Sarampión brote en México 2026. Todo lo que tienes que saber

Última actualización: febrero de 2026 México atraviesa el brote de sarampión más importante en décadas. Desde febrero de 2025, cuando se identificó el primer caso importado en Oaxaca — una menor de edad de origen estadounidense, no vacunada, con antecedente de viajes internacionales — la transmisión se extendió progresivamente hasta alcanzar las 32 entidades federativas. Al 11 de febrero de 2026, la Dirección General de Epidemiología reporta más de 9,000 casos confirmados, 28 defunciones distribuidas en 7 estados y una tasa de incidencia nacional de aproximadamente 6.7 casos por cada 100,000 habitantes. El objetivo de este artículo es ofrecer una revisión completa, desde la naturaleza del virus hasta las medidas de prevención y tratamiento, para que tengas información clara y fundamentada sobre esta enfermedad que ha regresado al centro de la conversación en salud pública. ¿Qué es el sarampión? El sarampión es una enfermedad viral aguda, febril y exantemática, altamente contagiosa y prevenible mediante vacunación. El agente causal es un paramyxovirus del género Morbillivirus (familia Paramyxoviridae), cuya denominación científica actual es Morbillivirus hominis. Se trata de un virus de ácido ribonucleico de cadena sencilla, no segmentado, de sentido negativo. El ser humano es su único huésped natural: no existen reservorios animales ni infecciones latentes con contagiosidad prolongada. Un dato importante desde el punto de vista inmunológico es que el virus del sarampión es antigénicamente monotípico, es decir, existe un solo serotipo. Las proteínas de superficie que inducen inmunidad protectora han conservado su estructura a lo largo del tiempo y la geografía, lo que explica por qué las vacunas desarrolladas a partir de una sola cepa siguen siendo efectivas a nivel mundial. El virus se destruye con luz ultravioleta y calor. ¿Cómo se transmite? La transmisión ocurre principalmente por gotículas respiratorias y también por vía aérea mediante aerosoles de partículas pequeñas que pueden permanecer suspendidos en el aire hasta dos horas después de que la persona infectada abandona un espacio cerrado. Esta capacidad de transmisión aérea es especialmente relevante en escuelas, consultorios médicos, hospitales y lugares públicos con ventilación deficiente. El sarampión es una de las infecciones más contagiosas que existen. Su número reproductivo básico (R₀) se estima entre 12 y 18, lo que significa que una sola persona infectada puede contagiar a entre 12 y 18 personas susceptibles en una población sin inmunidad. En la práctica, hasta 9 de cada 10 contactos susceptibles de un caso pueden enfermar. Para ponerlo en perspectiva, el R₀ del sarampión es considerablemente mayor que el del SARS-CoV-2. La contagiosidad comienza desde la fase prodrómica — cuando los síntomas todavía se confunden con un cuadro gripal — y se extiende hasta 4 a 5 días después del inicio del exantema. Es decir, el paciente es más contagioso precisamente cuando aún no tiene un diagnóstico clínico evidente, lo que dificulta enormemente la contención. Panorama del brote en México: las cifras El brote actual comenzó en febrero de 2025 y ha tenido una evolución que se puede resumir en los siguientes datos clave: Caso índice: menor de edad no vacunada, de origen estadounidense, con viajes internacionales, identificada en Oaxaca en febrero de 2025. Casos confirmados acumulados (febrero 2025 a febrero 2026): más de 9,000 casos confirmados de sarampión, con más de 23,000 casos probables notificados al sistema de vigilancia epidemiológica. Defunciones confirmadas: 28 fallecimientos en 7 estados (Chihuahua con 21 defunciones, Jalisco con 2, y una defunción en cada uno de los siguientes: Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala y Ciudad de México). Extensión geográfica: los 32 estados han notificado casos, distribuidos en más de 325 municipios. Las entidades con mayor concentración de casos incluyen Chihuahua (más de 4,000 casos, representando cerca del 49 por ciento del total nacional), Jalisco, Chiapas, Sinaloa y Ciudad de México. Grupos de edad más afectados: el mayor número de casos se concentra en el grupo de 1 a 4 años, seguido del grupo de 5 a 9 años y, llamativamente, del grupo de 25 a 29 años. La tasa de incidencia más elevada corresponde a los menores de un año, con 51.13 casos por cada 100,000 habitantes. Proporción de no vacunados: aproximadamente el 78 a 90 por ciento de los casos confirmados corresponde a personas sin vacunación o con esquema incompleto. Genotipos identificados: B3 y D8, lo cual es relevante para la vigilancia molecular y el rastreo epidemiológico de las cadenas de transmisión. Cobertura vacunal: la cobertura en niños de 0 a 7 años se reporta entre 82 y 83 por ciento, cifra que está por debajo del umbral necesario del 95 por ciento para mantener la inmunidad de rebaño. Respuesta de vacunación: se han aplicado más de 14 millones de dosis para contención del brote, con 28 millones adicionales disponibles. Contexto regional e internacional El brote mexicano no ocurre de forma aislada. La región de las Américas reportó un aumento de 11 veces en casos confirmados entre enero y abril de 2025, comparado con el mismo período de 2024. Canadá registró más de 1,000 casos vinculados a un brote originado por un caso importado en New Brunswick, y Estados Unidos acumuló miles de casos en múltiples jurisdicciones. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud estimó aproximadamente 11 millones de infecciones y 95,000 muertes por sarampión en 2024, la mayoría en menores de 5 años no vacunados. Los factores que explican este resurgimiento global son la disrupción de los programas de inmunización durante la pandemia por COVID-19, la hesitación vacunal creciente, la acumulación de personas susceptibles (se calcula que aproximadamente 30 millones de niños están subprotegidos a nivel mundial), la movilidad internacional y el debilitamiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica. La Organización Panamericana de la Salud otorgó a México una prórroga para demostrar que puede cortar la cadena de transmisión y conservar su estatus de país libre de transmisión endémica de sarampión. Si la transmisión continúa de forma ininterrumpida por más de 12 meses, dicho estatus podría perderse. ¿Cómo se manifiesta clínicamente el sarampión? El curso clínico del sarampión típico sigue cuatro fases bien definidas: Período de incubación (7 a 21 días, promedio 10 a 14 días). Transcurren aproximadamente 10 días desde