Mercurius: Materia médica de Lathoud
La patogenesia de mercurius está hecha según experimentaciones practicadas con mercurius vivus (merc vivus) y mercurius solubilis (merc solubilis), que son dos preparaciones ligeramente diferentes pero no lo bastante como para hacer una distinción en la práctica.
Mercurius vivus o mercurius metallicum (merc met) es un metal blanco plateado, muy brillante, líquido a temperatura ordinaria y extremadamente móvil, de ahí su nombre popular de plata viva. En la naturaleza se lo encuentra raramente en estado natural, más bien se halla en estado de sulfuro de mercurio o cinabrio. Este mineral que se presenta en masas cristalinas de un rojo vivo, se encuentra y es explotado en España y California. Para obtenerlo se tuesta el cinabrio en horno especial: se forma entonces ácido sulfuroso y mercurio que se condensa en compartimientos dispuestos entre horno y chimenea, y por esta escapa el ácido sulfuroso.
Las tres primeras dinamizaciones se preparan por trituración hahnemanniana. Las dinamizaciones más elevadas se obtienen por nuevas trituraciones, o por procedimientos de trituración habitual.
Acción general del medicamento
Antes de definir su acción de conjunto según la experimentación hahnemanniana, queremos dar una útil de conjunto de su toxicología. Tardieu describe tres formas de envenenamiento mercurial:
- Forma sobreaguda: Es rápida y la muerte sobreviene entre 24 y 30 horas. Al principio, vómitos biliosos o mucosos, evacuaciones albinas; vientre tenso y doloroso, facies con aspecto de sufrimiento y muy pálida; cuerpo cubierto de sudor profuso. Deposiciones más frecuentes, sanguinolentas y la orina disminuye hasta llegar a anuria; pulso pequeño y huidizo, respiración ansiosa, aliento fétido, salivación abundante; mejillas hinchadas y rojo brillante; faringe tumefacta y deja pasar difícilmente el aire de la respiración; piel fría y viscosa. Después, reacción incompleta pasajera y engañosa, enfriamiento y colapso aumentan y muerte por síncope con pleno conocimiento. En la autopsia se encuentra inflamación pultácea y violenta de primeras vías digestivas, hasta el estómago, este está inyectado, contraído, con numerosas equimosis de cara externa; en el interior, mucosa reblandecida y con numerosas placas de gangrena; las mismas lesiones en intestino; riñones inyectados y epitelio deformado, descama; mucosas respiratorias (laringe, tráquea y pulmones) congestionados; músculo cardíaco con equimosis subpericárdicas y subendocárdico; lleno de sangre negra y fluida.
- Forma subaguda: De violencia menor que la precedente, marcha menos rápidamente y presenta a veces, síntomas especiales. Se notan pinchazos en laringe, tos convulsiva, expectoración de mucus sanguinolento, sofocación marcada. Encías y faringe extremadamente tumefactas y cubiertas de falsas membranas con obstrucción de ganglios submaxilares. El 50 o el 60 día, remisión de los accidentes, pero la palidez, estupor, postración general, persisten; orina albuminosa, a veces hemorrágica; a veces hematemesis y petequias; la circulación se altera más, la caquexia aumenta, hay hipo y exaltación de sensibilidad. La muerte sobreviene después de 8 a 15 días, sin convulsiones, sin agonía. En la autopsia se ven ulceraciones intestinales, sobre todo en yeyuno y lesiones renales análogas a las de mal de Bright; coloración más oscura de substancia gris y blanca de centros nerviosos.
