Amikacina

Recuerda que todo mi contenido lo hago desde el <3 para tí :)

Monografía farmacológica: Amikacina

Esta ficha farmacológica de la Amikacina está diseñada como una guía de consulta rápida y detallada para médicos y profesionales de la salud. A continuación, se detalla todo lo necesario sobre su mecanismo, dosificación, toxicidad y farmacocinética.

1. Nombre del medicamento y principales usos

Nombre del medicamento: Amikacina

Principales usos: La amikacina es un antibiótico de amplio espectro utilizado principalmente en el tratamiento a corto plazo de infecciones intrahospitalarias y extrahospitalarias graves causadas por bacilos gramnegativos aerobios susceptibles. Es especialmente útil en entornos hospitalarios contra microorganismos que han desarrollado resistencia a otros aminoglucósidos, como la gentamicina y la tobramicina.

Sus usos clínicos abarcan el tratamiento frente a bacterias como Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, especies de Proteus, Klebsiella, Enterobacter, Serratia y Acinetobacter. Las principales indicaciones terapéuticas incluyen:

  • Bacteriemia y septicemia (incluyendo la sepsis neonatal).
  • Infecciones graves del tracto respiratorio.
  • Infecciones del sistema nervioso central (meningitis bacteriana).
  • Infecciones intraabdominales (peritonitis).
  • Infecciones complicadas y recidivantes del tracto urinario.
  • Infecciones de la piel, huesos, tejidos blandos y articulaciones.
  • Infecciones en pacientes quemados y de origen posquirúrgico.
  • Terapia de segunda línea frente a infecciones diseminadas por micobacterias atípicas (micobacterias no tuberculosas) y cepas de Mycobacterium tuberculosis multirresistentes, incluyendo cepas resistentes a la estreptomicina.

2. Tipos

La amikacina pertenece a la clase de los antibióticos aminoglucósidos. Específicamente, se trata de un aminoglucósido semisintético, ya que es un derivado de la kanamicina A.

3. Tiempos (Farmacocinética)

a) Tiempo de absorción: La amikacina no se administra por vía oral debido a su nula absorción en el tracto gastrointestinal.

  • Vía intramuscular (IM): Se absorbe con rapidez. Las concentraciones plasmáticas máximas (pico) se alcanzan entre 30 y 90 minutos posteriores a su inyección.
  • Vía intravenosa (IV): El pico máximo de concentración se alcanza inmediatamente al finalizar una infusión continua administrada en un periodo de 30 a 60 minutos.

b) Vida media: El tiempo que tarda la concentración del fármaco en reducirse a la mitad en el suero sanguíneo varía según la edad y la función renal del paciente:

  • Adultos con función renal normal: La semivida plasmática es de aproximadamente 2 a 3 horas.
  • Infantes y niños pequeños: La vida media es más corta, oscilando entre 1 y 2 horas.
  • Neonatos: Se prolonga significativamente, durando entre 5 y 11 horas.
  • Pacientes con insuficiencia renal, prematuros o anéfricos (sin función renal): La vida media puede prolongarse de manera drástica, siendo de 20 a 40 veces mayor (pudiendo superar las 30 horas, dependiendo del grado de daño renal).

c) Tiempo de aclaramiento: Aproximadamente el 94 por ciento (%) de la dosis administrada se excreta casi por completo mediante filtración glomerular en la orina sin sufrir cambios metabólicos, ocurriendo la mayor eliminación en las primeras 12 a 24 horas. El aclaramiento del fármaco es directamente proporcional a la depuración o aclaramiento de creatinina del paciente. Sin embargo, una pequeña cantidad del medicamento se une fuertemente a los tejidos renales y óticos (con una semivida tisular estimada de 30 a 700 horas), lo que explica por qué pueden detectarse pequeñas cantidades de amikacina en la orina durante 10 a 20 días después de haber suspendido el tratamiento.

4 y 5. Presentaciones, gramaje y Dosis en adultos y niños

El medicamento se administra por vía intramuscular (IM) profunda o por vía intravenosa (IV) en infusión lenta (de 30 a 60 minutos en adultos y hasta 1 a 2 horas en lactantes).

Nota clínica fundamental: Las dosis detalladas en esta tabla consideran pacientes con función renal normal (aclaramiento de creatinina mayor o igual a 50 mililitros por minuto). En pacientes con disfunción o insuficiencia renal, es indispensable ajustar la dosis, ya sea disminuyendo la cantidad administrada o aumentando el intervalo entre dosis de acuerdo con la depuración renal.

