Actea racemosa

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Actea racemosa: Materia médica de Lathoud

Actea racemosa, también conocida como Cimicifuga racemosa o Actea en racimos, es una planta de la familia de las Ranunculáceas. Crece en los altos roquedales, en lugares frescos y sombríos; en las regiones montañosas de Canadá, Georgia y en los Estados del Oeste de América.

La tintura madre, de la que obtenemos todas las dinamizaciones, se prepara con la raíz de la planta recogida antes de su floración. Algunos autores aconsejan agregar las bayas a las raíces para preparar dicha tintura madre.

Acción general del medicamento

Actea racemosa actúa de manera preeminente sobre el sistema nervioso por medio del cual provoca síntomas cerebrales y medulares relacionados con trastornos pelvianosestados mórbidos reflejos del útero y sus anexos acompañados por trastornos nerviosos.

Dice Kent: “Los síntomas de este remedio se asemejan a los de las enfermedades que sobrevienen en las mujeres y en particular en los estados histéricos y reumáticos“; estos últimos se explican por el hecho de que la índole de los dolores registrados en la patogenesia del remedio hacen pensar en las algias reumatoides, y efectivamente en la práctica Actea racemosa se muestra muy eficaz en el reuma, muy particularmente en el que afecta al tejido muscular.

Características

1) Constitución y tipo

Actea racemosa es un remedio esencialmente femenino: los síntomas que presenta al estudiarlo están siempre ligados íntimamente al funcionamiento del aparato genital, ya se trate de síntomas producidos durante las reglas o luego de su supresión. Períodos menstruales y menopausia son los momentos principales del medicamento; cuanto más abundante sea el flujo menstrual y mayores sean los sufrimientos de la enferma.

2) Síntomas mentales que tienen carácter histérico

La enferma tirita, escalofríos nerviosos, sin frío; desfallece, habla profusamente cambiando de tema sin cesar. Está apenada, lanza suspiros o bien está triste y con insomnio. Cree que va a enloquecer.

Estos trastornos nerviosos se acompañan a menudo con trastornos uterinos e irregularidades en las funciones menstruales. Además los síntomas mentales alternan con los físicos.

3) Dolores agudos, lancinantes, en diversas partes del cuerpo

Dolores fugaces, que cambian de lugar, semejantes a descargas eléctricas (dolores fulgurantes): Los dolores de Actea racemosa son agudos, lancinantes, como descargas eléctricas, en las masas musculares o a lo largo de los trayectos nerviosos, pero siempre relacionados con irritaciones provenientes del útero u ovarios; se agravan durante las reglas, por el frío húmedo, y se manifiestan mayormente de noche; generalmente mejoran por el calor y la presión.

Dolores musculares calambroides, mialgia: Dolor muscular, sensación de magulladura en general, con tirones y estremecimiento.

El estremecimiento ha incitado a algunos médicos a ver alguna semejanza con la corea en estos estados histero-reumatoideos; el reumatismo se transformará un día en corea y, además, los movimientos coreicos continuarán extendiéndose y progresarán a menudo juntos con el entumecimiento y el dolor (Kent).

Modalidades

Lateralidad

Izquierda

Agravación

Por el frío: el paciente de Actea racemosa está siempre con escalofríos.

“Es una mujer fácilmente afectada por el frío; sensible al tiempo frío y húmedo, despierta y desarrolla el estado reumático no sólo en músculos y articulaciones sino también a lo largo de los nervios y en todo el organismo (Dulcamara). Es sensible al frío en todo el cuerpo, salvo en la cabeza; y al sentir frío se agrava en su estado general. Sin embargo el dolor de cabeza mejora al aire libre y por el frío, lo que constituye una excepción y una particularidad, pues la regla general es la agravación por el frío” (Kent).

En Phosphorus encontramos una modalidad general que recuerda a esta última; mientras que todos los síntomas son agravados por el frío y mejoran por el calor, los síntomas de la cabeza y estómago tienen modalidad opuesta, a saber, mejoran por el frío y se agravan por el calor.

Durante las reglas: Cuando más abundante es el flujo más sufre la enferma. Lachesis presenta lo contrario: mejora durante la menstruación, sintiéndose mejor cuanto más abundante es el flujo.