- Intoxicación lenta a forma crónica: El primer síntoma es aliento desagradable, luego náuseas y vómitos; el enfermo languidece, está pálido, con grandes ojeras negras; se queja de calor en la cabeza, particularmente frente y raíz de nariz, no puede soportar, de noche, el calor del lecho. La influencia de la droga continúa; mucosa bucal edematizada, encías dolorosas, esponjosas, blanco amarillento; se ulceran a la larga, dejan salir secreción fétida; dientes mal fijados y encías bordeadas de una orla roja; caen uno por uno; salivación abundante, parótidas hinchadas así como los ganglios cervicales, abertura del canal de Tenon roja y ulcerada a menudo. Aliento cada vez más fétido y lengua hinchada que conserva la impresión de los dientes; hígado y páncreas inflamados el primero hasta presentar a menudo abscesos; catarro duodenal, diarrea, etc. Poco a poco, la sangre se empobrece y el cuerpo adelgaza, la piel toma un color marrón, se ulcera fácilmente y particularmente la zona de las tibias. Fiebre héctica con escalofríos a flor de piel característicos; el periostio se inflama y produce esas algias especiales, conocidas por el nombre de dolores mercuriales, peor en cambios de tiempo y al calor del lecho, lo que impide dormir, insomnio: el enfermo está ansioso, ardiente, agitado, nervioso, se sofoca y tiene abundante transpiración que no mejora su agitación febril; no puede quedarse tranquilo, tiene angustia precordial. Esta agitación continúa de día. Sacudidas en miembros, parecidas al baile de San Vito, pero sobre todo temblor de manos (temblor mercurial) que puede ganar todo el cuerpo y se parece a parálisis gigante. En un periodo más avanzado se paraliza, no puede mover las piernas, su espíritu se extravía, está sucio, y termina por presentar el cuadro exacto de la imbecilidad más completa, en la que no tardará en morir.
Acción patogenética
Si estudiamos exclusivamente su acción patogenética, vemos que actúa electivamente sobre el sistema linfático. Ahí se encuentra su centro de acción y por eso es un policresto notable, ya que todos los órganos poseen, sea como parte integrante, sea como parte de relación, algún elemento del sistema linfático.
Es capaz de afectar a todos los órganos más o menos profundamente según la importancia que presente el desarrollo del tejido linfático: actúa muy poderosamente sobre ganglios y vasos linfáticos, serosas y sinoviales, periostio y huesos, tejido celular y glándulas, mucosas en general y particularmente tubo digestivo, con predilección marcada por sus extremos: boca y faringe por un lado, colon y recto por otro; sobre piel y anexos (Espanet).
El sistema venoso, sin duda por sus conexiones íntimas con el aparato linfático, sufre también, sobre todo en el dominio de la vena porta, la influencia del mercurio, que actúa indirectamente sobre los órganos ricamente vascularizados por ella, como hígado y útero (Espanet). Si examinamos de más cerca esta acción de mercurius (merc), sobre piel, sobre mucosas y órganos vemos que provoca en sus criptas, tales como folículos, ganglios o vasos linfáticos, y en los capilares venosos, flogosis exudativas que tienden a inflamación o ulceración y pueden rodearse de hinchazón subinflamatoria o edematosa, pero no llegan jamás a gangrena. En cavidades linfáticas, sinoviales, serosas articulares o viscerales, espacios intercelulares, provoca exudaciones serosas o pseudo membranas que no llegan jamás a supuración.
Más tarde su acción recae sobre sistema nervioso (centros y nervios) donde desarrolla sintomatología que recuerda a esclerosis en placas o la parálisis agitante. Actuando sobre líquidos orgánicos a los que fluidifica o descompone, ataca pronto profundamente la fuerza plástica y determina caquexis que se caracteriza por desglobulación de la sangre, reblandecimiento e infiltración de tejidos (Espanet). Medicamento linfático-venoso de primer plano, mercurius (merc) goza de poder específico sobre el virus específico e interviene a menudo con éxito en la cura de numerosas afecciones de naturaleza herpética o escrofulosa (Espanet).
Características
- Constitución y temperamento: El sujeto de mercurius (merc) es la imagen de la plétora, con ansiedad, agitación, movimiento constante; no se puede quedar quieto. De aspecto escrofuloso y sea o no sifilítico, de sistema linfático muy activo. Puede ser muy delgado, con mal estado de asimilación nutritiva (Espanet). Personas linfáticas, de cabello rubio o castaño claro, cara hinchada principalmente alrededor de los ojos, tez pálida y terrosa; párpados tumefactos y rojos; labios secos, fisurados, ulcerados en comisuras; manos húmedas, músculos blandos, piel floja. Aliento generalmente fuerte, fétido, todo el cuerpo exhala olor nauseabundo. Niños escrofulosos, con cabeza anormalmente grande, fontanelas abiertas mucho tiempo, especialmente la anterior. Tardan en aprender a caminar, dentición difícil, tardía, incompleta. Piel en miembros sobre todo, fría, húmeda, viscosa. Tendencia a transpirar la cabeza y esta transpiración es fétida, aceitosa. Tales niños se parecen a nuestro gran trío: sulphur, calcarea ostrearum (calc ostr) y silicea.