Población y CondiciónPresentaciones y Gramaje DisponiblesDosis Estándar Recomendada e IntervalosDosis Máxima y Consideraciones Especiales
Adultos y adolescentes (mayores de 12 años)Solución inyectable (ampolletas o frascos ámpula): • 100 miligramos (mg) / 2 mililitros (mL) • 250 miligramos (mg) / 2 mililitros (mL) • 500 miligramos (mg) / 2 mililitros (mL)Dosis convencional: 15 miligramos por kilogramo de peso corporal al día (mg/kg/día), divididos en 2 o 3 dosis iguales (7.5 mg/kg cada 12 horas o 5 mg/kg cada 8 horas). Dosis única diaria (Régimen extendido): 15 a 20 mg/kg/día administrados cada 24 horas.Dosis máxima: 1.5 gramos (1500 miligramos) al día.Duración del tratamiento: Suele durar de 7 a 10 días.
Niños (mayores de 4 semanas de edad)Mismas presentaciones indicadas arriba, ajustando el volumen administrado según el peso del paciente pediátrico.Dosis general: 15 a 20 miligramos por kilogramo de peso al día (mg/kg/día), administrados como dosis única (cada 24 horas) o fraccionada (7.5 mg/kg cada 12 horas o 5 mg/kg cada 8 horas).La infusión intravenosa (IV) en lactantes puede extenderse para administrarse muy lentamente en un periodo de 1 a 2 horas.
Recién nacidos a término (0 a 27 días de edad)Mismas presentaciones, utilizando concentraciones adecuadas para uso pediátrico.Dosis de carga inicial: 10 miligramos por kilogramo (mg/kg), seguida de una dosis de mantenimiento de 7.5 miligramos por kilogramo (mg/kg) administrada cada 12 horas.Es indispensable vigilar las concentraciones séricas para evitar toxicidad, ya que la inmadurez renal alarga la vida media del fármaco.
Recién nacidos prematurosMismas presentaciones, utilizando concentraciones adecuadas para uso pediátrico.7.5 miligramos por kilogramo de peso (mg/kg) administrados cada 12 horas.Requiere un uso estrictamente monitorizado (niveles séricos y función renal).
Pacientes con Tuberculosis (Adultos y Niños)Todas las presentaciones según corresponda al peso del paciente.Dosis específica: 10 a 15 miligramos por kilogramo al día (mg/kg/día), dosificada una, dos o tres veces por semana. En niños, aplicar el cálculo exacto por peso.Se debe administrar siempre combinada con otros fármacos antituberculosos de primera o segunda línea.

6. Mecanismo de acción

La amikacina actúa como un inhibidor bactericida de la síntesis de proteínas. Su mecanismo de acción se desarrolla en las siguientes fases:

  1. Ingresa a la envoltura de la célula bacteriana mediante difusión pasiva a través de los canales de porina situados en la membrana externa.
  2. Posteriormente, cruza la membrana citoplasmática mediante un proceso activo que depende estrictamente del transporte de electrones y de la presencia de oxígeno.
  3. Una vez en el interior de la célula, se une de manera irreversible a las proteínas de la subunidad ribosomal 30S.
  4. Esta fijación interrumpe el inicio de la síntesis de proteínas al inducir una lectura errónea del código genético del ácido ribonucleico mensajero (ARN mensajero o ARNm).
  5. Esto ocasiona la incorporación de aminoácidos incorrectos en la cadena polipeptídica y la terminación prematura de dicha cadena, lo que lleva irremediablemente a la muerte de la bacteria.

7. Efectos secundarios

Se consideran efectos secundarios aquellas reacciones esperadas o alteraciones menores que pueden ocurrir durante el tratamiento y que, por lo general, no implican un riesgo crítico inmediato:

  • Reacciones locales: Dolor, irritación, enrojecimiento o formación de nódulos en el sitio exacto de la inyección intramuscular (IM).
  • Reacciones sistémicas menores: Fiebre, náusea, vómito y erupciones cutáneas mediadas por reacciones de hipersensibilidad leves.
  • Alteraciones transitorias en pruebas de laboratorio:
    • Incrementos leves en las enzimas hepáticas transaminasas (alanina aminotransferasa o TGP, y aspartato aminotransferasa o TGO), fosfatasa alcalina, lactato deshidrogenasa (DHL) y bilirrubina sérica.
    • Descensos transitorios en los valores séricos de electrolitos como sodio, potasio, calcio y magnesio.