Mejoría

Por el calor, excepto la cabeza. Comiendo (Anacardium, etcétera).

Síntomas mentales

Locuacidad incesante: La enferma habla con volubilidad, agitándose continuamente, habla a tontas y a locas pasando de un tema a otro con rapidez, sin detenerse sobre ninguno, y esta incoherencia de lenguaje corresponde perfectamente a su desequilibrio mental.

Lachesis presenta la misma locuacidad y volubilidad en el lenguaje, pero se expresa con lógica; palabras convenientemente elegidas, frases cortas jamás acabadas, las ideas se suceden rápidamente, una palabra recién pronunciada hace pensar ya en otra cosa y su conversación no es sino el resultado de una sucesión ininterrumpida de asociación de ideas extremadamente rápida. Lachesis es también desconfiada y suspicaz como Actea racemosa; cree que la conversación que se hace a su alrededor es en perjuicio suyo; es celosa y vengativa. Su tristeza es profunda pero solo de mañana, y tiene relación con la agravación nocturna del remedio: por último, y a la inversa de Actea racemosa, todos sus trastornos desaparecen tan pronto aparece el flujo menstrual.

Paris quadrifolia presenta una locuacidad tan abundante como la de Actea y Lachesis, pero tiene además una disposición particular para considerar a los que lo rodean de manera desdeñosa y despreciativa; las alucinaciones sensoriales de este remedio no son, por otra parte, visuales y táctiles, como las de Actea racemosa, sino olfativas; agreguemos por último un síntoma muy particular del remedio y que facilita el diagnóstico: la mitad derecha del cuerpo está fría, mientras que la mitad izquierda está caliente.

En los intervalos de estos estados de excitación, Actea racemosa está triste, deprimida; tristeza, melancolía, desaliento, sensación como si estuviese rodeada por una niebla oscura, a la vez que cree tener plomo sobre la cabeza (Kent).

Esta impresión guarda relación con el estado de fatiga cerebral de la enferma y que puede acentuarse hasta llegar a verdadera confusión mental con excitación y delirio.

Tristeza agobiante; desaliento, flaquea bajo el peso de la pena; se siente y se deja llevar a una profunda tristeza, como en Psorinum o Pulsatilla. Esto pasa en seguida, o bien es agravado por el movimiento, por el miedo, por la excitación o por enfriamiento.

A veces esta melancolía, esta tristeza, que lleva a la enferma a sentarse sola en un rincón y permanecer allí triste y silenciosa, puede aparecer en una nerviosa o en una histérica, a continuación de la desaparición brusca de una sensación de dolor muscular de magulladura generalizada, con tirones y estremecimientos; si es interrogada, rompe a llorar y tratará de explicar vanamente su tristeza agobiante.

Humor cambiante: la parte moral como la física, cambian continuamente; los síntomas alternan o cambian.

Temores, angustias, agitación, excitación, sospechas constantes en una histérica; gran depresión con sueños angustiosos a causa de una desgracia que le parecerá inminente, teme viajar en un vehículo cerrado porque tiene miedo de no poder salir a tiempo en caso de accidente.

Teme enloquecer y esta idea la persigue; siente perder su control mental, divaga, y los estremecimientos musculares y movimientos coreiformes que en ella descubre son para ella una manifestación objetiva de su desequilibrio nervioso, lo que nota perfectamente y la afecta.

Los medicamentos que podemos relacionar con Actea racemosa en esta angustia por una locura próxima son: AluminaCalcarea ostrearumAconitumArgentum nitricumLilium tigrinumMancinellaMedorrhinum, etcétera.

A este temor de enloquecer se agrega una desconfianza injustificada; es suspicaz, no quiere tomar remedios por temor a que le hagan daño y está siempre bajo la aprensión de una desgracia inminente.

Visiones extrañas de ratas, ratones, diablos; cree que le corren ratones sobre la piel.

Los estados mentales arriba descriptos, que suceden a la desaparición de una crisis reumatoidea, constituyen una característica de gran valor; el reuma mejora, pero hace eclosión el cuadro mental (Kent).