- Olor mercurial fétido, particular: Es maloliente y este olor fétido cubre todo el remedio. Aliento muy fétido y a menudo se huele al entrar en la pieza del enfermo, transpiración muy ofensiva, de olor fuerte y penetrante; orina y deposiciones nauseabundas. Cuando el mercurio ha sido dado a altas dosis, a dosis alopáticas y llega a intensificar su acción hasta la producción de sialorrea el sujeto así tratado exhala este olor nauseabundo característico y quien una vez lo ha olido lo reconocerá siempre (Kent).
- Aliento fétido, de olor mercurial: Lengua hinchada blanda, que conserva la impresión de los dientes; mucosa bucal inflamada, salivación abundante. Como en antimonium crudum (ant crud), la principal característica de mercurius vivus (merc v) se encuentra en la boca. Encías hinchadas, esponjosas, a veces sangrantes. Lengua hinchada, blanda, conserva la impresión de los dientes (arsenicum album o ars alb, podophyllum o podoph, rhus toxicodendron o rhus tox, stramonium o stram); generalmente húmeda. Salivación abundante, saliva glerosa (euphorbium, iris versicolor, cuprum metallicum o cupr met, trifolium pratense o trifol prat, tienen también sialorrea); pero a pesar de la boca húmeda, saliva abundante, tiene mucha sed. El olor de la boca, el aliento, es extremadamente fétido, y esta fetidez puede ser tal que se sentirá en toda la habitación.
- Secreciones mucosas: Primero fluentes y excoriantes, luego espesas y suaves como pulsatilla (puls). Las mucosas son todas afectadas por mercurius escribe Nash; sus secreciones, primero fluentes e irritantes, desde catarro nasal hasta secreciones disentéricas después se hacen más espesas y suaves. Peor de noche, lo mismo la leucorrea.
- Ulceraciones superficiales: Que se extienden rápidamente y no tienen ninguna tendencia a cicatrización: la gran tendencia de estas ulceraciones mercuriales que pueden aparecer en todo el sujeto tienen por gran característica, que no se extienden en profundidad sino en superficie, aunque tengan tendencia a hacerse fagedénicas. Son tórpidas, muestran poca inflamación. No tiene tendencia a curar espontáneamente.
- Induración: Tendencia característica a producir induraciones sea de partes inflamadas, o ulceradas (Kent).
- Formación de pus: He aquí otra tendencia característica de mercurius vivus (merc v): con la inflamación tiene sensación de ardor, de pinchazos y a menudo formación de pus, generalmente verde amarillento. Un rasgo curioso de mercurius vivus (merc v), es la aparición de hinchazón acompañada de abscesos sin calor; por ejemplo, un absceso, hinchazón, en una articulación; transpira de la cabeza a los pies, se agrava de noche. Adelgaza y está débil; puede tener temblor, pero no hay calor mientras este absceso evoluciona (Kent).
- Temblores: Este síntoma atraviesa toda su patogenesia; por eso es empleado con éxito en parálisis agitante (Kent); temblor generalizado; temblor de extremidades especialmente manos.
Modalidades
Hipersensibilidad a temperaturas extremas, sobre todo al aire frío. Así como el mercurio es empleado para indicar la temperatura, a cuyos cambios es muy sensible, su constitución es tan sensible al calor como al frío. Se agrava por temperaturas extremas; sus síntomas están peor tanto en atmósfera caliente como al frío o al aire libre, necesita temperatura media.
Agravación
- Por temperaturas extremas, gran calor o gran frío.
- De noche; por el calor del lecho; hay una larga lista de remedios que tienen agravación nocturna, pero ninguno que tenga agravación tan marcada al calor del lecho (Kent).
- Acostándose sobre la derecha, del lado derecho.
- Por humedad, lluvia.
- Por transpiración.
Mejoría Por el reposo en el lecho.
Síntomas mentales
Mal humor; carácter huraño, desconfiado, peleador, al mismo tiempo: abatido, descorazonado, sin voluntad ninguna; su mente no trabaja, lento, olvidadizo, perezoso, responde lentamente a las preguntas que se le hacen; memoria débil, inestabilidad en sus ideas, salta de una a otra constantemente distraído. Otro síntoma muy marcado es: apresurado, siempre apurado, agitado, ansioso (Kent). En esto se parece a argentum nitricum (arg nit), alumina (alum), aurum metallicum (aur met), lilium tigrinum (lil tig), medorrhinum (medorr), nitricum acidum (nit mur / nit ac), nux vomica (nux vom), sulphuricum acidum (sulph ac), etc.