8. Efectos adversos

Los eventos adversos son reacciones nocivas, no deseadas y graves, características del grupo de los aminoglucósidos. Estas complicaciones pueden generar morbilidad importante y ameritan la reevaluación médica inmediata:

  • Nefrotoxicidad: Causa lesión directa sobre las células del túbulo proximal renal (lesión renal aguda). Se manifiesta clínicamente por elevaciones de la creatinina sérica, aumento del nitrógeno ureico en sangre (BUN), reducción de la depuración o aclaramiento de creatinina, presencia de albuminuria o proteinuria leve, cilindruria (cilindros en la orina), leucocitos, eritrocitos y disminución en la producción de orina (oliguria).
  • Ototoxicidad y Neurotoxicidad: Afecta predominantemente al octavo par craneal (nervio vestibulococlear).
    • Toxicidad auditiva: Puede causar acúfenos (tinnitus o zumbidos en los oídos) y pérdida de la audición irreversible, que frecuentemente inicia con la pérdida auditiva de tonos de alta frecuencia.
    • Toxicidad vestibular: Se manifiesta con vértigo, mareos, alteración del equilibrio y ataxia (pérdida de coordinación general).
  • Hepatotoxicidad: Es una posibilidad reportada de manera general, aunque menos frecuente que las afecciones renales u óticas.
  • Bloqueo neuromuscular: Existe una potencialización del efecto miorrelajante al inhibir la liberación presináptica del neurotransmisor acetilcolina. Esto conlleva un riesgo severo de parálisis respiratoria, especialmente si el fármaco se administra en conjunto con anestésicos, bloqueadores neuromusculares o tras recibir transfusiones masivas de sangre tratada con citrato.
  • Daño fetal: En pacientes gestantes, la amikacina cruza la barrera placentaria de manera efectiva y puede causar sordera congénita bilateral irreversible en el feto o neonato.

9. Toxicidad y manejo

La toxicidad por amikacina está estrictamente correlacionada con las concentraciones séricas elevadas de forma persistente. El riesgo de toxicidad aumenta de forma significativa ante la presencia de: estados de deshidratación, edad avanzada, dosis superiores a las recomendadas, tratamientos prolongados (más de 10 días consecutivos), uso previo o concomitante de otros fármacos nefrotóxicos u ototóxicos (ejemplo: cisplatino, vancomicina, anfotericina B, cefalosporinas) y el uso de diuréticos de asa (como la furosemida o el ácido etacrínico).

Manejo general de la sobredosis o toxicidad:

  • Suspensión inmediata: No existe un antídoto farmacológico específico para la amikacina. Ante la primera evidencia clínica o de laboratorio de nefrotoxicidad, ototoxicidad o sobredosis, la acción médica principal es suspender inmediatamente la administración del medicamento.
  • Monitoreo preventivo: Es imperativo vigilar la función renal y monitorear estrechamente los niveles séricos del fármaco, garantizando que los niveles valle (la concentración más baja en sangre antes de la siguiente dosis) sean adecuados (menores a 4 microgramos por mililitro) para evitar la temida acumulación tisular.

Manejo específico por afección:

  • Manejo de la Nefrotoxicidad: Afortunadamente, casi siempre es reversible gracias a la alta capacidad de regeneración del epitelio tubular renal. El manejo consiste en mantener una adecuada hidratación y soporte vital para estimular la diuresis y la eliminación renal. En casos de insuficiencia renal severa o sobredosis crítica, la hemodiálisis o la diálisis peritoneal son efectivas para remover el fármaco del torrente sanguíneo (siendo la hemodiálisis la más eficaz, logrando reducir los niveles plasmáticos a la mitad en un lapso de 4 a 6 horas).
  • Manejo de la Ototoxicidad: El daño a las células ciliadas del oído es acumulativo y, en su mayor parte, irreversible. La interrupción oportuna del fármaco ante la aparición de acúfenos (que suele ser el primer síntoma de alarma) es fundamental y crítica antes de que ocurra una pérdida auditiva permanente.
  • Manejo del Bloqueo Neuromuscular: Esta complicación, que es reversible, ocurre con mayor frecuencia frente a dosis intrapleurales o intraperitoneales altas, o por interacción con otros relajantes. Si se presenta depresión respiratoria profunda o parálisis, es prioritario proveer ventilación mecánica (soporte respiratorio artificial) de inmediato. El tratamiento farmacológico de elección consiste en la administración intravenosa (IV) rápida de sales de calcio (como el gluconato de calcio) o el uso de medicamentos inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, como la neostigmina, para revertir el bloqueo.