Algunas veces, la aparición de un flujo exonerante como la diarrea, puede impedir la aparición de tal estado mental, una vez mejorado el reuma.

Sueño

Insomnio pertinaz; cuando puede dormir, su sueño es agitado, no puede permanecer tranquila y cambia constantemente de lugar; al mismo tiempo, es perturbada por sueños angustiosos sobre una desgracia inminente.

Cabeza

Cefalalgia con sensación de presión de adentro hacia afuera, como si la cúspide del cráneo fuera a estallar.

Sensación de magulladura, de dolor, en toda la cabeza.

Dolor a través del cerebro con sensación particular de dolor en la región occipital, pudiendo descender a lo largo de los músculos del cuello.

Cefalea frontal con dolores lancinantes, principalmente arriba del ojo derecho extendiéndose a las sienes y a la órbita ocular; neuralgia infraorbitaria derecha.

Cefalea menstrual, en mujeres nerviosas antes y durante las reglas, sobre todo cuando coexisten los trastornos uteroováricos característicos; agravación durante las reglas, cuanto más abundante es el flujo mayor es el dolor; agravación por el más leve movimiento de cabeza y hasta del ojo, por la luz, al más ligero ruido, hasta por el tic tac de un reloj; mejora al frío o estando acostado al aire libre, si bien los dolores pueden ir acompañados de escalofríos.

Jaquecas con las características de la cefalea del remedio, en hombres agotados por trabajo cerebral continuo, que hayan abusado del alcohol, etcétera.

Diagnóstico diferencial en neuralgia infraorbitaria derecha

Sanguinaria tiene neuralgia que comienza en el occipucio y se localiza sobre el ojo derecho con náuseas, vómitos o escalofríos, y con la sensación, como en Actea, como si la cabeza fuese a estallar; pero los dolores se alivian apoyando fuertemente el occipucio contra un cuerpo duro; la jaqueca es periódica, repitiéndose en períodos regulares fijos, y viene acompañada por distensión de las venas temporales del lado afectado.

La hemicrania derecha de Pulsatilla aparece generalmente después de trastornos gástricos causados por ingestión de alimentos grasos, o bien aparece cuando las reglas tardan en venir; se acompaña de escalofríos y lagrimeo del lado afectado, y a veces de epistaxis; empeora de noche y al calor, mejorando al aire libre y por la presión.

Silicea presenta también un dolor neurálgico en la nuca que termina por fijarse sobre el ojo derecho; sobreviene periódicamente durante las reglas y se acompaña de una sensación de frío general intenso; cuando está en su apogeo, el cuero cabelludo se torna tan sensible que no puede tolerar el menor contacto; por lo demás, la enferma de Silicea se siente siempre calmada por el calor, y por ello observamos que se envuelve bien la cabeza.

La jaqueca supraorbitaria de Iris versicolor siempre es precedida por una sensación de manchas delante de los ojos y se acompaña de náuseas y vómitos amargos y ácidos; frecuentemente pasa de derecha a izquierda, sobreviene periódicamente cada 7 días y en particular en los estudiantes agotados por trabajo cerebral continuo sin ejercicio físico compensatorio.

La neuralgia supraorbitaria derecha de Chelidonium es periódica; comienza por la mañana al despertar, prosigue durante el día con bostezos y escalofríos, para terminar en ligera transpiración. Los ojos duelen al moverlos y a menudo el paciente se queja de dolor en la punta del omóplato derecho, característico del remedio; por último la orina es de un tinte amarillo oscuro.

Consideraciones adicionales sobre cefaleas

Actea racemosa y Pulsatilla son los remedios menstruales; el primero conviene a las reglas adelantadas y abundantes, el segundo a las tardías y escasas.

Sanguinaria es el medicamento más a menudo indicado en la menopausia.

Iris versicolor conviene sobre todo a las agotadas, y juntamente con Chelidonium conviene en las jaquecas llamadas biliosas que se acompañan de trastornos digestivos.

Mencionamos aún Kali bichromicum que tiene cefalea frontal particularmente derecha, fijada en un pequeño punto que podrá cubrirse con la punta de un dedo, y que está relacionada con trastornos digestivos.