Angustiado, ansioso, como si una desgracia le fuera a pasar; miedo de perder la razón (argentum nitricum o arg nit, calcarea carbonica o calc carb, alumina o alum, cimicifuga o cimicif, lilium tigrinum o lil tig, mancinella o mancin, medorrhinum o medorr) no le gusta estar solo, quiere salir siempre de casa. Tendencia a ideas impulsivas: cóleras súbitas con impulsos violentos, deseo impulsivo de suicidio, de matar, etc. El debilitamiento de la inteligencia puede llegar a imbecilidad, con gran laxitud, postración y reblandecimiento del cerebro.
Sueño
De día, somnoliento; tiene sueño en cuanto se sienta. De noche, el sueño viene tarde, con sudores al dormirse, insomnio. Cuando logra dormirse, sueño agitado, sobresaltos continuos con necesidad de cambiar sin cesar los miembros de lugar; sueño poblado de sueños, muy a menudo terroríficos; cortado por despertares frecuentes, como por violenta cólera, gritos; sonambulismo.
Cabeza
Transpiración grasa de la cabeza, sudor aceitoso, fétido, de cuero cabelludo. En niños, eczema húmedo, erupción excoriante, maloliente, de la cabeza. Exostosis, en antiguos sifilíticos; dolores lancinantes, desgarrantes, de periostio. Toda la cabeza extremadamente sensible al tacto. Sensación de tensión dolorosa en el cráneo, de cinta dolorosa alrededor de la cabeza; tensión dolorosa alrededor del cuero cabelludo como si estuviera rodeado, comprimido por una cinta.
Mercurius conviene a algias de cabeza y trastornos cerebrales cuando hay dolores ardientes, picantes, que dependen del tiempo, o cuando hay síntomas cerebrales en correlación con la regresión de una secreción, por ejemplo otorrea después de escarlatina. Dolores ardientes en temporales, mejorados levantándose, moviéndose, peor de noche. Dolores periósticos, peor con tiempo frío y húmedo en reumáticos y gotosos, con sensibilidad dolorosa en ojos y oídos, dolor de garganta y ganglios hinchados. Dolores de cabeza en antiguos sifilíticos mercurializados y que son tan sensibles a cambios de temperatura que parecen verdaderos barómetros.
Dolor de cabeza catarral, con intensa sensación de calor en la cabeza. Dolor de cabeza en sujetos que sufren de catarro crónico, con secreción espesa; si se hace acuoso, el dolor en frente, cara y oídos es muy angustioso. Dolor de cabeza crónico reumático, por supresión de secreción o supresión brusca de transpiración habitual de los pies, alternancia entre transpiración de pies y dolor de cabeza; cuando la transpiración de los pies desaparece, sobreviene rigidez y dolor de articulaciones; silicea es así también; mercurius y silicea no se siguen bien, pero si mercurius ha sido tomado largo tiempo, silicea como nitricum acidum (nit ac) pueden eliminarlo cuando los síntomas lo indican (Kent).
Con todos los dolores de cabeza, mucho calor en esta región. Dolores de cabeza estallantes; sensación de plenitud con constricción, como por cinta alrededor de la cabeza. Muy sensible al frío cuando tiene dolor de cabeza, se alivia cuando está en una pieza, pero a condición que tenga temperatura media, ni mucho calor ni mucho frío; se agrava violentamente por corriente de aire; desea estar abrigado, pero está peor por el calor. La sensibilidad dolorosa del cerebro es peor de noche. Cefalalgias con sensación de plenitud y presión en la cabeza, como si la frente estuviera apretada por una cinta y el cráneo fuera a estallar, agravadas de noche, por ruido, frío o calor, mejoradas teniendo la cabeza apoyada. Vértigos; estando acostado de espaldas o enderezándose a menudo con náuseas.
Ojos
Enfriamiento en los ojos; como dulcamara (dulcam); catarro a frigori agravado por mirar el fuego o más bien por estar cerca del fuego, pues el calor que irradia causa escozor en los ojos (Kent). Blefaritis con párpados rojos, hinchados, inflamados y secreciones abundantes; irritantes, ardientes; aglutinación de párpados de noche; costra alrededor de los ojos. Lagrimeo abundante al aire libre. Sensibilidad de los ojos a la luz, al fuego, al calor irradiante. Enrojecimiento de conjuntiva, oftalmia purulenta, queratitis parenquimatosa de origen sifilítico, con dolor ardiente. Iritis sifilítica o reumática; iritis con hipopión.
