye una gran indicación de Apis mellifica. Esta sensibilidad se observa también en
Apis mellifica

Apis mellifica: Materia médica de Vijnovsky (La Abeja) Mentales 1 – (++) Un estado soporoso (que puede llevar al coma) o el sueño habitual, son interrumpidos por gritos agudísimos y repentinos (grito encefálico), especialmente en problemas meningoencefalíticos agudos. El niño grita durmiendo o antes de las convulsiones. Estupor o inconsciencia durante la fiebre; estupor alternando con manía erótica. Está como ausente, como en un sueño. 2 – (++) Triste, descorazonado, melancólico, llora día y noche y se desespera, sin saber por qué, sin causa aparente; no puede evitar llorar. Todo le es indiferente, especialmente lo que podría alegrarlo o hacerlo feliz; por el contrario, solo le da importancia a lo que le causa pena. 3 – (++) Trastornos consecutivos a penas, ira, malas noticias, celos, sustos. 4 – (++) Debilidad nerviosa con trastornos en la coordinación de los movimientos, que origina una torpeza inhabitual que hace que se le caigan las cosas de las manos (Bovista), y se ríe tontamente de eso. Deseo de romper cosas. 5 – (+) Presentimientos de muerte (Aconitum napellus); piensa en la muerte, le parece que se va a morir, con temor. Le parece que no va a poder respirar más, que esa es la última vez. Miedo a un ataque de apoplejía. Miedo a ser envenenado. 6 – (+) Extremadamente irritable, violento, inquieto (más de noche), impaciente, suspicaz, celoso (sobre todo en mujeres: “la abeja reina es lo más celoso que hay en la Naturaleza”). 7 – (+) Manía o insania erótica; ninfomanía; lascivia. 8 – (+) Necesita estar muy ocupado, siempre está haciendo algo; cambia la clase de trabajo. Delirio ocupado. Excitación durante la fiebre. 9 – (+) Delirio en los procesos meningo-encefalíticos agudos (Belladonna, Helleborus); murmurante, violento; de noche; durmiendo; por supresión de escarlatina. 10 – (+) Dice que está bien, aún estando muy enfermo; no se da cuenta de su verdadero estado (durante el delirio). 11 – (+) Desea compañía, no tolera que lo dejen solo. 12 – Comportamiento infantil. 13 – No puede pensar con claridad, ni concentrarse para leer o estudiar. Generales 14 – (+++) Los dolores son punzantes (como pinchazos) y ardiente quemantes, como producidos por un carbón ardiendo o por una picadura de abeja o por agujas enrojecidas al fuego; con dolorimiento, como golpeado, con gran sensibilidad al menor contacto. Los dolores cambian bruscamente de sitio (Pulsatilla), se extienden rápidamente a todo el cuerpo y están peor por el calor y el reposo, y mejor por el frío local y el movimiento, o caminando o cambiando de posición. 15 – (+++) Peor por el calor, por el calor radiante (estufas: le produce escalofríos), de la cama, de una habitación calurosa; por abrigarse. Está mejor por frío local, por agua fría y el baño frío. Sensación de calor. 16 – (+++) Ausencia de sed, sobre todo durante la fiebre (Gelsemium, Pulsatilla), en edemas y en general. Sed durante el escalofrío. 17 – (+++) Edemas de todo orden, localizados (como si estuviera lleno de agua) o generalizados (a menudo de origen renal o cardíaco), con aspecto ceroso, pálido o rosado, semitransparente, y dejando una huella a la presión. Anasarca. 18 – (++) Serositis. Derrames de líquido en las serosas (hidrotórax, hidropericardio, ascitis, hidrocefalias, sinovitis). 19 – (++) En inflamaciones agudas, de color rosado, extremadamente sensibles al menor contacto, con dolores pinchantes y ardientes, peor por calor, mejor por frío; con fiebre sin sed. 20 – (+) Congestiones pasivas: renal, pulmonar y hepática. Hemorragias de sangre oscura que no coagula. Várices que pinchan y arden. Flebitis. Linfangitis. 21 – (+) Peor de tarde, en la siesta; o de noche; de 16 a 18 horas o a las 15; de mañana. 22 – (+) Especialmente útil: en niños y niñas muy cuidadosos, que empiezan a dejar caer cosas; en niños en la dentición, marasmo, diarrea, hidrocefalias, etc.; en la menopausia, en viudas; en viejos (ictus). Hidrogenoides. 23 – (+) Malos efectos de exantemas agudos suprimidos o no bien desarrollados (urticaria, sarampión, escarlatina). 24 – (+) Lateralidad derecha, o de derecha a izquierda (Lycopodium), y de arriba abajo. 25 – (+) Desea aire libre; está peor en sitios cerrados. 26 – (+) Heridas cortantes, punzantes, penetrantes, por mordeduras de animales venenosos y por picaduras (especialmente de abejas y avispas). 27 – (+) Los trastornos de Apis mellifica sobrevienen, en general, con gran violencia y rapidez. 28 – (+) Convulsiones, peor por un baño caliente o en una habitación calurosa. Un lado del cuerpo con sacudidas y el otro paralizado. 29 – (+) Peor por la supresión del deseo sexual. 30 – Peor por la presión, acostado, después de dormir, por la humedad. Mejor al aire libre, por un baño frío o aplicaciones frías o mojándose con agua fría, destapándose o sentado erguido. 31 – Cánceres abiertos. Escirros. Tumores. Adenopatías induradas. Deseos y aversiones 32 – (+) Deseo de leche. 33 – Aversión a las bebidas, al agua. Particulares 34 – (+) Vértigo con las cefaleas, con estornudos y náuseas, peor al cerrar los ojos o acostado o sentado, con oscurecimiento de la vista. 35 – (+) Congestión cefálica, cabeza caliente con sensación de calor, pesadez y plenitud, peor en habitación calurosa y antes y durante la menstruación, mejor al aire libre. Sensación de constricción cefálica o de hinchazón. Hunde la cabeza en la almohada, la mueve de un lado a otro, y grita. Meningitis agudas; tuberculosa; hidrocefalia. Las fontanelas cierran tardíamente. Cefaleas pulsátiles, mejor por la presión de las manos, peor por el movimiento, durante la fiebre, en una habitación calurosa; mejor caminando al aire libre. Dolores en puñalada, repentinos. Cefaleas como picaduras de abejas. Sudores cefálicos con olor a almizcle. Erisipela. El cabello cae en placas (Fluoricum acidum). 36 – (+) Párpados con hinchazón edematosa, sobre todo los inferiores que cuelgan como una bolsita llena de agua, dando la impresión de que se vaciarían si se los pinchara. Lagrimeo abundante y ardiente. Inflamaciones agudas o crónicas de los diferentes tejidos del ojo, sobre todo en niños, con dolores punzantes y