Aparato digestivo

No hay aquí síntomas muy característicos y numerosos. Sin embargo conviene notar los siguientes:

Sensación epigástrica de desfallecimiento, de vacío en el hueco epigástrico, a menudo con vómitos flemosos matutinos, en mujeres que sufren de agotamiento nervioso o en relación con trastornos útero-ováricos.

Apetito disminuido con náuseas, eructos, vómitos.

Sensación dolorosa en el vientre, que está como magullado.

Alternativas de diarrea y constipación; alternancias de diarrea con dolores físicos, reumáticos.

Aparato urinario

En esta esfera lo único notable es la vejiga irritable con emisión abundante de orina clara como el agua, principalmente al terminar una jaqueca.

Órganos genitales

Sensación de pesadez, de caída, en el útero (Kent).

Dolores que cruzan la pelvis de una cadera a otra (Boericke).

Dolores en la región uterina que pasan como un relámpago de un costado al otro de la pelvis (Kent).

La constitución histeroreumatoidea, que es el tipo de Actea racemosa, tiene numerosos desórdenes menstruales; desigualdad del flujo, que puede ser abundante, lento o suprimido; dolores fuertes durante las reglas; cuanto más abundante es el flujo mayor es el dolor.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que Actea racemosa sufre siempre durante las reglas; los síntomas mentales más fuertes, los dolores reumáticos más agudos, las sacudidas y calambres musculares más penosos, la agitación, todos los dolores sobrevienen a lo largo de los trastornos nerviosos, las sensaciones de dolor, etcétera aumentan o hacen su aparición durante las reglas.

Además Actea racemosa es muy impresionable: un temor, una emoción o un golpe de frío son suficientes para suprimir las reglas que pueden ser reemplazadas por una jaqueca supraorbitaria derecha, o por flujo acompañados de dolores en el vientre que irradian a las ingles, acompañados de sensación de pesadez en el útero más marcada al caminar.

Por último, las reglas de Actea racemosa generalmente abundantes aunque a veces escasas, son siempre agotadoras.

Dolor en la región ovárica; neuralgias ováricas en mujeres que simbolizan el cuadro del remedio con sacudidas musculares, y dolores que van hasta la cara anterior de los muslos a lo largo de los cuales suben o bajan (Boericke).

Trastornos del embarazo

Actea racemosa cura toda clase de trastornos del embarazo en mujeres de su constitución.

Los síntomas alternan unos con otros de manera tan marcada que la alternancia depende de la naturaleza del caso.

Durante el embarazo la mujer nerviosa y susceptible de Actea racemosa presenta un estado mental caracterizado por la irritabilidad de su carácter, tristeza, melancolía, y un temor exagerado por el parto próximo.

Durante el parto, en su primera etapa, la parturiente está temblorosa; luego aparecen manifestaciones histéricas; los dolores son irregulares, comienzan bien y terminan mal, cambian de lugar dejando el útero para localizarse en una cadera, o adquieren tal intensidad que hacen gritar a la enferma; la vulva está sensible y hay contracciones espasmódicas de la vagina que entorpecen el parto; por último, por la irregularidad de los dolores la dilatación se hace mal; algunas dosis de Actea racemosa bastan entonces para regularizar los dolores, facilitar la dilatación y conducir el parto hacia un buen fin.

Caulophyllum es aquí un medicamento muy parecido.

Aparato circulatorio

Pulso ondulante, rápido.

Acción cardíaca irregular; corazón nervioso.

Palpitaciones al menor movimiento; el corazón anda ligero, irregular, parece que se fuera a detener bruscamente, por momentos; pueden observarse síntomas de angina de pecho pues la enferma de Actea racemosa se queja frecuentemente de un dolor vivo agudo bajo el seno izquierdo con irradiación al brazo de igual lado; a veces ese dolor queda circunscripto y sin importancia, sin ser influenciado por la respiración; otras veces es violento y extendido, siendo por el contrario, agravado por la respiración pudiendo parecer un foco pleural; este dolor empeora durante las reglas y el embarazo; pueden doler ambos senos; pero el dolor del izquierdo es más marcado y se extiende por debajo de la glándula; por último este estado es peor durante la menopausia, en que se acompaña de adormecimiento del brazo izquierdo.