Oídos
Secreción espesa, purulenta, fétida. Otalgia peor de noche, al calor del lecho; dolores lancinantes de los oídos, pinchazo (apis mellifica). Forúnculos de conducto auditivo externo.
Cara
Pálida, terrosa, hinchada; labios secos, fisurados, partidos, ulceración de comisuras; alrededor del mentón, erupciones más o menos netas. Puede tener neuralgias más o menos ligadas a lesiones periósticas de huesos de la cara. Sensación de contractura de maxilares. Sensación como si insectos u hormigas corriesen por mejillas o frente.
Aparato digestivo
Boca Olor nauseabundo, fétido característico, mercurial, se expande en toda la habitación. Estado inflamatorio, malsano, y ulceraciones de toda la mucosa bucal, mucosa de la boca y del istmo de las fauces cubierta de ulceraciones que tienden a hacerse profundas, fondo grisáceo, secreción serosa y sucia; otras veces, se cubren de falsas membranas diseminadas como muguet (borax, kali chloricum) o análogos a la difteria. Gusto pervertido; ningún alimento o bebida tiene su verdadero gusto; gusto dulzón, o amargo, metálico. Encías esponjosas, retraídas, sangran fácilmente, escorbúticas, dolorosas al tacto, fungosas, bordeadas por una orla azul-rojo o purpúrea, a lo largo del límite dentario; se retraen y los dientes parecen más largos, abscesos en encías, en raíz de dientes, dolorosos, que no pueden masticar; parecen demasiado largos. Dientes negros, que caen prematuramente, en niños sifilíticos (staphisagria). Dientes móviles en sus alvéolos, parecen demasiado largos; coronas cariadas y raíces intactas. Lengua blanda, cargada, cubierta por capa amarilla espesa muy húmeda, ancha, conserva la impresión de los dientes, dificultad de palabra por temblor de lengua que se entorpece. Aumento de secreción salival; salivación muy abundante viscosa, jabonosa, de gusto metálico, que escapa de la boca y moja la almohada durante la noche. Ola copiosa de saliva fétida. Boca húmeda y a pesar de ello, sed intensa.
Faringe Mercurius tiene gran afinidad para esta región y es gran remedio para su inflamación: se extiende de arriba a abajo y la mucosa está muy roja, púrpura. Faringe muy sensible y disposición marcada y crónica a dolores de garganta. Inflamación de garganta al menor cambio de temperatura. Sensación de sequedad y de gran calor en garganta, ardor, punzadas, con constante deseo de tragar saliva. Deglución difícil y penosa, con dolores hasta el oído y los líquidos vuelven a salir por la nariz cuando traga. Amígdalas inflamadas, hinchadas, rojo azuladas, sobre todo a la derecha. Absceso de amígdala; mercurius es útil en angina cuando el pus está formado. Campanilla inflamada, alargada. Pseudo membranas espesas, con jirones de bordes adherentes o libres.
Estómago Hambre canina o falta de apetito; repugnancia a la carne: (alumina, arnica, calcarea carbonica, carbo vegetabilis, pulsatilla, sepia, etc). Por grasas (pulsatilla, calcarea carbonica, carbo animalis, carbo vegetabilis, hepar sulphuris, petroleum). Por café (chamomilla, fluoricum acidum, lycopodium, nux vomica, phosphoricum acidum). Por aguardiente y vino (ignatia, mancinella, rhus toxicodendron, sabadilla, zincum). La leche no les cae bien y se agria en el estómago (carbo vegetabilis, guaiacum, pulsatilla, sepia, silicea, sulphur). Los dulces no le convienen (graphites, sinapis). Sed ardiente de bebidas frías, de agua fría (aconitum, arsenicum, belladonna, bryonia, china, natrum muriaticum, etc). Digestión débil, difícil, a pesar de lo cual tiene buen apetito. Estómago sensible al tacto, sensación de estar lleno y contraído; de piedra en el estómago; hipo durante y después de las comidas, regurgitaciones de líquido rancio; náuseas y deseos de vomitar; ardor, hierro al rojo en el estómago, dolor ardiente en el hueco epigástrico.
