Antimonium tartaricum: Materia médica de Lathoud
Antimonium tartaricum o tartarus eméticus, es un tartrato doble de Antimonio y de Potasio.
Su fórmula química es: C₄H₄O₇Sb, sal en forma de cristales octaédricos incoloros y transparentes, que al aire se cubren lentamente de un polvo blanco.
Inodoro, de sabor ácido desagradable y soluble en alcohol.
Las tres primeras dinamizaciones se obtienen por trituración, y las siguientes por diluciones sucesivas.
Acción general
Actúa principalmente sobre el sistema nervioso ganglionar y va aniquilando la vitalidad sobre la que ejerce acción debilitante con el consiguiente agotamiento del influjo nervioso en tejidos y órganos de la vida vegetativa en general, y en particular en pulmones y vísceras abdominales (Espanet).
Es un DEPRESOR DEL SISTEMA NERVIOSO por medio del cual produce parálisis motrices y sensoriales con pérdida de reflejos.
Es un gran DEPRESOR CARDIACO, que actúa profundamente sobre la circulación.
También es importante su acción SOBRE LAS MUCOSAS, provocando CATARRO INTENSO con SECRECIÓN MUY ABUNDANTE sosa y dulzona antes que ácida.
Sobre la piel produce ERUPCIÓN PUSTULOSA que recuerda la de la viruela.
Características
Constitución y tipo
Estado que se agrava rápidamente, intoxicación profunda manifiesta por estado de asfixia si ataca los pulmones o por síntomas coleriformes si ataca el tubo digestivo.
En ambos casos hay cianosis evidente, cara consumida y ojos hundidos con ojeras; fosas nasales dilatadas y con movimientos rápidos, labios lívidos, a veces azulados, cara fría, terrosa, con sudores fríos, en fin, signos de afectación orgánica general y profunda, con asfixia progresiva de todos los tejidos.
Este medicamento conviene particularmente en las EDADES EXTREMAS, siendo aplicado tanto en viejos debilitados en los que una simple bronquitis puede provocar un desenlace fatal, como en niños miedosos y enclenques cuyo desarrollo está perturbado por trastornos intestinales.
GRAN SOMNOLENCIA Y SOPOR QUE PUEDEN LLEGAR AL COMA; valor primordial de este síntoma según Kent, para su prescripción; postración y debilidad marcadas.
Nux moschata y Opium tienen también sopor muy pronunciado. En menor grado, Arnica y Baptisia.
GRAN ACUMULACIÓN MUCOSA EN EL CANAL RESPIRATORIO, con grandes grumos mucosos difíciles de expulsar.
Bronquitis llenos de mucus muy abundante, que no puede expulsar.
NÁUSEAS TAN INTENSAS COMO LAS DE IPECA, aunque tan persistentes, y aliviadas por los vómitos.
Modalidades
Agravación
a) Por la tarde y LA NOCHE; ACOSTADO.
b) POR EL CALOR.
c) Por el tiempo frío y húmedo.
d) Por cambios de tiempo; en primavera.
e) POR LA LECHE Y LOS ÁCIDOS, que no obstante desea.
Mejoría
a) Por el frío intenso.
b) Estando sentado o parado.
c) Por los eructos y la expectoración.
Síntomas mentales
En esta esfera no hay síntomas tan característicos como en Antimonium crudum.
Paciente abatido, con miedo de estar solo.
Estupor, musita, delira.
Niños que no quieren ser tocados, lloriquean; disposición a la acritud y aspereza, que puede ser menor que en Antimonium crudum.
Cabeza
Dolor como si estuviese apretada por una ligadura (Nitricum acidum, Carbolicum acidum).
Estos dolores son tan frecuentes como en Antimonium crudum, sin mayor diferencia entre ellos.
Vértigo alternante con sopor.
Vértigo con embrutecimiento y confusión y postración alternadas.
Aparato digestivo
Boca
Lengua cargada, como en Antimonium crudum; pero la capa que la cubre en Antimonium tartaricum es amarilla, tonalidad oscura y sucia.
A menudo gusto amargo, poco acentuado, metálico, dulzón.
Estómago
Deseo de frutas ácidas, especialmente manzanas ácidas; bebidas ácidas, cosas agrias, aunque todo esto agrava al enfermo y trae vómitos y diarrea.
Aversión por la leche, que también agrava en igual forma (Aethusa, Calcarea ostrearum, Magnesia muriatica y Sulphur).
Sed con deseos de agua helada, frecuentes, pero en pequeños sorbos.
Aunque este síntoma no está presente en muchos casos, más bien irrita si se le ofrece de beber, por temor a descomponerse.
El niño gruñe si se le ofrece beber.
A veces deseo de tener algo frío en el estómago (Kent).
Ingiere líquidos con dificultad, pero vomita en cualquier posición, salvo acostado sobre el lado derecho.
Náuseas, esfuerzos para vomitar y vómitos, principalmente después de comer, con postración y desfallecimiento, como si fuera a morir.
NÁUSEAS angustiosas con sensación de presión precordial, seguidas de dolor de cabeza con bostezos, lagrimeo y vómitos.