Diagnóstico diferencial del dolor submamario

Conium presenta dolor bajo el seno izquierdo acompañado de dolores calambroides y como de pellizco en el útero; los senos están abultados y dolorosos principalmente antes de las reglas. La enferma sufre puntadas en el pezón y pueden constatarse induraciones en la glándula.

El dolor sub-mamario de Ustilago maydis tiene sensación de tirón despertando a la enferma a las 3 de la mañana y obligándola a darse vuelta de espaldas o sobre el costado derecho para sentirse aliviada; este dolor suele acompañar a las pérdidas intermenstruales, a las hemorragias de la menopausia o post partum.

Sambucus tiene dolor sub-mamario lancinante con disnea, que mejora con la presión, con un vendaje apretado o estando sentada; hay abundantes sudores al despertar.

Señalemos el dolor sub-mamario de Pulsatilla casi siempre de origen cardíaco, con sensación de que le tiran de un hilo.

El de Moschus, que es siempre provocado por la tos.

Por último, el dolor de Caulophyllum que, de todos, configura aquí el remedio más aproximado a Actea racemosa en razón de elegir los órganos genitales femeninos; ambos presentan movimientos coreiformes, dolores reumáticos. Caulophyllum en las pequeñas articulaciones, y Actea racemosa en los grandes músculos; ambos tienen neuralgias supraorbitarias, Caulophyllum a la izquierda y Actea racemosa a la derecha; Caulophyllum presenta una debilidad que puede llegar a la atonía, mientras que Actea racemosa presenta una excitación que puede llegar a la manía; pero los síntomas mentales de este último son tan particulares que evitan todo error.

Espalda y extremidades

Dolor en la nuca; nuca rígida; dolores en parte posterior de cabeza y cuello.

La cabeza es tirada para atrás por contracción de los músculos de la nuca (Kent).

Dolores reumáticos en músculos de cuello y espalda; la enferma se siente rígida, paralizada, contracturada.

Sensibilidad de espina dorsal después de ejercicio deportivo, después de haber cosido a máquina, escrito a máquina o tocado el piano; dolor peor a la mañana al inclinar la cabeza hacia adelante.

Sensibilidad al tacto de las apófisis de 4a., 5a. y 8a. vértebras dorsales; la más ligera presión en esta región produce dolor intenso y puede llegar a provocar vómitos.

Dolores tironeantes en músculos lumbares y sacrales que se extienden a los muslos; más acentuados cuando la enferma permanece parada, calmados momentáneamente por el movimiento, acompañados de sensación de adormecimiento que generalmente se relaciona con una irritación de útero u ovarios.

Dolores violentos que descienden por la espalda; reumatismo de espalda.

Imposibilidad de acostarse sobre la espalda por la contracción muscular en esta región.

Los músculos sobre los que la paciente se acuesta y sobre los que asienta el peso del cuerpo sufren sacudidas que le impiden el sueño, no puede permanecer inmóvil en el lecho; resultado: un estado de agitación e inquietud que contribuye en mucho a agravar el desequilibrio mental de la paciente.

Entumecimiento de los miembros: doloración: temblores, espasmos, convulsiones histéricas; sacudidas musculares espasmódicas que constituyen una verdadera corea se manifiestan por la noche.

Dolores reumáticos musculares, particularmente localizados en la región de los grandes músculos del vientre.

Rigidez y dolor del tendón de Aquiles

Acidum benzoicum tiene un dolor localizado semejante, pero estamos frente a un caso de reuma gotoso con crujidos en las articulaciones; además la orina tiene un olor característico que indica netamente el remedio.

El dolor en el tendón de Aquiles de Muriaticum acidum se acompaña de debilidad y pesadez en los miembros inferiores.

Ruta tiene dolor en el tendón de Aquiles con sensación de contracción como si el tendón fuese demasiado corto y asociado a una gran laxitud.

Dolores violentos de ciática desde la cadera y a lo largo de toda la cara posterior de la pierna izquierda, tan grandes que obligan a la enferma a abandonar el lecho.

Relaciones

Antídotos

AconitumBaptisia.