Abdomen Distensión flatulenta, vientre duro e hinchado con sensibilidad al tacto, principalmente en región umbilical. Sensación de frío en el vientre. Cólicos violentos, cortantes como por cuchilladas. En el hígado, muchos síntomas; mercurius lo afecta profundamente. Hígado hipertrofiado, duro y sensible al tacto, indurado. Secreción insuficiente de bilis. Inflamación de vías biliares. Cálculos biliares, sensibilidad dolorosa en región hepática con dolores lancinantes; no se puede acostar sobre el lado derecho.
Recto, ano y deposiciones Prolapso de recto. Comezón, latidos y excoriaciones de ano. Hemorroides procidentes, sangran fácilmente. Necesidad frecuente, súbita, imperiosa de evacuar, con muchos cólicos, tenesmo y esfuerzos. Deposiciones verdosas, sanguinolentas, viscosas, peores de noche, con dolores, tenesmo y sensación de no haber terminado. Deposiciones espumosas con sangre y evacuadas con mucho esfuerzo. En disentería es opuesto a nux vomica y rhus toxicodendron, que se alivian con una pequeña deposición; mercurius y sulphur, continuarán haciendo esfuerzos. Mercurius, ipecacuana y aconitum, están indicados frecuentemente en epidemias disentéricas en tiempo caliente; mercurius, ipecacuana y dulcamara, en disenterías en tiempo frío (Kent). Constipación crónica con estado bilioso y trastornos gástricos, sensación de plenitud en el estómago, por momentos, peor por frío, calor o humedad, en primavera ictericia, trastornos dispépticos, agravación de noche y peor por el calor del lecho, un poco de fiebre de noche, boca malsana; este conjunto de síntomas requiere mercurius (Kent).
Aparato urinario
Micciones frecuentes: deseo frecuente de orinar. Ardor de uretra al comenzar a orinar. Orina oscura, escasa, sanguinolenta, albuminosa. Hematuria; algunas gotas de sangre después de violentos esfuerzos. Emisión nocturna de orina mezclada con sangre. Los riñones son muy afectados por el mercurio; la supresión de orina es fenómeno muy común; muchas autopsias han mostrado su coincidencia con la congestión e inflamación de esos órganos. Orina albuminosa; los enfermos mueren con todos los síntomas de la uremia (Hughes).
Órganos genitales
- Masculinos: Frigidez genital, pérdida de poder sexual o al contrario exaltación del apetito venéreo con gran lascivia. Erecciones nocturnas dolorosas y a veces poluciones sanguinolentas. Verga pequeña, fría y blanda. Hinchazón inflamatoria de prepucio con sensación de puntadas en el glande. Secreción purulenta entre prepucio y glande. Balanitis con pus nauseabundo, fétido, prepucio irritado, comezón. Ulceraciones en prepucio y glande. Secreción verdosa por uretra; sensación de ardor de uretra al comenzar a orinar. Gonorrea que dura desde hace un tiempo, con secreción espesa amarillo verdosa y fétida. Escozor y ardor de uretra al orinar (Kent). Bubón, orquitis (clematis, hamamelis, pulsatilla). Dolores tirantes en testículos y cordón espermático.
- Femeninos: Inflamación de partes genitales externas e internas. Sensación en vulva y vagina como si estuvieran en carne viva; comezón y ardor en partes genitales que hacen insoportable el contacto de la orina; mejoradas lavándose con agua fría, ulceraciones en partes genitales. Ulceraciones de cuello uterino en diversos grados desde simple erosión hasta ulceración profunda, con bordes desgarrados, que sangran fácilmente. Dolores picantes, comezón, en útero y ovarios durante reglas. Dolores picantes en ovarios (apis mellifica). Reglas demasiado abundantes de sangre negra, con coágulos voluminosos, cólicos y gran ansiedad. A veces la secreción menstrual, es poco abundante o también suprimida. Reglas precedidas de tufaradas de calor en la cabeza y pequeña secreción serosa que dura 3 o 4 días. Durante el periodo menstrual, gran agitación. Leucorrea excoriante, verdosa o sanguinolenta. Leucorrea abundante, excoriante, que pone en carne viva la parte de piel que toca y produce inflamación y comezón violenta; tal leucorrea corrosiva, ardiente, ácida, se encuentra también en ammonium carbonicum, arsenicum album, hydrastis, iodum, creosotum, nitricum acidum. Senos dolorosos, como si estuvieran ulcerados, en cada periodo menstrual. Leche en los senos en el momento de las reglas. Náuseas matutinas con salivación profusa durante embarazo.