Incapacidad de digerir alimentos, por los que experimenta gran repugnancia; vomita todo cuanto le llega al estómago hasta una cucharadita de agua.
Los síntomas estomacales e intestinales se acompañan de náuseas continuas y aversión “mortal” por todo alimento; tiene la sensación de que todo lo que llega al estómago producirá la muerte.
Los vómitos son violentos, dolorosos, espasmódicos, bostezos con náuseas y todo lo ingerido es vomitado juntamente con una mucosidad blanca, viscosa y espesa a veces con sangre, otras con bilis.
A veces la cantidad de mucus que segrega la mucosa estomacal es tan abundante, que al ser vomitado llena el esófago, la boca, la nariz, y sofoca al paciente (Kent).
Los vómitos con sangre son causa de la ulceración de la mucosa gástrica.
Flatulencia estomacal y abdominal.
Abdomen y deposiciones
Puede haber congestión hepática con vómitos biliares (Kent).
Cólicos espasmódicos con mucha flatulencia.
Sensación de presión abdominal al doblarse hacia adelante.
Los malestares abdominales (plenitud) hacen que el paciente desee estar estirado sin inclinarse ni sentarse.
Diarrea a continuación de los vómitos, acuosa con restos alimentarios, luego mucus, luego bilis regurgitada en el duodeno por los esfuerzos para vomitar.
Puede haber diarrea acuosa amarilla o verdosa, o pulposa, o como agua de arroz, con deseos repetidos y gran sensación de calor en el recto.
Aparato respiratorio
Inflamación catarral en toda la mucosa respiratoria; secreción en aumento tendiendo a hacerse viscosa; inflamación más intensa en las partes terminales del árbol respiratorio: bronquios, bronquiolos, alvéolos pulmonares (Dr. T. G. Stonham en “The British Homeopathic Journal”, abril 1912).
Nariz
Irritación menos marcada que en Antimonium crudum.
Fosas nasales dilatadas por LATIDOS RÁPIDOS SINCRONIZADOS AL RITMO RESPIRATORIO (Chelidonium, Lycopodium, Phosphorus, Pyrogenium).
Bronquios y pulmones
Hay en estas zonas GRAN ACUMULACIÓN MUCOSA que hace difícil y ardiente la respiración; la tos parece arrancar algo, pero LA RESPIRACIÓN SE HACE DIFÍCIL Y LA EXPECTORACIÓN IMPOSIBLE.
Este es el primer medicamento en que hay que pensar en todos los casos de gran acumulación mucosa en las vías respiratorias.
Disnea CON FOSAS NASALES DILATADAS; latidos en alas nasales con movimientos sincronizados a la respiración, que es sumamente difícil, ruidosa, cara cianótica, amenaza de asfixia.
Estos síntomas pectorales que pueden llegar a parálisis pulmonar, juntamente con gran sopor, indican a este remedio en la pleuroneumonía y en la ortopnea de los viejos.
Aquí Baryta carbonica es el complemento, principalmente cuando Antimonium tartaricum no ha curado sino parcial e imperfectamente (Farrington).
Antimonium tartaricum es también uno de los mejores remedios contra la HEPATIZACIÓN PULMONAR PERSISTENTE posterior a neumonía (Dr. T. G. Stonham, “The British Homeopathic Recorder”, abril 1912).
A la percusión, los pulmones se sienten macizos, disminuye y hasta desaparece el murmullo vesicular; hay disnea, el paciente está pálido, debilitado, sumido en sopor.
Si en un caso tal Sulphur no resuelve dicho estado, Antimonium tartaricum lo hará (Nash).
Si bien Opium tiene un sopor muy parecido a Antimonium tartaricum, no puede haber confusión pues en Opium la cara es roja o púrpura, no pálida, puede haber estertores (Nash).
EL COMER PROVOCA TOS acompañada de dolor pectoral y laríngeo; en su paroxismo, la tos provoca vómito de mucus y alimento.
Si bien Ipeca tiene mucosidad abundante, tiene a la vez gran poder de expulsión expectorante, lo que no hay en Antimonium tartaricum.
A diferencia de Bryonia, Belladonna, Aconitum o Ipeca, que abaten en forma violenta, Antimonium tartaricum es de acción opuesta, con poca fiebre, sudor frío, enfriamiento general, facies hipocrática, gran abatimiento al final.
Cuando nos encontramos frente a niños rozagantes con cuadro pectoral similar pero sin abatimiento ni sopor pese a tener gran catarro, entonces será Kali sulphuricum el remedio, debiendo recordar que es la debilidad la que reclama Antimonium tartaricum.
Además, cuando la mucosidad en viejos deprimidos acatarrados es amarilla y purulenta, el medicamento es Ammoniacum (Kent).
Espalda y extremidades
VIOLENTO DOLOR EN LA REGIÓN SACRO-LUMBAR, acompañado de sensación de pesadez en el coxis, como si fuese tironeado hacia abajo.
Piel
Tartarus emeticus es un poderoso irritante de la piel en la que determina erupción de pústulas dolorosas como la viruela y también deja marcas rojo azuladas.
Esta erupción es más marcada en la cara y en la región génito-anal.
Relaciones
Antídotos
Pulsatilla, Sepia.
Complementarios
Baryta carbonica.