Aparato respiratorio
- Nariz: Secreción fétida, purulenta, verde amarillo en viejos sifilíticos que tienen los huesos de la nariz enfermos. Dolor, hinchazón, carie de huesos de la nariz, con secreción verdosa y fétida. Epistaxis y secreción fétida, sanguinolenta. Epistaxis sobre todo de noche y principalmente izquierda. Coriza, secreción excoriante pero demasiado espesa para correr sobre el labio superior. Peor en habitación caliente, coriza con muchos estornudos y secreción acuosa y corrosiva considerable, que escapa por gotas y estado más o menos febricitante. Secreción a veces viscosa, de olor fétido, a viejo catarro y cabeza poco tomada. Además inflamación catarral de garganta, laringe, tráquea, bronquios, ojos, etc. Exacerbación de noche; escalofríos de día; de noche, sudor abundante que huele agrio, pero después de esta abundante transpiración nocturna, no está mejor a la mañana; agravación por calor pero soporta mal el frío; sed. Todo esto se parece a arsenicum album, en coriza; arsenicum album sigue bien a mercurius si este no alivia en forma. Mercurius no tiene bastante acción profunda como para atacar toda la constitución en diátesis psóricas que toman frío continuamente; cura bien el resfrío, pero implanta su genio propio y el sujeto toma frío más fácilmente. No debe darse a menudo, no más de 2 veces por invierno; kali iodatum (kali iod) es mejor en semejantes casos de coriza y curará en una vez, cuando mercurius estaba indicado aparentemente; es antídoto de mercurius. No hay que dar frecuentes dosis de mercurius en estado psóricos, sino buscar un remedio de acción más profunda (Kent). Muchos estornudos; estornudos por el sol. Fosas nasales ulceradas, excoriadas.
- Laringe: Sensible, con sensación de ardor, de puntadas, laringitis a frigori. Voz ronca. Afonía. Coqueluche con pérdida de sangre por nariz. Tos corta, seca, ronca, fatigante, provocada por cosquilleo supra esternal, laringeo traqueal, peor de noche, al calor de la cama.
- Bronquios y pulmones: Dolor como si el pecho estuviera atravesado hasta la espalda por un puñal, durante un movimiento, al hablar, estornudar. Puntos dolorosos en lóbulo inferior de pulmón derecho. No se puede acostar sobre la derecha. Tos gruesa, con expectoración muco purulenta. Respiración corta, anhelante, sobre todo al caminar o hablar. Enfisema pulmonar, supuración de pulmón. Hemoptisis abundante y persistente.
Aparato circulatorio
Disminución muy neta del número de hematíes en la sangre. Palpitaciones al menor movimiento. Hemorragias por nariz, bronquios, uretra, útero, intestino.
Espalda y extremidades
Dolores ardientes y lancinantes en espalda y nuca. Sensación de fatiga en espalda, agravada al caminar. Dolor como de contusión en región renal, principalmente sentado. Dolor tirante o desgarrante en coxis, mejorado por presión sobre el vientre; debilidad de miembros. Dolores osteóscopos; dolores de miembros lancinantes, tironeantes, desgarrantes, picantes, agravados de noche, por el calor del lecho, la transpiración; mejorados por cambio de posición.
Reumatismo articular inflamatorio, dolores desgarrantes, lancinantes, con hinchazón; agravación por calor, pero también si no está bien abrigado: es difícil acertar con la cantidad de frazadas (Kent). Ataca sobre todo miembros superiores, pero puede ser útil en inferiores. Dolores agudos en hombros y brazos, agravados de noche y por movimiento. Entumecimiento de todo el miembro superior que el movimiento disipa. Rigidez de muñecas, contractura de manos y dedos. Temblores de extremidades, principalmente manos. Parálisis agitante. Mercurius, argentum nitricum, phosphorus, stramonium, y secale, tienen sacudidas de músculos de miembros paralizados.
Dolores agudos, lancinantes, en articulación coxofemoral, muslos, rodillas, peor de noche o por movimiento, con sensación de frío. Sensación de debilidad, de pesadez en muslos y piernas. Dolores ardientes en tibias. Sudor frío, viscoso en las piernas de noche. Dolores tirantes a lo largo del ciático, sobre todo en muslos, con sensación de gran calor, aunque exteriormente la piel esté fría; se agravan al atardecer y la noche, y por movimiento: el reposo y sobre todo la mañana y el aire libre, alivian. Calambres en pantorrillas y dedos grandes, edema de piernas y pies.
Piel
Hay muchos síntomas de piel: este casi constantemente húmeda. Transpiración abundante de olor fuerte, viscosa, peor de noche. Tendencia general a transpirar, pero esta transpiración no alivia: esto constituye una característica de mercurius. Gran irritabilidad de piel; el frío y el calor la hacen poner roja y sensible. Escozor, enrojecimiento, comezón; comezón peor con el calor del lecho; mucha comezón muy violenta en cualquier parte del cuerpo, como de picadura de pulgas, peor de noche (Kent). Erupciones vesiculosas y pustulosas; piel en carne viva entre muslos y escroto con erupciones (Kent). Costras amarillo marrón, con supuración. Manchas color cobre como de sífilis. Ulceraciones de forma irregular, de bordes mal trazados, mal limitados, indurados, con pus ardiente, corrosivo. Ulceraciones en lugares poco carnudos, donde la piel cubre casi directamente los huesos, en cresta tibial, por ejemplo. Tumefacción, enrojecimiento e inflamación aguda de ganglios linfáticos en diversas regiones, con tendencia a supuración. Ganglios hipertrofiados cada vez que toma frío.
Fiebre
El escalofrío de mercurius es especial, particular; puede ser considerado como característico. No es un gran escalofrío que sacude, sino un estremecimiento a flor de piel; es a menudo el primer síntoma de enfriamiento, y si se descuida un coriza, angina, bronquitis y hasta neumonía pueden sobrevenir; mercurius dado a tiempo puede impedirlos. Este escalofrío se siente generalmente al anochecer y aumenta de noche, si no se corta con mercurius alterna con tufaradas de calor. Primero calor, luego escalofrío, luego calor etc, como arsenicum album. A menudo se localiza en partes únicas. Este escalofrío puede aparecer durante una inflamación, y es precursor de la formación de pus. Si el pus está ya formado y sobre todo en gran cantidad, mercurius apresurará su secreción; si solo hay poco o nada de pus una alta dosis de mercurius impedirá su formación y un sudor profuso seguirá con reabsorción de hinchazón y curación rápida.
Además de este escalofrío, mercurius tiene aquí otra característica muy marcada: sudores muy abundantes, profusos, pero que no alivian, contrariamente a lo que se ve habitualmente en enfermedades inflamatorias; al contrario, los dolores aumentan con la transpiración: en cualquier caso de transpiración que no alivia, mercurius será el primer remedio en que habrá que pensar (Nash). Partes aisladas del cuerpo alternativamente y súbitamente calientes.
Relaciones
- Mezereum: Es un análogo vegetal.
- Complementarios: Badiaga, bastante parecido a mercurius, pero con modalidades opuestas.
- Incompatibles: Silicea.
- Antídotos:
- Hepar sulphuris: El más importante de sus antídotos, como también de otros metales. Útil para síntomas mentales para cura de mercurius y también para dolores de huesos, síntomas gástricos, úlceras, etc.
- Nitricum acidum: Útil cuando los tejidos inferiores son atacados (periostio, hueso, tejido fibroso) y cuando la sífilis complique el envenenamiento mercurial.
- Cinchona: Antidota el ptialismo mercurial.
- Dulcamara: Antidota también el ptialismo sobre todo si se agrava cada vez que el tiempo se pone húmedo.
- Kali hydriodicum (kali iod): Como nitricum acidum, indicado cuando sífilis y mercurius se combinan y los tejidos inferiores son atacados. Antidota la hipersensibilidad al frío de mercurius.
- Kali chloricum: Antidota especialmente malos efectos de mercurius en mucosa bucal.
- Aurum metallicum (aur met): Útil contra manía suicida de mercurius y caries óseas, particularmente de cara.
- Asa fétida: En afecciones óseas desarrolladas por mercurius. Lo que lo distingue es extrema sensibilidad alrededor de la parte enferma. Es útil en iritis por mercurialización demasiado intensiva; lo que lo indica es extrema sensibilidad alrededor del ojo.
- Staphisagria (staphis): Útil en casos de mercurialización profunda, cuando la economía entera está atacada, debilitada.
- Lachesis: Útil para ciertos síntomas.
- Iodium: Indicado cuando el sistema glandular está en juego.
- Mezereum (mezer): Útil cuando la mercurialización ha atacado el sistema nervioso. Stillingia.